El
barco tiene capitán
Tienen la responsabiildad
de ser el gran líder de la Selección
En los últimos diez años,
los distintos entrenadores que han dirigido a la Tricolor presentaron
todo tipo de alineaciones y propuestas tácticas. Solo
en algo coincidieron: en convocar siempre a Luis Marín.
Este defensor central es el hilo conductor a través del
cual puede leerse la historia de la Sele en esos dos lustros.
Con gran sentido de anticipación, un respetable cabeceo
y una inconfundible voz de mando para ordenar la complicada línea
de cuatro zagueros, Marín es uno de los jugadores que tiene
cupo seguro en la alineación estelar del 9 de junio ante
Alemania.
El haber estado en muchos torneos de alto fuste, incluyendo el
pasado Mundial, le permitió al zaguero leer qué es
necesario para mantenerse competitivo en el alto nivel.
“Estamos hablando de que se debe jugar con más potencia,
sin miedo al choque y a un ritmo superior al del campeonato costarricense.
Solo así se puede sobresalir”.
Aunque tuvo un breve paso por el futbol uruguayo, Marín
ha hecho la mayor parte de su carrera en Costa Rica. Con su liderazgo
natural, fue cuestión de tiempo para que la banda de capitán
le llegara tanto en su club como en la Selección.
Pese a los 119 partidos clase A que acumula (récord centroamericano),
los aficionados insisten en tener memoria corta. Edifican altares
por el recuerdo inmediato del último gol, de la última
gran atajada, pero también condenan al abismo al jugador
por alguna desatención.
Luis Marín supo redimirse varias veces de esa manía
compulsiva por encontrar culpables cuando llega una derrota.
Con muchos años en el futbol, ya entendió que aquí no
hay héroes ni villanos. “Uno va aprendiendo de todas
las experiencias. Lo importante es nunca dejarse llevar por los
demás, sino tener las metas claras y pelear por alcanzarlas”.
Carrera profesional
1990. Llamado a la infantil, pero
el futbol tico fue castigado
1992. Hace su primer partido en la Primera con Carmelita
1993. Se enrola en Alajuelense tras breve paso por Carmelita
1993. Gana el oro
en los Juegos Centroamericanos y del Caribe
1993. Juega por primera vez con la Selección Mayor en Panamá
2004. Primer centroamericano con 100 juegos internacionales