Espera revalidar su pasaporte
para actuar en el balompié europeo
Todos lo referencian como la gran
figura del cuadro tico.
Mientras otros jugadores se pueden mover (en la cancha y fuera
de ella) con la libertad del anonimato, a Wanchope lo marcan constantemente
los aficionados y zagueros rivales en cualquier país futbolero.
Tal fama no es gratuita: casi una década en el Viejo Continente
y una Copa del Mundo le permitieron hacerse nombre.
Paulo Wanchope es el más internacional de los jugadores
ticos. Si alguien entiende las exigencias de la alta competición,
y lo caro que se cobran los errores a este nivel, ese es el número
9 de la Tricolor.
Desde que debutó en el combinado patrio, a finales de 1996,
se convirtió en nombre indispensable en las alineaciones
del cuadro Tricolor.
Indispensable, porque muchos de los éxitos de la Selección
en estos años coinciden con los mejores momentos de su carrera.
No obstante, Wanchope asegura estar consciente de que en el futbol
cada día, y a veces cada minuto, se construye una realidad
diferente.
Por ello espera descollar en la cita de Alemania, para contribuir
en los éxitos del grupo y para volver a hacerse un campo
en el balompié europeo.
“Queremos llegar muy lejos, estamos preparándonos
para eso. Tomamos esta nueva oportunidad de jugar un Mundial, y
de disputar
el partido inaugural, con mucha seriedad y responsabilidad”,
aseguró.
Su estatura llama a engaño: no es el típico ariete
caza-balones por aire, sino que más bien suele abrirse paso
en un bosque de defensas a punta de regates.
Su juego táctico, con y sin balón, también
es escuela para los demás futbolistas. Tales habilidades
solo se desarrollan luego de muchos años en las mejores
ligas del mundo.
Pero en el balompié nadie quiere vivir del recuerdo. Ahora
toca escribir un capítulo nuevo.
Carrera profesional
1994. Debuta
en la Primera División con
el Herediano
1995. Participa en el Mundial Sub-20 jugado en Qatar
1996. Hace su primer partido con la Selección Mayor
1996. Anota su primer gol con la Selección ante Estados
Unidos
1997. Se enrola en el Derby County de la Liga Premier inglesa
2005. Se convierte en el máximo goleador de la Selección