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Apodado en su país el "gladiador del mediocampo", Carlos Humberto Paredes (13) es un volante de marca que también anota goles. Aquí ante Simon Davies, de Gales, durante el amistoso que finalizó 0-0 el pasado 1° de marzo, en Cardiff.
AP
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Será protagonista en grupo difícil
Paraguay aspira a cuartos
- El conjunto guaraní afrontó su renovación e irá al Mundial con la meta muy bien definida: superar la barrera de los octavos de final
- A diferencia de las dos veces anteriores, acude a Alemania con mejor equipo ofensivo que en 1998 y el 2002
Rodrigo Calvo C.
rcalvo@nacion.com
La Selección de Paraguay intentará ser un equipo difícil para Inglaterra, Suecia y Trinidad y Tobago, en el grupo B del Mundial de Alemania 2006, para afianzar su boleto a los octavos de final.
A partir de ahí, la Albirroja apelará a la sólida estructura de jugadores de dos generaciones diferentes, cuya base tuvo presencia en los dos Mundiales anteriores de 1998 y el 2002.
Su técnico, el uruguayo Aníbal Maño Ruiz, quiere hacer historia con un cuadro guerrero y ambicioso como el suyo, dispuesto a un brillante Mundial 2006 y alcanzar la ronda de los cuartos de final.
"Paraguay se encuentra bien, con una amalgama de gente joven y de experiencia, y de esa mezcla esperamos salga algo compacto, sólido y firme, con la esperanza de hacer un mejor Mundial que los anteriores", explicó el estratega.
La tercera participación mundialista consecutiva se producirá en pleno proceso de renovación de sus antiguas figuras por jugadores de la cantera que no defraudaron al seleccionador charrúa cuando los probó en la recta final de la clasificación en el Cono Sur.
El rearmado del equipo se dio entre la "vieja guardia" y los nuevos valores. Y se consiguió. Justo Villar se convirtió en el sucesor del emblemático José Luis Chilavert y se adueñó de la portería.
Villar está bien secundado en el cerrojo por el indiscutible Carlos Gamarra. En la zona media destaca la cohesión entre los veteranos Carlos Humberto Paredes y Roberto Toro Acuña junto a Edgar Barreto y Julio dos Santos, subcampeones olímpicos del 2004.
Arriba los guaraníes tienen más gol que en el 98 y el 2002, con los delanteros "alemanes" Roque Santa Cruz (Bayern Múnich) y Nelson Haedo Valdez (Werder Bremen). La titularidad la tienen fija, pero el interminable José Saturnino Cardozo les pelea una plaza en ese sector.
Con este plantel, más la experiencia de Ruiz, los paraguayos buscarán mejorar la tarea realizada en las dos copas anteriores y avanzar a los cuartos de final.
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Paraguay en su sétima copa. Arriba: Nelson Haedo, Derlis Gómez, Carlos Gamarra, Julio C. Cáceres y Jorge Núñez. Abajo: Roque Santa Cruz, Roberto Acuña, Christian Riveros, Denis Caniza, Diego Gavilán y Julio Dos Santos.
AP
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Guaraníes con exceso de opciones en la ofensiva
Al dúo ofensivo 'alemán', Santa Cruz y Haedo, se le unirían Cardozo, Cabañas, Cuevas, López o Ramírez
Los paraguayos rezan para que su máxima estrella en el ataque, Roque Santa Cruz, se recupere a tiempo para que asista al Mundial en Alemania y muestre su mejor rostro futbolístico en su "casa".
El delantero del Bayern Múnich fue operado el 15 de noviembre pasado de una rotura del ligamento cruzado en la rodilla derecha, en un partido de la Bundesliga, y se prevé que este mes estará dispuesto a retornar a los canchas de juego.
Santa Cruz proviene de la nueva camada del futbol guaraní, aunque es considerado el "más viejo" con 24 años, uno de los jugadores más importantes y una de las cartas de gol de la selección de Paraguay.
