En su primer año como
titular se hizo de un cupo en la Sele
Daba la impresión de que
Rándall Azofeifa no iba a romper el cascarón de
un buen prospecto. Sin embargo, en esta temporada las cosas cambiaron.
Reinventado en el puesto de volante de contención, Azofeifa
se adueñó del puesto, hizo un campeonato redondo
con Saprissa y apartó un boleto a la Copa del Mundo en la
recta final de las convocatorias del técnico Alexandre Guimaraes.
Así es la vida: hoy está en Europa, donde casi un
año atrás realizaba su pretemporada con los actuales
campeones nacionales.
El muchacho es sincero: en aquellos días nada le hacía
predecir que iba a estar con la Tricolor en plena preparación
para el Mundial.
“No, no, no. Viéndolo fríamente, no.
“Por ahí me decían que con el nivel que tenía
en esa pretemporada pueden llegar a hacer grandes cosas, gracias
a Dios se dio”, comentó el volante pocos días
antes de partir hacia Alemania.
Solo tiene 21 años de edad, pero ya acumula dos certámenes
planetarios: uno como seleccionado infantil (o sub 17, como se
le llama ahora) y otro de clubes, en Japón, con la “S”,
su club de siempre.
En ambos dejó su huella: en el primero anotó dos
goles (entonces era volante de llegada); en el segundo, le hizo
un magnífico pase de 40 metros a Cristian Bolaños
para que este le anotara al Sydney FC de Australia.
Aquel adolescente ya quedó atrás y cada vez se ve
más maduro, más cuajado.
Y si ese pasado reciente de Rándall le pudiera decir algo a su presente,
esto sería lo que escucharía: “Que lo dé todo por
el país, por el equipo.
“Que trabaje por el equipo, que respete y tenga la responsabilidad de poner
muy
en alto a la Selección”, remató Azofeifa..., sin miramientos.
Carrera profesional
2000. Es convocado a la Selección
Nacional sub 17
2001. Juega el Mundial sub 17 en Trinidad; marca dos goles
2002. El 5 de febrero debuta con la “S” ante Limonense
2002. En setiembre la Sub 20 fue eliminada del Mundial 2003
2003. En octubre anota su primer gol en la Primera
2005. El 12 de octubre es su primer juego con la Selección