La batalla de Berna

Hungría dio cátedra y Alemania fabricó su primer milagro

Descuento. Max Morlock pone el 1 a 2 para Alemania. Hungría comprueba que la final no sería un paseo./Foto FIFA

A la hora de enlistar al favorito para ganar el Mundial Suiza 54, nadie marginó a Hungría. No perdía ninguno de los 32 partidos jugados desde 1950. Había ganado el título olímpico y, además, en el torneo había batido 8 a 3 al otro finalista, Alemania Occidental.

Jugando en Berna con lluvia y viento, Hungría tenía en su contra el favoritismo que le daba un aire sobrado, pero su obligación era ganar. Y había sufrido un desgaste impensado en cuartos de final (4-2 a Brasil) y en la semifinal (4 a 2 con Uruguay, con alargue).

Los alemanes, en cambio, venían de golear a Austria (6 a 1). Además, nadie esperaba nada de ellos. Estar en la final era un premio más que suficiente para un equipo que no gustaba a nadie. 40.000 de los 55.000 espectadores eran alemanes, y la televisión, por primera vez, hacía posible que 50 millones de personas siguieran el partido en Europa.

Ya sobre el embarrialado césped del Wankdorf, la superioridad húngara se evidenció muy pronto. A los siete minutos ganaba 2 a 0, gracias a los tantos de Ferenc Puskas y Zoltan Czibor.

Pero los teutones no se hundieron, y Max Morlock y Helmut Rahn igualaron a dos antes de cumplirse el minuto 20.

A Hungría le tocaba otra vez volver a empezar. La segunda oleada encontró un rival adicional. Esta vez los postes fueron los aliados del meta alemán Turek.

Alemania apretó las marcas y el ritmo del ballet húngaro cambió abruptamente. Faltando seis minutos, Rahn acomodó un balazo imparable en el ángulo derecho del portero Grosics. El 3 a 2.

Nadie podía creer lo ocurrido en Berna. Ni siquiera los ganadores, quienes solo despertaron cuando Jules Rimet, que dejó la presidencia de la FIFA poco después –y moriría en 1956–, entregó la Copa al capitán Fritz Walter.

Aquel día de lluvia concluyó su brillante ruta uno de los mejores grupos de todas las épocas, que perdió el único partido que no debía. Alemania, que comenzaba a ver los frutos del milagro económico, acuñaba otro para festejar.

Final 1954: Alemania Occ. 3 - Hungría 2

Fecha: 4 de julio de 1954.

Estadio: Wankdorf, de Berna (Suiza).

Árbitro: Willy H. E. Ling (Inglaterra).

Goles: Ferenc Puskas, a los 6’; y Zoltan Czibor, a los 8’ (Hungría). Maximilian Max Morlock, a los 10’; Helmut Rahn, a los 18’ y a los 84’ (Alemania Occ.).

Asistencia: 55.000 espectadores.

Alemania Occidental: Anton Toni Turek; Josef Posipal, Werner Liebrich y Werner Kohlmeyer; Horst Eckel y Karl Mai; Helmut Rahn, Maximilian Max Morlock, Ottmar Walter, Fritz Walter (capitán) y Hans Schaefer. D. T.: Josef Sepp Herberger.

Hungría: Gyula Grosics; Jeno Buzanszky, Gyula Lorant y Mihaly Lantos; Jozsef Boszik y Jozsef Zakarias; Zoltan Czibor, Sandor Kocsis, Nandor Hidegkuti, Ferenc Puskas (capitán) y Jozsef Toth. D. T.: Gusztav Sebes.

Campeón mundial: Alemania Occ.


Primero de una serie de ocho fascículos coleccionables del diario La Nación, sobre los Mundiales de Futbol (1930 a 1998) y la próxima cita universal del 2002, en Japón y Corea del Sur. Puesta en línea y diseño: Juan Fernando Lara.

Editor: Danilo Jiménez Sánchez. Textos e investigación: Rodrigo Calvo Castro. Director de arte: Luis Roberto Rojas. Diseño: John Univio Parra. Corrección y estilo: Francisco Guevara S.. Fuentes: Informes técnicos de la FIFA de los últimos siete Mundiales, FIFA Magazine, Comité Organizador del Mundial 2002, El Gráfico (Argentina), France Football (Francia), Placar (Brasil), Mundiales de Futbol (Océano), Enciclopedia Mundial de Futbol (Océano) y archivo de La Nación. Elaborado en Impresión Comercial de La Nación. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total oparcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com