![]() |
|
Alemania es local, pero no inspira confianza
Nesha Starcevic Francfort (AP). Alemania llega al mundial rodeada de dudas y sin despertar el favoritismo que generalmente rodea a los equipos de casa. Su técnico Juergen Klinsmann le ha puesto su sello a la selección, pero no ha logrado grandes resultados. Klinsmann reemplazó a Rudi Voller tras la debacle del 2004, en que Alemania fue eliminada de la Eurocopa en la primera ronda. El nuevo timonel hizo muchos cambios y trajo gente joven, pero Alemania sigue sin ganarle a equipos grandes desde octubre del 2000. El entrenador contrató preparadores físicos estadounidenses y un psicólogo. Se rodeó de ex compañeros de confianza y despidió a miembros del cuerpo técnico que llevaban varios años con el equipo.
Además cambió el estilo de juego y, mientras que el equipo de Voller se caracterizaba por su lentitud y falta de sorpresa, el de Klinsmann tiene mucha más velocidad y una actitud más ofensiva. Los métodos de Klinsmann fueron recibidos con escepticismo, e incluso resistencia, pero el técnico se mantuvo fiel a sus principios y le cambió la cara el equipo. Alemania mostró garra en la Copa de las Confederaciones del año pasado y la afición disfrutó con el juego ofensivo desplegado en la victoria 4-3 sobre México en el partido por el tercer lugar. Pero Klinsmann, quien era muy resistido por un buen sector de la prensa ya en su época de jugador, no hizo cambiar de parecer a aquellos que opinan que Alemania ofrece muchas ventajas en la defensa, en la que abundan los jugadores jóvenes. Klinsmann dijo que había suficiente tiempo para arreglar las cosas que no funcionaban. Sin embargo, la mayoría de los zagueros son veinteañeros que no son titulares en sus clubes, como Robert Huth, del Chelsea, y se cree que Alemania deberá anotar muchos goles si quiere llegar lejos con esa defensa. La falta de experiencia no es precisamente el problema en el arco, donde Klinsmann se jugó y le dio la titularidad a Jens Lehmann, de Arsenal, relegando al banco a Oliver Kahn, dueño del puesto por años. Los dos porteros tienen 36 años. Kahn brilló en el mundial del 2002, en que Alemania llegó a la final, y Lehmann ayudó a que Arsenal llegase a la final de la Liga de Campeones manteniendo su valla invicta en los últimos 10 partidos. Kahn es tal vez más sólido debajo de los tres palos, y Lehmann más confiable saliendo a tapar tiros y cortando centros. El capitán Michael Ballack es el que manda en el medio. El volante del Bayern Munich, quien pasaría al Chelsea después del mundial, ha anotado decenas de goles decisivos y, a los 29 años, está en la cumbre de su carrera. Alemania volverá a echar de menos a su jugador más creativo, Sebastian Deisler, quien se perderá su segundo mundial seguido por una lesión. Es probable que Bastian Schweinsteiger, uno de los jóvenes promovidos por Klinsmann, sea quien aporte un toque de calidad. Miroslav Klose, del Werder Breman, encabeza la tabla de goleadores de la Bundesliga y será el eje del ataque. El ariete de Schalke Kevin Kuranyi no pasa por su mejor momento y el acompañante de Klose en el ataque podría ser Lukas Podolski, de Colonia, quien se entiende bien con Klose. Tanto Podolski como Klose nacieron en Polonia, uno de los rivales de Alemania en el Grupo A de la primera ronda. Klinsmann, quien jugó 108 partidos con la casaca alemana, sueña con emular a Franz Beckenbauer, campeón mundial como jugador y como técnico. Beckenbauer salió campeón como jugador en 1974, en Alemania, y como técnico en 1990, en Italia, con Klinsmann en el ataque. |
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
© LA NACION S.A. 2006. Diseño y producción general: Luis Eduardo Díaz. Apoyo periodístico: Alexández Sánchez. Programación: Luis Carlos Brenes.Enviados a Alemania: Pedro Abreu y Gustavo Jiménez. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com |