El club bávaro lo descubrió a los 18 años, luego del Mundial Juvenil de Nigeria 1999 (allí le anotó un gol a Costa Rica), y requirió algunos años para imponerse, aunque nunca alcanzó el nivel que se esperaba de él. Antes de la lesión, era uno de los pilares del equipo de Múnich.
La duda es cómo llegará al Mundial, si recobrará plenamente su forma o si no llegará. Su ilusión es brillar en el Mundial y convertirse en una de las figuras del equipo; de su rendimiento dependerá el futuro de Paraguay.
De momento, es un candidato firme a formar un dúo ofensivo "alemán" junto a Nelson Haedo Valdez, del Werder Bremen y la gran revelación de los guaraníes.
Haedo había mostrado sus cualidades durante el Mundial Juvenil 2003 en Emiratos Árabes, la Copa América 2004 en Perú y los últimos dos partidos de la eliminatoria. Igual se consagraría campeón de la Bundesliga y la Copa alemana.
Su día de gloria con la Albirroja llegó el 8 de octubre pasado, ante Venezuela en Maracaibo, donde marcó el tanto que significó la clasificación guaraní a Alemania 2006.
"Paraguay tiene un gran plantel, por lo que sería ilógico no ilusionarnos con hacer un buen papel en el Mundial", expresó el joven delantero que sueña con el éxito en un territorio que ya lo ha visto ganador.
Otras opciones. A Santa Cruz y Haedo se le une el sempiterno José Saturnino Cardozo, uno de los "históricos" junto a Carlos Gamarra, Roberto Toro Acuña, Carlos Humberto Paredes, Francisco Chiqui Arce y Denis Caniza, quienes asistieron a las copas de 1998 y el 2002.
Cardozo, de 35 años, es el goleador histórico de su país con 24 tantos. El Mundial marcará su despedida de la formación albirroja, al argumentar que ya no está para el ajetreo de tantos viajes y, sobre todo, ante la presión de los más jóvenes.
Aunque el entrenador uruguayo Aníbal Maño Ruiz confía en la pronta recuperación de Santa Cruz, ya ensaya algunas opciones.
Los que aparecen como máximos candidatos a ingresar a la lista definitiva son Salvador Cabañas y Nelson Pipino Cuevas, mientras que Dante López, Santiago Salcedo, César Ramírez y Juan Samudio son otros con posibilidades de ocupar algún lugar libre en el ataque.
Aunque jugadores como López, Salcedo, Ramírez y Samudio cumplieron buenas actuaciones en los amistosos y alternaron un lugar entre los suplentes, ninguno tiene la categoría ni la experiencia del estelar delantero del Bayern.
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Figura del equipo
Roberto Acuña, "un histórico" del grupo, le brinda solidez al mediocampo gracias a su experiencia.
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A Maño Ruiz lo ampara una amplia trayectoria
A los 64 años, Aníbal Ruiz tiene ante sí el desafío de superar los octavos de final alcanzados por Paraguay en las Copas de Francia 1998 y Corea-Japón 2002.
A este charrúa de nacimiento, pero guaraní por adopción, lo avala que está en la cúspide de su carrera y que es uno de los más experimentados del orbe.
Nacido en el norteño departamento uruguayo de Salto (el 30 de diciembre de 1942), Ruiz fue mediocampista ofensivo en clubes de su país, Colombia, Venezuela, Perú y Costa Rica. Aquí jugó con Ramonense, en 1975.
Pese a su vasta trayectoria como técnico de equipos de Uruguay, Paraguay, Argentina, México y Ecuador, condujo por primera vez a una selección en 1992, que fue la de El Salvador. A inicios del 2002 se hizo cargo del combinado juvenil paraguayo.
Ruiz, entonces, tuvo la ocasión de trabajar con la mayor de Paraguay, que asumió desde mediados de 2002 en sustitución del italiano Cesare Maldini.
En su carrera ganó varios títulos como jugador y entrenador, como el de Uruguay (1976, 1978 y 1981), Paraguay (1985), la Libertadores de América y la Copa Interamericana (1979).
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Jugó en Costa Rica y dirigió en México y El Salvador.
Aníbal Ruiz
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