En
el cabús del Mundial
No hubo obstáculo que
pudiera detenerlo en la ruta a Alemania
Entró de último en
la lista de 23, atormentado por una rodilla que le traqueó de
mala manera en la semifinal del Clausura.
Michael Rodríguez inició desde ese momento una carrera
para apresurar su recuperación. Con la ayuda del cuerpo
médico de la Selección trató de ponerse a
punto mientras sus demás compañeros disfrutaban de
nueve días de vacaciones.
“Jamás perdí la fe”, aseguró el
recio zaguero. “Cada vez me sentía mejor, más
cerca de ir al Mundial”.
La rodilla no le falló y el sueño se le pudo cumplir.
Rodríguez no participó en la eliminatoria. De hecho,
el día que la Tricolor disputó su primer partido
de la ronda semifinal (la estrepitosa derrota 5-2 en casa ante
Honduras) Michael estaba en la isla de Creta disputando la Olimpiada
con la Selección sub 23.
Luego de aquella cita, pasaron casi dos años para que volviera
a vestir la camisa roja de la Selección. A última
hora se hizo un campo en el grupo gracias a un magnífico
cierre de campeonato, donde mostró virtudes propias de un
baúl de veterano: sobrio en la salida, impecable en el corte,
eficaz en el juego aéreo.
Y agreguemos otro punto a su favor, que incluso podría catapultarlo
hacia la titularidad durante la cita de Alemania: se entiende a
las mil maravillas con el capitán Luis Marín, inamovible
en la defensa central de la Tricolor.
“Nos entendemos bien, pudimos jugar toda esta temporada juntos
y siempre aprendo un poco de él, por su experiencia y calidad”,
indicó Rodríguez.
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, y varios “novios” para
cada puesto, el cuerpo técnico de la Tricolor no estaba
dispuesto a esperar demasiado.
Lo más fácil era darle las gracias y desearle mejor
suerte la próxima. Pero a Michael lo esperaron mucho. Por
algo será.
Carrera profesional
2001. Juega los cuatro partidos
de la Juvenil en
el Mundial
2002. Su primer partido en la Primera
División con
la Liga
2002. Celebra
su primer título nacional con Alajuelense
2004. Acude con la Sub-23 a las Olimpiadas de Atenas; no jugó
2004. Logra el título de la Concacaf con el club manudo
2006. Viste por primera vez la Tricolor ante Corea en fogueo