Memorable por siempre
Alí descarga su izquierda sobre el rostro de Joe Frazier, en la mejor pelea de su carrera y ante su más grande rival. Pelearon tres veces, Alí ganó dos. Ésta de 1975 fue la última, en Manila, Filipinas.

Muhammad Alí, el peso completo más rápido y elegante de la historia

Su imagen creció entre los fieles seguidores que lo idolatraron, porque siempre hizo lo que otros nunca habían realizado, a lo largo de las dos décadas que brilló en la cumbre del boxeo. Ninguno fue en su vida tan discutido, admirado y detestado como el estadounidense.

Su personalidad, afirmaciones molestas o desconcertantes, y cualidades físicas y técnicas, hicieron del joven Cassius Marcellus Clay un atleta extraordinario. Luego, con el nombre de Muhammad Alí, confirmó ese honor en el panteón universal de pugilismo.

Pero no creció en Louisville entre la abundancia de bienes. Cuando tenía 12 años, sufrió el robo de su bicicleta. Furioso, decide hacerse justicia por sí mismo; aunque el policía, Joe Martin, lo convence de descargar, en el boxeo, su agresividad reprimida.

Seis años más adelante, participa en la Olimpiada de 1960 en Roma con el equipo estadounidense, y llega a dominar el torneo de los medios máximos. Se convierte en la atracción de la Villa Olímpica.

Al retornar a su país sufre la humillación de que, por ser negro, se le niega la entrada a una cafetería. Muy disgustado, sube a un puente donde se arranca la presea del cuello, y la tira al agua. Esta anécdota es fantasía, pues lo ganado había sido extraviado tiempo atrás.

Primer cetro mundial

Clay se vuelve profesional en 1960 y siempre sale vencedor, como el más rápido y elegante de los pesos completos. Su movimiento de pies, un baile veloz y frenético, y sus puños rápidos y letales, eran su estilo predominante, amén de la ironía, el menosprecio y la seguridad con la que anunciaba cuando enviaría al rival a la lona.

Ese fue el preludio del desafío con Sonny Liston, el 25 de febrero de 1964. Clay, golpeador desvastante, se ríe de él y lo llama “oso gordo y feo”. Y lo tumba en el ring con un fulminante golpe en el sétimo round, “Véanme, soy el campeón el mundo. ¡El más grande… el negro más bello del orbe!”, proclamaba sin rodeos.

Durante este tiempo toma la decisión más importante de su vida: decide anunciar su conversión a la religión musulmana. Cambia su nombre por el de Muhammad, que quiere decir “digno de todos los elogios”, y Alí que significa “el más alto”.

El 25 de mayo de 1965 se produjo la pelea de revancha con Liston, la cual dura menos de un minuto y medio. Sonny cae. Alí, quien no pierde el sentido del humor, vocifera: “mi puño ha sido más veloz que un batir de pestañas”.

Descartado por su déficit intelectual (1964), el ejército lo pide para hacer el servicio militar. Se peleaba la Guerra de Vietnam y su respuesta fue negativa; es condenado a presión. La Asociación Mundial de Boxeo lo priva del título y la Comisión Atlética de Nueva York le revoca su licencia de púgil (1967).

Tres años después, la Corte Suprema anula la sentencia. Tras derrotar a Jerry Quarry y a Ringo Bonavena, se le da la opción de asumir el “primer encuentro del siglo” ante Joe Frazier, quien conquistó el título después de la descalificación a Alí. Decisión unánime para Frazier en 15 asaltos, en 1971.

Alí no se desmotivó, pero en 1973 sufre una dolorosa paliza: Ken Norton le fractura la mandíbula y lo golpea mucho, en San Diego. Rehusa rendirse y vuelve a desafiar a los rivales que lo golpearon, aunque gana sin convencer los desquites con Norton y Frazier.

Muhammad, sin embargo, abrió una nueva opción para el boxeo mundial: Alí ante George Foreman, en el “segundo encuentro del siglo”, evento en una sede exótica de la África negra: Kinshasa, en la antigua Zaire, el 30 de octubre de 1974. Y obtiene el título con un nocaut en el octavo asalto.

El 1º de octubre de 1975, en Manila, se auspicia el tercer duelo con Joe Frazier, que fue violento y dramático. El odio del rival se combina con la clase y determinación de un campeón que cruza los límites del sacrificio. Frazier abandona al no poder levantarse al inicio de la última ronda.

Dos años después, Alí recibe el primer informe de la Comisión Atlética de Nueva York, en la cual se habla de importantes problemas renales sanguíneos. Son los primeros síntomas del Mal de Parkinson, pero él no hace caso y continua peleando…

Campeón en decadencia

En 1978 cede el título a un desconocido: León Spinks. A sus 36 años aún se deja llevar por el orgullo y siete meses más tarde, en Nueva Orleans, se adjudica la revancha. Ningún otro púgil había obtenido con tanto éxito el cetro mundial del peso completo, por tercera vez.

Poco tiempo más tarde, Alí abandona el título. Ahora es la Comisión Atlética de Nevada la que le impone un control médico más profundo, que revela problemas de reflejos y de memoria.

Sabiendo esto, acepta pelear con el nuevo campeón, Larry Holmes, en 1980. Un espectáculo penoso: Alí sólo pudo apoyarse en las cuerdas, incapaz de moverse y golpear. Holmes llora y le pide que deje la pelea. Interviene el juez e interrumpe el duelo.

Aún no satisfecho, por desgracia, regresa al ring una vez más, el 11 de diciembre de 1981, con 40 años. Después del inevitable revés con Trevor Berbick en Bassau, Bahamas, anuncia finalmente el retiro.

Con una vida sentimental muy movida, al casarse con Sonji Roi (1964), Belinda Boyd (1967), Verónica Porsche (1977) y Yolanda Williams (desde 1986), su padecimiento es de dominio público a fines de 1984. Luego vino su hospitalización y el diganóstico médico dice que presenta “síntomas menores del Mal de Parkinson”.

Después prosigue su papel como mensajero de la paz, en favor de las causas humanitarias, para renacer a la leyenda, pese a la edad y a una salud quebrantada. La historia de Alí es de amor y de coraje por la vida, que no tiene nada que envidiarle a ninguna otro.

Personal

Nombre: Cassius Marcellus Clay. Adopta el nombre de Muhammad Alí desde 1964, luego de convertirse a la religión musulmana.

País: Estados Unidos.

Nacimiento: el 17 de enero de 1942, en Louisville, Kentucky.

Disciplina: Boxeo.

Récord: Campeón olímpico en Roma (1960). Tres veces campeón mundial del peso completo, primero de 1964 a 1967, luego de 1974 a 1978 y, finalmente, de 1978 a 1979. Realizó 61 peleas, de las cuales ganó 56 (37 por nocaut) y perdió cinco, entre 1960 y 1981.

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