Foto Principal: 1062139
Paulo César Wanchope bregó sin pausa en el juego. Acá lo marca el trinitario Ian Cox (13).
Jorge Castillo
Selección firme en el tercer lugar

Costa Rica 2 - Trinidad y Tobago 0: Como las banderillas que clava el torero

  • Los tantos de Saborío y Centeno decantaron el partido ante los trinitarios
  • 'Tricolor puede sellar el pase ante Estados Unidos, el 8 de octubre

    Arnoldo Rivera J.
    arivera@nacion.com

Como el sábado, los goles oportunos entonaron al equipo. Como el sábado, los errores cometidos no se pagaron con un disgusto. Como el sábado, se sacó un triunfo vital que acerca más al sueño.

La Selección Nacional doblegó anoche a su similar de Trinidad y Tobago, dos a cero, y se consolidó en el tercer puesto de la hexagonal de la Concacaf.

Además:

  • Hombre a hombre
  • Tricolor ya está en sala de abordaje para Alemania
  • Mucho a favor

  • Tabla de posiciones
  • Goleadores
  • Galería de Fotos
  • ¿Iremos al mundial? ¡OPINE YA!
  • Alemania 2006 se ve muy cerca y lo mejor es que el futuro solo depende de nosotros, algo que en el futbol es un haber impagable.

    La Tricolor aún se pierde por ratos y todavía hace que el corazón del aficionado palpite más fuerte..., pero del susto.

    Foto Principal: 1062149

    Se ganó y es lo que cuenta; pero falta ser más prolijos en el manejo de la pelota y constantes en el volumen de juego -por citar dos variables- , porque el reto que se asoma es mucho mayor.

    En la víspera. El arranque fue promisorio: se controló la pelota, se abrió bien los espacios, ligó un lucido pie a pie en el mediocampo y los frutos se vieron pronto.

    Al minuto 14, una corrida espectacular de Rónald Gómez culminó con un centro en corto a a Álvaro Saborío, quien anticipó a un defensor y al arquero para abrir la cuenta. Fuerza y dominio de la Bala; oportunismo de Sabo.

    No obstante, paulatinamente, el dibujo táctico de Costa Rica perdió su fisonomía. Entonces, los trinitenses controlaron a Solís, presionaron a Gómez, aislaron a Centeno y, en consecuencia, secaron a Paulo y a Saborío.

    Los nuestros dejaron crecer a un adversario limitado, pero afanoso que dependía en exceso de las neuronas de Russel Latapy. Entonces el peligro rondó el portal de José Francisco Porras.

    Al cierre del primer lapso, el meta salvó en dos oportunidades la valla tica (en la segunda, sinceramente, solo él sabrá cómo lo hizo).

    Costa Rica renqueaba por el sector derecho, parcela en la que la Bala había buscado refugio.

    La entrada de Cristian Bolaños resolvió ese problema (56') y el golazo de Wálter Centeno (50') permitió que la Sele jugara con mejor aire.

    Tal vez faltó un gol adicional, para navegar en aguas m ás tranquilas y premiar el esfuerzo sin pausa de Paulo César Wanchope (casi anota pero el meta Kelvin James le negó la oportunidad al 66').

    Los goles fueron como banderillas en el lomo de un astado. Así de oportunos. Así de certeros.

    Costa Rica 2

    Trinidad y T. 0

    Costa Rica: José F. Porras 8, Luis Marín 7, Gilberto Martínez 7, Jervis Drummond 7, Roy Miller 7, Mauricio Solís 7, Wálter Centeno 7, Alonso Solís 7, Rónald Gómez 7, Álvaro Saborío 7, Paulo Wanchope 8. D. T.: Alexandre Guimaraes.

    Cambios: Cristian Bolaños 7 (Solís, 56'); Douglas Sequeira 7 (Saborío, 63'); Michael Umaña 7 (Miller, 72').

    Trinidad y Tobago: Kevin Jack 6; Carlos Edwards 6, Dennis Lawrence 6, Marvin Andrews 6, Aurtis Whitley 5, Christopher Birchall 6, Ian Cox 6, Dwight Yorke 6, Russell Latapy 7, Stern John 6, Silvio Span 6. D. T.: Leo Beenhakker.

    Cambios: Jason Scotland (Whitley, 59') y Scott Sealy (Span, 69').

    Goles: 1-0 (14'): Álvaro Saborío, pase de R. Gómez. 2-0 (50'): Wálter Centeno, de tiro libre (falta cometida a Wanchope). Árbitros: Carlos Batres (Guatemala) 5; Carlos Enrique Pastrana, Reynaldo Salinas (Honduras). Estadio: Ricardo Saprissa, San Juan de Tibás, 8 p. m.

    Hombre a hombre

    8 José F. Porras. Dos atrapadas electrizantes en el primer lapso y una en el segundo sirvieron para ratificar el gran momento que atraviesa. Fue un factor vital.

    7 Luis Marín. El capitán lideró el arrojo que exhibió ayer la zaga costarricense. En los minutos de apremio, que fueron muchos, Luis tuvo al Tuma como socio del vértigo.

    7 Gilberto Martínez. Una vez más, vertió sangre y alma en la cancha. Cortes oportunos, atención total, vigilancia al centímetro del adversario, lugarteniente del capitán.

    7 Jervis Drummond. En el segundo lapso encontró mejores opciones de proyectarse. Lo mejor de Jervis fue la coordinación que tuvo con sus socios de línea.

