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Fue el principio del fin. Aunque Argentina alcanzó la final del Mundial italiano en 1990 (nadie puede olvidar las lágrimas de Maradona después de la derrota contra Alemania 1-0) la Copa del Mundo de 1994 en Estados Unidos significó un nuevo golpe, esta vez fatal, para su carrera y su reputación. Después de un control antidopaje positivo de efedrina, Maradona fue excluido de la competición. 15 nuevos meses de suspensión.
Jugó dos temporadas más en el Boca Juniors. Otro control positivo de cocaína en 1997. Maradona abandona, el 30 de octubre 1997, el día que cumple 37 años. Su nombre aparece más en la sección de sociedad que en deportes. Engorda 40 kg, intenta desengancharse pero no puede, y, dos graves crisis cardíacas, en enero 2000 y abril 2004, lo obligan a someterse a una cura de desintoxicación.
Se marchó para ello a Cuba, a la tierra de su amigo Fidel Castro y su ídolo El Che, cuyo rostro lleva tatuado en el brazo. Ofrece declaraciones a troche y moche echándole la culpa de sus males al mundo entero.
Un fiasco en su vida personal, "El pelusa" fue un genio en el terreno. Así se lo confirmaron los 50.000 hinchas que el 10 de noviembre de 2001 abarrotaron la Bombonera para ver a su ídolo por última vez en acción con la camiseta albiceleste. Fue un delirio, como todo él.
A comienzos del 2005, se hace reducir su estómago en Colombia y pierde 30 kg. En agosto, el "pibe de oro" se convierte en animador TV de "La noche del 10" y abre el programa con su invitado especial: Pelé.
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