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La República Checa se bautiza
Karel Janicek Praga (AP). La República Checa nunca ha actuado en un mundial , pero no hay que dejarse engañar por eso. Los antecedentes de los checos son de lujo e incluyen dos subcampeonatos mundiales como parte de la desaparecida Checoslovaquia y monarca de Europa en una ocasión. Pero su técnico Karel Bruckner no es partidario de recordar el pasado, sobre todo si en el mundial de Alemania les ha tocado un Grupo E que es uno de los más pesados. El fútbol es sólo sobre el presente y el futuro, dice. No hay espacio para la nostalgia. A Bruckner quizás no le gusta mirar al pasado, pero puede enorgullecerse de sus logros desde que reemplazó a Josef Chovanec, luego que los checos no se clasificaron para el mundial de 2002. Cuando Bruckner asumió las riendas, el equipo estaba envuelto en peleas internas y con la moral por el suelo. Con su experiencia y dotes diplomáticos, Bruckner armonizó los ánimos y ha armado una selección que encandila por su juego. El entorno del equipo es fantástico, dice Pavel Nedved, el mediocampista de la Juventus de Italia, quien desistió de su retiro del fútbol internacional para superar a Noruega en los repechajes. Bruckner transformó el estilo defensivo del equipo a uno de ataque y más fluído, y los resultados no se hicieron esperar. En la Eurocopa de 2004 en Portugal, los checos acapararon elogios por su juego descarado, con victorias sobre potencias como Alemania y Holanda. Para muchos fue el mejor equipo de ese certamen, aunque se quedó estancado en las semifinales al caer ante Grecia, los eventuales campeones. El ataque es el orgullo del equipo, pero al mismo tiempo la principal inquietud. Jan Koller no ha jugado desde que sufrió una lesión en la rodilla izquierda en un partido de la Bundesliga en septiembre pasado. Su ausencia sería un golpe muy sensible para Bruckner, ya que lo considera imprescindible. De estar sano, el delantero del Borussia Dortmund tiene un puesto garantizado en el once titular y sería el socio de Milan Baros (Liverpool) en el ataque. El mediocampo tiene como balaurte a Nedved. El jugador de 33 años es uno de tres veteranos de la inesperada gesta de hace una década, cuando alcanzaron la final de la Eurocopa de 1996. Los otros dos son Karel Poborsky y Vladimir Smicer, en lo que sería el adiós de ese trío de la selección. Junto a Tomas Rosicky y Tomas Galasek, los checos cuentan con la fuerza creativa para enfrentar a cualquiera. Si hay un punto débil, el mismo está en la defensa que lució porosa en algunos partidos. Dos de sus pilares, el lateral derecho Zdenek Grygera (Ajax) y Marek Jankulovski (Milan) vienen de lesiones. Los marcadores serán Tomas Ujfalusi (Fiorentina) y David Rozehnal (Paris Saint-Germain) Petr Cech, el encargado de custodiar el arco, es considerado como uno de los mejores guardametas del mundo y viene de ganar su segundo título con el Chelsea en la liga inglesa. |
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