|
|
||
Ni perdón ni olvido. Así fue el final de la vida de Moacir Barbosa, al morir en el 2000. Lo llamaron "el portero maldito" tras recibir el segundo gol uruguayo, durante el juego decisivo del Mundial de 1950. Malditos para siempre, Barbosa y sus compañeros brasileños cayeron esa vez 2 a 1 en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Un resultado que significó la más grande hazaña en la historia del balompié. A los brasileños, apoyados por cerca de 200.000 personas, les bastaba solo el empate para salir campeones. Friaça abrió la cuenta cuando comenzaba el segundo tiempo. Pero Uruguay logró la gran hazaña de remontar el marcador, con los goles de Juan Schiaffino y Alcides Ghiggia. Luego vino el silencio y llegaron el llanto, los ataques de histeria y los suicidios. Cuando Jules Rimet, jerarca de la FIFA, asomó por el túnel, la multitud abandonaba las graderías en silencio. Once hombres de celeste se abrazaban. Rimet solo atinó a entregar el trofeo al capitán Obdulio Varela. Veinte años después, la Copa volvía a manos uruguayas. Desde entonces, el Maracanazo ha sido el partido más famoso de la historia. A casi nadie le importó que, por culpa del juego, hayan sido condenados al ostracismo jugadores como Barbosa, después de haber sido uno de sus ídolos. Sin embargo, por encima de todo, está el ejemplo de entereza y garra que dieron los uruguayos aquella vez. Fue otra época, fueron otros jugadores... Desde aquella tarde de gloria infinita, la camiseta celeste de la selección uruguaya es sinónimo de victoria imposible y de hazaña insospechable. Triunfos que casi nunca llegan, para un futbol uruguayo que ha acumulado más fracasos que satisfacciones desde entonces. Final 1950: Uruguay 2-Brasil 1
Fecha: 16 de julio de 1950. Estadio: Maracaná, de Río de Janeiro (Brasil). Árbitro: George Reader (Inglaterra). Goles: Friaça, a los 47’ (Brasil). Juan Schiaffino, a los 66’; y Alcides Ghiggia, a los 79’ (Uruguay). Asistencia: 199.854 espectadores. Uruguay: Roque Gastón Máspoli; Matías González y Eusebio Tejera; Schubert Gambetta, Obdulio Jacinto Varela (capitán) y Víctor Rodríguez Andrade; Alcides Edgardo Ghiggia, Julio Pérez, Omar Óscar Míguez, Juan Alberto Schiaffino y Rubén Morán. D. T.: Juan López. Brasil: Moacir Barbosa; Augusto Da Costa (capitán) y Amanso Juvenal; José Carlos Bauer, Danilo Alvim y Joao Ferreira Bigode; Albino Cardoso Friaça, Tomas Soares Da Silva Zizinho, Ademir Marques de Menezes, Jair Rosa Pinto y Francisco Aramburu Chico. D. T.: Flavio Costa. Detalle: No hubo una final. El campeón fue definido en una ronda decisiva, con los cuatro ganadores de los grupos de la primera fase. El último duelo tuvo, a pesar de todo, el carácter de una final. Campeón mundial: Uruguay. |
||