    7 Roy Miller. Solo una lesión podía sacarlo de la escena. Anoche ratificó su magnífica disposición para el corte, el enlace y, sobre todo, la entrega.

    7 Mauricio Solís. A pesar de que se perdió por instantes en el primer lapso, la tarea que elaboró y mostró al final fue nítida, como en sus mejores jornadas.

    7 Wálter Centeno. Y, bueno, lo cantamos desde la tribuna. Bastó observar la posición de tiro, ideal para su pierna derecha y, ¡ahí está! ¡Golazo!, con su sello de artífice.

    7 Alonso Solís. Mareó a los trinitenses en el primer cuarto de hora; luego fue controlado, pero luchó siempre. El control de la pelota fue una de sus virtudes.

    7 Rónald Gómez. Esa carrera por el carril derecho, llena de cadencia y brío, de convicción y de efectividad, que sirvió el gol a Saborío, retrató con certeza su faena enorme.

    7 Álvaro Saborío. Tiene gol. ¡Que nadie lo dude! En forma incómoda o con remates nítidos, ¡de cualquier manera!, explosiona en la red. Anoche abrió la senda.

    8 Paulo Wanchope. Se le negó el gol en un lance propicio del segundo lapso, lo que hubiese sido el justo premio por su entrega total, por su despliegue y honestidad deportiva.

    7 Cristian Bolaños. El cambio preciso. Con buen tino, Alexandre Guimaraes incluyó a Cristian por Alonso y le imprimió otra dinámica al equipo, para retomar el dominio.

    7 Douglas Sequeira. Ingresó con la misión de cerrar portillos y de respaldar a Mauricio Solís en su tarea de escoba, delante de la línea defensiva. Buen trabajo, Douglas.

    7 Michael Umaña. Jugó 18 minutos, en sustitución de Roy Miller, quien salió lesionado. Fue como insertar una nueva pieza en un engranaje que Michael ya conoce.

    Foto Principal: 1062149
    Wálter Centeno llegó a 15 goles con la Selección. Aquí busca un servicio mientras lo marca el trinitense Aurtis Whitley.
    Carlos González

    Tricolor ya está en sala de abordaje para Alemania


    Gustavo Jiménez M.
    gujimenez@nacion.com

    Seis puntos en dos partidos colocaron a Costa Rica en la antesala de su tercera Copa del Mundo.

    La Tricolor solo debe dar un último paso, el 8 de octubre ante Estados Unidos, para visar definitivamente su boleto.

    El número mágico de Costa Rica son dos puntos: ya sea que los sume a su favor, o que Guatemala los pierda en alguno de sus partidos.

    En otras palabras: con solo que los chapines pierdan su próximo partido, de visita ante México, la Tricolor tendrá el pasaporte, pase lo que pase ante Estados Unidos.

    De acuerdo con este escenario (derrota chapina), la última fecha también pasaría a ser intrascendente. Lo cual es todo un alivio pues evitaría el sufrimiento de ir a pelear en suelo guatemalteco la tercera plaza de Concacaf.

    Con el empate ante Estados Unidos solo nos clasificaríamos si Guatemala empata o pierde.

    Tan solo nos perjudicaría el escenario más negativo de todo: derrota frente a Estados Unidos y victoria de Guatemala ante México.

    Mas, aún en este caso, Costa Rica tendría opción de ir por su boleto en la última jornada.

    Trinidad y Tobago, en tanto, quedó muy rezagado, con la única ventaja de que ya no tiene que jugar con México en las fechas restantes.

    Goles. Debido a este juego de puntos, la diferencia de goles se convierte cada vez en una referencia menos importante. Esto porque el primer criterio de desempate es el enfrentamiento particular, y en ese apartado Costa Rica ya superó a Trinidad y Tobago.

    Ante Guatemala, los ticos llegan con ventaja (3-2), pero esto podría revertirse con una derrota ante los chapines por más de un gol.

    Pero inclusive en este caso, la cifra global de anotaciones a favor y en contra pasaría a segundo plano.

    De cualquier forma, Costa Rica recuperó terreno en el gol diferencia en sus últimos partidos, pues sumó cuatro positivos. Ahora está "tablas", con lo cual supera a Guatemala, que tiene uno negativo.

    Luego de vivir penurias a lo largo de la hexagonal, Costa Rica por fin está a punto de conseguir el boleto definitivo. Y como hace cuatro años, la cita clave será ante Estados Unidos, en el Ricardo Saprissa.

    Mucho a favor

    Los posibles escenarios favorecen a Costa Rica en su búsqueda de un boleto mundialista.

    Lo más simple (desde el punto de vista numérico) sería derrotar a Estados Unidos el próximo 8 de octubre. Ahí no necesitaríamos ni siquiera "espiar" los otros estadios pues la victoria es suficiente para llegar al número mágico de 16 puntos.

    Si la Tricolor empata o pierde la clasificación dependería de lo que Guatemala haga en México. Si los chapines no ganan, automáticamente le dan a Costa Rica el tercer puesto.

    En caso de que la Tricolor pierda y Guatemala gane, la brecha se acortaría peligrosamente a solo dos puntos. Esto implicaría ir a buscar al menos un empate en la última fecha a la capital chapina.

    También le abriría la puerta a Trinidad y Tobago, que necesita derrotas ticas y chapinas para seguir con vida.

    Pero si Trinidad no gana en alguno de sus dos partidos, Costa Rica automáticamente se asegura al menos el repechaje.

     
    © LA NACION S.A. 2005. Puesta en línea y diseño: Pedro Abreu. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com