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Notas del Mundial
Zidane: El más triste adiós
de un genio
Momento en que Zinadine Zidane le da
un golpe con la cabeza a Marco Materazzi tras un intercambio
de insultos..
Foto: AFP / La Nación
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EFE
Berlín. Zinedine Zidane,
el quinto grande de la historia del mundo, puso hoy punto final a su
carrera de la más triste manera, tras ser expulsado en la final
de Alemania 2006, cuando más cerca estaba de conquistar el segundo
título mundial.
Zidane cerró en falso una carrera por un arrebato infantil, por
caer en la trampa que le tendió Marco Materazzi cuando las fuerzas
escaseaban después de dos horas de esfuerzo.
Hasta ese momento, hasta que "Zizou" dejó de pensar
en su despedida y quiso saldar cuentas con un cabezazo en el pecho,
el capitán francés estuvo cerca del cielo, a punto de
coronarse en el mismo escenario en el que Jesse Owens ridiculizó las
teorías racistas de Adolf Hitler.
Concentrado en su última actuación, "Zizou" se
había encerrado en esa burbuja que, según su técnico,
Raymond Domenech, le había permitido cumplir el anhelo de disputar
el máximo de partidos en el Mundial.
Por eso, no prestó atención, mientras concluía
el calentamiento, a Il Divo, un grupo pop con pretensiones líricas
que desde un escenario instalado junto a la entrada principal entonaba
la canción oficial del Mundial, ni se esforzó por mostrarse
emocionado mientras medio estadio entonaba La Marsellesa, que las críticas
de Le Pen no le han hecho cambiar sus hábitos.
Zidane sólo pensaba en su último partido, en aconsejar
a Frank Ribery, la joven revelación del Mundial, cómo
frenar a los italianos mientras, por motivos de la transmisión
televisiva, se demoraba el pitido inicial del argentino Horacio Elizondo.
Comenzó el encuentro y todo fue frenético. Thierry Henry
se desplomó sobre el terreno de juego, tras chocar con Fabio
Cannavaro y poco después fue Florent Malouda el que cayó arrollado
por Marco Materazzi, pero esta vez dentro del área.
Como ante Portugal, Zidane aceptó el reto de lanzar el penalti.
Si en la semifinal tuvo enfrente al único guardameta que ha detenido
tres penaltis de la misma tanda, Ricardo Pereira, ahora tenía
que batir al mejor del mundo, Gigi Buffon.
Eligió lo más difícil, emular al checo Viktor Panenka,
con un disparo suave, elevado, que dio en el larguero y que, durante
un segundo eterno, el que tardó en traspasar la línea
de gol, le impidió celebrarlo.
Acostumbrado a hacer de la defensa la mejor virtud, el gol debería
haber sido suficiente para su equipo, si el rival no hubiese sido Italia,
un conjunto que no entiende de derrotas anticipadas. Por eso, equilibró el
encuentro y, además, por medio del culpable del penalti, Marco
Materazzi, rehabilitado con un gran remate de cabeza.
Zidane supo que el partido iba a ser duro y dosificó sus esfuerzos,
pero en cada acción tiró de repertorio. Un amago, un regate
o una finta que siempre sorprendió al rival y encendió a
la grada francesa.
Apuró al máximo el descanso en el entretiempo, hasta incorporarse
el último, y siguió dejando detalles de clase en el segundo
periodo, hasta que, en el minuto 80, saltó la alarma. Chocó con
Fabio Cannavaro y se hizo daño en el hombro derecho.
Un escalofrío recorrió el fondo sur, donde estaban ubicados
la mayoría de los aficionados franceses, que decidieron corear
su nombre, para pedirle que aún no los dejase. No lo hizo, regresó dispuesto
a aguantar hasta el final, dispuesto a sufrir en una prórroga
que le gustaba a los italianos.
Y, en esta nueva prolongación de su carrera, mientras por la
megafonía sonaba una versión actualizada de "Qué será,
será?", Zidane quedó tan cerca de darle el título
a su equipo como de cerrar su carrera de la peor forma posible, y eligió lo último.
A punto estuvo de dar la Copa a Francia, con un remate de cabeza, en
el minuto 103, que obligó a lucirse a Buffon, pero, siete minutos
después, acabó todo.
Se enzarzó en una gresca con Materazzi, que le había agarrado
en la jugada anterior y se olvidó del lema de equipo (vivir juntos,
morir juntos) y salió de su burbuja para darle un cabezazo en
el pecho al defensa italiano, para irse al vestuario por anticipado,
para conocer allí que Italia era mejor en los penaltis, para
acabar de una vez por todas.
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9
JUNIO
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Alemania
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4
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vs
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2
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CR

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15
JUNIO |
Ecuador
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3
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vs
|
0
|
CR

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20
JUNIO
|
CR
|
1
|
vs
|
2
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Polonia

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