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Las selección italiano se proclamó campeona del mundo en Berlín tras vencer en la final del torneo a Francia en la tanda de penaltis (5-3), después del empate a uno con el que acabó el tiempo de prolongación. Los italianos consiguen así su cuarto Mundial, tras las ediciones de 1934, 1938 y 1982.
Zidane puso el punto final a su carrera de la peor forma posible, perdiendo los nervios y agrediendo a Materazzi con un cabezazo, lo que supuso la expulsión por roja directa en la segunda parte de la prórroga.
El partido comenzó de cara para los franceses, tras la señalización de un discutido penalti por la caída de Malouda ante Materazzi en el área italiano. El colegiado argentino pitó la pena máxima y Zidane se encargó de transformarla.
A pesar del golpe anímico, los italianos no se vinieron abajo y consiguieron la igualada en el 19, gracias a un cabezazo de Materazzi tras un córner sacado por Pirlo. Italia consiguió así nivelar un partido en una primera mitad en el que llevaron más peligro y dieron muestra de su cara más seria y de la seriedad de su defensa.
Tras la reanudación, Francia se vino arriba y mejoró, llegando con peligro. En el 57, el francés Vieira se retiró lesionado, y en el 81, Zidane estuvo a punto de abandonar el partido por un golpe en el hombro, pero finalmente pudo continuar. Tras la igualada al final del tiempo reglamentario, ambos conjuntos se prepararon para la prórroga.
En ella, los franceses estuvieron a punto de conseguir la victoria por medio de dos clarísimas oportunidades, una de Ribéry y otra de Zidane, que fue desbaratada por el meta Buffon, que cuajó una gran papel. Y en minuto 110, el propio Zidane se despidió de la práctica del fútbol de la peor forma, siendo expulsado por darle un cabezazo a Materazzi.
Tras un encuentro de poder a poder con dos equipos bien plantados sobre el césped de Berlín, se llegó a los penaltis.
Y ahí, Italia fraguó su victoria en este Mundial-2006, gracias al acierto de sus cinco tiradores (Pirlo, Materazzi, De Rossi, Del Piero, Grosso), que aprovecharon el error en el segundo lanzamiento francés de Trezeguet.
Italia, tras superar en la primera fase el grupo que compartían con Ghana, República Checa y EEUU, y dejar fuera a Australia (octavos), Ucrania (cuartos) y Alemania (semifinales), consigue la victoria final, y proclamarse campeona del mundo, veinticuatro años después de su último título en la Copa del Mundo de España-1982.
Gran decepción entre los franceses, que empezaron de forma dubitativa en el torneo, pero que fueron creciendo a lo largo del torneo, dejando fuera a selecciones favoritas como España, Brasil y Portugal.
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