Se acabó la primera etapa del Apertura, y los cuartos ya están en camino. De ahora en adelante las cosas son de vida o muerte. Equipo que se equivoque, equipo que dice adiós.
El emparejamiento de la siguiente fase no fue nada extraordinario. Pero el resultado de esos enfrentamientos pueden dar sorpresas.
Puntarenas será quien lleve la peor parte de los ocho. Enfrentará a Olimpia en las finales de la UNCAF en medio de sus duelos con Cartago. Quizá Rónald Mora tenga la ventaja sobre Luis Diego Arnáez. El cansancio de los porteños podría ser un jugador más en la cancha.
El partido que talvez sea el más parejo podría ser Pérez Zeledón – Herediano. Por ahí escuche a un herediano mencionar que su equipo saldría adelante ante los generaleños, y que la caída ante Liberia fue solo un “pequeño descuido”. Aún así, su rostro no expresaba una firme confianza.
En esa llave no existe ningún favorito. Nadie llega con ventaja y cualquiera puede ganar.
Saprissa y San Carlos disputan otro pase a semifinales. A pesar del declive sancarleño, los morados no se pueden fiar. Las salidas al Carlos Ugalde, en San Carlos, siempre es terreno difícil.
Los morados apuestan al empate, o al menos una derrota mínima, en tierra sancarleña. Y confían en una indiscutible victoria en la Cueva.
Por último queda la llave de manudos y brujos. Favorito podría llamarse a la Liga, sus contundente victoria la fecha anterior en San Carlos y el increíble remonte que le dio el liderato de la tabla general, son los elementos para ganarse ese “nombre”. Brujas debe luchar contra esa “carta de presentación” manuda, que en el futbol nacional, a la hora de los partidos, no significa nada.