Park Ji-Sung
Corea del Sur tiene un talento 'europeo'
- Vigesimoquinto artículo de las figuras que participarán en el Mundial de Alemania
Rodrigo Calvo C.
rcalvo@nacion.com
Cuando el técnico holandés Guus Hiddink retornó al PSV Eindhoven luego de conducir a Corea del Sur a un inolvidable cuarto puesto en el Mundial 2002, no perdió mucho tiempo para volver a Asia y convocar a uno de sus héroes.
Así llamó al incansable volante Park Ji-Sung, quien dio sus frutos en Holanda y desde el año pasado en Inglaterra. Hoy es uno de los asiáticos de mayor trascendencia en el futbol internacional.
Sin embargo, su comienzo fue algo extraño pues no tuvo un arranque en la liga surcoreana, sino que lo hizo en un conjunto japonés, el Kyoto Purple Sanga.
No es usual que un coreano fiche para un equipo nipón poco después de concluir sus estudios en la secundaria (quería ser profesor de educación física). No obstante, Park y el Kyoto supieron cosechar los frutos al adjudicarse la Copa del Emperador del 2002.
Su potencia física, rapidez y creación de juego, aparte de su facilidad para desenvolverse en la defensa, el mediocampo y el ataque, le valieron para brillar luego en el PSV Eindhoven holandés.
Saltó a la fama en la pasada Liga de Campeones de Europa, en especial con un gol al Milan en la semifinal. Esto le sirvió para fichar por cuatro años y $7,3 millones en el Manchester United, y ser el primer surcoreano en Inglaterra, a partir del 8 de julio del 2005.
Nacido hace 24 años (el 25 de febrero de 1981, en Seúl), es el jugador de moda del combinado oriental que irá al Mundial de Alemania 2006. En su primera campaña con los Diablos rojos sorprendió por su rápida adaptación a los esquemas de Sir Alex Ferguson y los rigores de la Liga Premier. |