Emmanuel Adebayor
La gran esperanza de los Gavilanes
- A punta de goles, el delantero le ayudó a Togo a estar en el Mundial de Alemania
- El Arsenal inglés acaba de comprarlo por casi 12 millones de dólares al Mónaco
Gustavo Jiménez M.
gujimenez@nacion.com
Desde que Camerún dio la nota alta en Italia 90, se hizo tradición que en cada Mundial algún jugador o país africano regale momentos de gran futbol.
Para esta edición, Togo no llega precisamente como una potencia del continente negro, pero cuenta con un jugador capaz de hipnotizar a los aficionados con su futbol relampagueante por la banda derecha.
Emmanuel Adebayor es la gran joya de los llamados "Gavilanes". Llegará a la cita de Alemania con cartel de figura, un arma de doble filo que significa tener encima más presión y menos tolerancia en caso de error.
Adebayor nació hace 21 años en Tomé, la capital de Togo. Sus padres son nigerianos, de la etnia yoruba, pero emigraron antes de que Emmanuel naciera.
Al igual que la mayoría de los jugadores africanos, algún cazatalentos lo pescó (en su caso durante un torneo juvenil en Suecia) y sin pensarlo mucho lo puso en un avión rumbo a Francia.
Empezó con el Metz y a punta de goles se abrió camino hacia el Mónaco, uno de los grandes del campeonato francés.
Hace pocas semanas se le abrió una nueva puerta: el Arsenal inglés lo fichó por casi $12 millones.
No es fácil ver a un jugador de 1,90 que maneje bien la pelota. Pero Adebayor aporta finta y gambeta, además de juego aéreo. Y en sus carencias, le falta madurez.
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