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La República Checa eliminó a Noruega durante un repechaje jugado en noviembre. Tomas Rosicky (10) celebra su gol en esta serie, junto a Marek Jankulovski y Tomas Ujfalusi, en Praga.
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Primer Mundial como República Checa
Potencial checo complicará
- Los checos son temidos por su vistoso y efectivo futbol ofensivo, que dará de qué hablar durante el Mundial Alemania 2006
- Procuran revivir nivel mostrado en la Eurocopa 2004 para enfilarse con opciones hacia la fase de semifinales
Rodrigo Calvo C.
rcalvo@nacion.com
No es casualidad que el equipo de la República Checa ocupe en estos momentos el segundo lugar en la clasificación mundial de la FIFA, detrás del campeón Brasil.
Su ascenso es la recompensa al buen nivel exhibido en los últimos dos años, lapso en el cual avanzó a las semifinales de la Eurocopa 2004 y ganó su primera clasificación a la Copa Mundial como la República Checa.
Los pupilos del veterano entrenador Karel Bruckner representan una selección joven, que nació desde que se independizó de la antigua Checoslovaquia, en 1993.
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Dos veces fue el subcampeón del mundo, pero como Checoslovaquia
Jan Koller fue el sublíder de goleo europeo, con 9 tantos
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La última de las ocho participaciones de los checoslovacos había ocurrido en el Mundial 1990 disputado en Italia, cuando eliminaron a Costa Rica con una goleada de 4-1 en los octavos de final.
Son temidos por su vistoso futbol ofensivo y su incuestionable calidad técnica, cuyas raíces se remontan a la época en la que Checoslovaquia fue subcampeona mundial, en 1934 y 1962, y consiguió la Eurocopa en 1976.
El estratega es fiel defensor de la "vieja guardia" formada por Pavel Nedved, Jan Koller y Karel Poborsky, y vuelve a depositar su confianza en valores de primera clase como Tomas Rosicky, Milan Baros y el arquero Petr Cech, quienes ya mostraron su calidad en la Eurocopa.
Afincado en el grupo E, con Italia, Estados Unidos y Ghana, posee un seleccionado capaz de convertirse en un gran protagonista en Alemania.
Sin embargo, parte del buen rendimiento que pueda tener depende en gran medida del momento en que se encuentre en junio próximo su estrella, el mediocampista de la Juventus italiana Pavel Nedved.
En el sorteo de los grupos, ninguno quería tenerlo como rival. Pero lo cierto es que, además del clima positivo que se respira en su país por el entusiasmo que despierta el equipo, la opinión experta afirma que la República Checa tiene claras expectativas de que llegará lejos, a las semifinales del Mundial.
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Los checos buscan llegar a semifinales. Arriba: Marek Jankulovski, Tomas Ujfalusi, Zdenek Grygera, Petr Cech, David Rozehnal. Abajo: Karel Poborsky, Vladimir Smicer, Milan Baros, Tomas Rosicky, Pavel Nedved y Jan Polak.
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Nedved no es la única estrella del equipo
El liderazgo de la gran figura de la Juventus es apoyado por Rosicky, Koller, Cech, Poborsky, Baros y Smicer
El Mundial Alemania 2006 será la última estación que culminará una historia llena de éxitos para la gran estrella de la República Checa, el mediocampista Pavel Nedved.
El jugador de la Juventus de Turín, a quien en Italia se le llama il grande Paolo, no debutó en la selección hasta 1994. Su trayectoria internacional la cerrará con 34 años en la cita universal.
Pavel regresó a la selección para disputar los encuentros del repechaje eliminatorio contra Noruega, 16 meses después de poner fin a su carrera con su país tras la Eurocopa del 2004 en Portugal.
"Estoy contento de ir a mi primer Mundial, junto con los demás jugadores veteranos del equipo, de que no se nos considere como la generación perdida", declaró el futbolista, de 34 años, cuando confirmó en Praga que sí irá a Alemania.
Su retorno estuvo precedido de una gran cantidad de rumores sobre si ponía fin o no a su presencia en el seleccionado checo, y que empañó incluso las relaciones del futbolistas con la prensa de su país.
Tras sufrir una lesión de rodilla en la última Eurocopa, Pavel anunció su retiro del equipo, consternado también por la campaña en su contra sufrida en los medios de comunicación. El volante afirmó entonces que, dado su frágil estado físico, quería concentrarse en la exigente liga del calcio italiano.
Por este motivo, el historia de la República Checa se resintió con la ausencia del jugador, denominado "bestia de carga" por el entrenador Karel Bruckner, porque siempre derrocha todas sus energías en los encuentros y motiva a sus compañeros con un deseo encomiable.
En cualquier caso, el reencuentro de Nedved con el equipo desencadenó la euforia entre los aficionados checos con vistas al Mundial.
Los otros. A la sombra de Nedved emerge el talentoso Tomas Rosicky, mediocampista de 25 años del Borussia Dortmund de Alemania.
Rosicky es un auténtico creador de juego, con exquisito dominio del balón y una magnífica visión de juego. Su gran defecto, por el contrario, es su carencia de gol.
La columna vertebral la completan el arquero Petr Cech, uno de los tres mejores porteros de Europa, y Tomas Galasek, quien pone el orden en el centro del campo.
Vladimir Smicer y Karel Poborsky completan un mediocampo de mucha experiencia y calidad que, bajo la batuta de Nedved, puede pasar del juego defensivo al ofensivo en un solo instante.
Una serie de lesiones complicaron las cosas para los checos. Si Jan Koller se recupera de una lesión de rodilla, que lo hizo pasar por una cirugía, su sociedad con Milan Baros le dará a Bruckner un toque de calidad en la definición que cualquier equipo necesita para llegar a estar entre los mejores del mundo.
Con Baros, Poborsky, Rosicky y Nedved juntos, la República Checa posee a una de las mejores líneas de ataque de Europa. Con su actuación en la Eurocopa y el boleto al Mundial 2006, el equipo se ganó el respeto de propios y extraños.
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Figura del equipo
Pavel Padved es el alma checa. Su llegada, dinámica y gol son claves para la suerte de su país en la Copa 2006.
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Bruckner pregona un bello juego de ataque
El técnico checo, Karel Bruckner, se caracteriza por explotar un espectacular futbol ofensivo, como se evidenció en la última ronda previa al Mundial 2006, con 37 goles en 14 partidos.
El juego de ataque dio sus frutos en la Eurocopa 2004 y cuando clasificó a la República Checa por primera vez a un Mundial, desde la separación de Eslovaquia, a mediados de los años 90.
Para la Copa Mundial 2006, el estratega más veterano de Europa, con 66 años, junto al español Luis Aragonés, dirige a la mejor generación que dio el futbol checo durante las últimas décadas.
El sexageneario entrenador ha sabido ganarse el respeto de sus jugadores, ya que él también les tiene gran estima, sabe sembrar confianza y crea en torno suyo un ambiente de amistad.
Antes de asumir a los checos tras el Mundial 2002, Karel había logrado la medalla de plata en la Eurocopa Sub-21 del 2000.
Nacido el 13 de noviembre de 1939 en Olomouc, Bruckner registró 26 torneos como jugador y empezó su carrera en el banquillo en 1973. Su habilidad táctica la exhibió también en el Sigma Olomouc, el Inter de Bratislava y el FK Drnovice de su país.
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