|
En 1977, Beckenbauer abandonó su carrera internacional (103 apariciones en la selección y 14 goles) y partió a Estados Unidos, al Cosmos de Nueva York, antes de volver a su país, donde logró un quinto título de liga con el Hamburgo en 1982. Un año más tarde, colgó definitivamente las botas después de una quinta temporada en el Cosmos.
En 1984 fue nombrado seleccionador para darle un nuevo impulso a la alicaida Mannschaft.
Bajo su batuta, condujo a la selección nacional hasta la final del Mundial de México-86, donde se inclinó (3-2) frente a la Argentina de Diego Maradona. El "Kaiser" cerró con broche de oro una década dominada por la selección alemana con la revancha (1-0) contra Argentina que le dio la victoria en el Mundial Italia-90. Así trajo a Alemania un tercer título mundial.
Al mismo tiempo, entró en la historia al convertirse en el segundo deportista en haber ganado un Mundial como jugador (1974) y seleccionador (1990). El primero fue el brasileño Mario Jorge Lobo Zagallo.
Después de una breve y desafortunada estadía como entrenador del Marsella (Francia) en 1991, Beckenbauer volvió al Bayern donde, como presidente, encarriló al club. A finales del año 2000 un escándalo empaña su trayectoria pues reconoce a un hijo ilegítimo, lo que no impide su reelección a la cabeza del club muniqués.
Vicepresidente de la Federación Alemana de Fútbol, el Kaiser, es nombrado presidente del comité de organización del Mundial 2006 en Alemania, tras haber colaborado de manera importante en la obtención de la organización del evento para su país.
En marzo 2005, presenta su candidatura para presidente de la UEFA.
|