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Adiós.
Con mucho orgullo y gran entrega,
Costa Rica se despidió esta madrugada
del Mundial 2002 luego de que perdiera 5 a 2
contra Brasil y Turquía barriera con
China 3 a 0. Sin embargo, a pesar de este final,
los ticos vendieron cara su derrota y se dieron
con esfuerzo durante los 90 minutos. En la imagen,
el volante costarricense Carlos Castro disputa
un balón en la zona defensiva brasileña.
A pesar de la derrota, un gran juego el de los
ticos. (Telefoto AP / La Nación).
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Suwon
(Corea del Sur), 13 jun (EFE).
El "jogo bonito", el inmenso caudal ofensivo
de la selección brasileña hizo pedazos
el sueño de Costa Rica, que se despidió
de la competición goleada (2-5) por un rival
que cada vez se siente más favorito.
En
un torneo que pierde cada jornada a un candidato al
título, Brasil envió señales
positivas, pero mantuvo la incertidumbre de si podrá
corregir los errores defensivos que aún le
convierten en vulnerable.
Su
mejor noticia fue la recuperación de Ronaldo,
que aún dista del de antaño y no se
perfila como "el fenómeno" que fue,
pero ha recuperado el instinto. Tiene metido entre
ceja y ceja el título de máximo goleador
y no está dispuesto a dejar pasar ocasión
alguna.
Costa
Rica se las dio a pares en un primer cuarto de hora
caótico, en el que se mostró impresionada
por la jerarquía del rival y se comportó
como un equipo demasiado tierno para la alta competición.
Sin
recursos para frenar la velocidad de Edilson, ni fuerza
en el centro del campo, el equipo de Alexandre Guimaraes
sucumbió cuando no había hecho más
que comenzar el encuentro.
A
los 9 minutos, Ronaldo incordió lo suficiente
en el área para que Luis Marín marca
a involuntariamente en propia meta. El mérito
hay que atribuirlo a una buena jugada de Edilson por
la banda izquierda. Tres minutos después, Ronaldo
sacó provecho de un error defensivo de Harold
Wallace para marcar el 2-0.
La
constancia de Ronaldo permitió a Brasil encontrarse
con el primer puesto del grupo asegurado y más
de una hora para divertirse.
Con
todo perdido, Costa Rica, cuando menos, mostró
carácter, el mismo que le sirvió para
igualar el encuentro contra Turquía, pero parecida
falta de puntería.
Sin
Paulo Wanchope en forma, no le basta con crear ocasiones
de gol, porque no tiene quien las concrete. En la
primera parte, tuvo cuatro claras, la primera un minuto
antes de encajar el primer gol y la segunda uno después
de sufrir el segundo.
Ni
Mauricio Wright (ms.9 y 28), ni Ronald Gómez
(m.31), ambos de cabeza, ni Walter Centeno, sólo
dentro del área (m.13), supieron cómo
batir a Marcos.
El
equipo de Scolari, con espacio para crear, ofreció
algunos detalles del "jogo bonito" que se
espera de toda selección brasileña,
y aumentó su ventaja con un acrobático
tanto del defensa Edmilson (m.38).
Es,
sin embargo, un favorito que despierta dudas por la
fragilidad de una defensa que, pese a promediar 185
centímetros de altura, es capaz de y encaja
cuatro remates francos de cabeza o permite que sajen
su área, como lo hicieron Wright y Wanchope,
en el gol que descontó su ventaja (m.39).
Su
enorme poder ofensivo, que le permitió responder
con un disparo al palo de Rivaldo, en un libre directo
antes del descanso, sigue siendo su mejor aval, pero
aún es incierto si le servirá cuando
se enfrente a rivales de más entidad.
Porque siguió ofreciendo facilidades a Costa
Rica tras el descanso y, por eso, pudo marcar Wanchope,
si no le hubiese sacado un balón bajo palos
Edilson (m.50) y cinco minutos después lo hizo
Ronald Gómez, en plancha, tras aprovechar otro
agujero de la zaga rival.
Brasil
no pasó más que un cuarto de hora de
apuro, hasta que volvió a tirar de sus inmensos
recursos ofensivos para concretar la goleada con irrupciones
en el área por sorpresa de Rivaldo (m.62) y
Junior (m.64).
El
conjunto de Scolari cerró el partido y ambos
equipos pudieron seguir a lo suyo. Brasil con el ataque
de acero y la defensa de cristal y Costa Rica desperdiciando
ocasiones.
Fue
un epílogo tan intrascendente como agradable,
porque Costa Rica ganó alegría con la
entrada del joven Winston Parks y se despidió
de una forma amable, frente a un rival que ya no necesitó
infligir un castigo mayor, porque ha reforzado su
autoestima y vuelve a pensar en el título.
2.
Costa Rica: Erick Lonnis; Gilberto Martínez
(Winston Parks, m.73), Mauricio Wright, Luis Marín;
Harold Wallace (Steven Bryce, m.46), Mauricio Solís
(Rolando Fonseca, m.65), Walter Centeno, Carlos Castro;
Wilmer López; Ronald Gómez, Paulo Wanchope.
5.
Brasil: Marcos; Lucio, Anderson Polga, Edmilson; Cafú,
Juninho (Ricardinho, m.60), Gilberto Silva, Junior;
Rivaldo (Kaká, m.71); Edilson (Kléberson,
m.57), Ronaldo.
Goles:
0-1: m.9. Luis Marín, en propia meta. 0-2:
m.12: Ronaldo, 0-3: m.37: Edmilson, 1-3: m.39. Wanchope.
2-3: m.56: Ronald Gómez, 2-4: m.62: Rivaldo.
2-5: m.64: Junior
Arbitro:
Gammal Ghandour (Egipto). Asistido por Wagih Farag
(Egipto) y Egon Bereuter (Austria). Tarjeta amarilla
a Cafú (m.91)
Incidencias::
Cuadragésimo primer partido del Mundial de
Corea-Japón 2002, correspondiente a la tercera
jornada del grupo C, disputado en el Estadio de la
Copa del Mundo de Suwon ante unos 40.000 espectadores.
23'5 grados centígrados, 45 por ciento de humedad
y viento de 0'4 m/s al comienzo del partido.
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