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/LA NACIÓN

Es favorita al título en el 2006

Argentina apunta a lo máximo

  • La albiceleste todavía no gusta ni convence, pero se ilusiona para hacer olvidar la decepción que causó durante el Mundial del 2002
  • Pekerman tiene el reto de poder ensamblar una idea de juego exitosa, en los siete meses que faltan para el Mundial

    Rodrigo Calvo C.
    rcalvo@nacion.com

Ya pasaron casi 20 años desde aquel día en que el mundo vio con asombro cómo la magia de Diego Armando Maradona lo consagró como figura clave -y casi única- del segundo título mundial argentino.

Con los años, la albiceleste perdió brillo y presencia. Desde su último cetro de envergadura, el de la Copa América de Ecuador en 1993, debió esperar 11 años para volver a ganar, con el oro olímpico en los Juegos de Atenas 2004.

Además:

  • La renovación es el norte escogido por Pekerman
  • Pekerman: el ascenso exitoso de un taxista

  • Pero, tras esa alegría, sobrevino la sorpresa por la inesperada renuncia de Marcelo Bielsa al cargo de entrenador y la llegada posterior de José Néstor Pekerman.

    • Argentina ganó su primer título en la final de 1978; fue 3-1 a Holanda
    • La albiceleste venció a Alemania 3-2, en la final del Mundial de 1986
    • Hernán Jorge Crespo logró siete goles en el Premundial

    Un golpe más a las turbulencias de los últimos años, como la dolorosa derrota en cuartos de final en el Mundial Francia 1998 y la dura eliminación durante la primera fase de Corea-Japón 2002.

    Ahora, bajo las riendas de Pekerman, Argentina no gusta ni convence, pero se presenta siempre como la potencia mundial que es y candidata segura a imponerse en el Mundial de Alemania.

    Pekerman tiene sobre sus espaldas el reto de poder ensamblar una idea de juego exitosa, en los siete meses que faltan al Mundial. "Tenemos un plantel con jugadores inteligentes y comprometidos, que saben bien hacia donde apuntan", resumió el estratega.

    La lista de jugadores respalda su posición, pues cuenta con valores que dan brillo a las principales ligas europeas y de otras partes.

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    Argentina tiene material humano de sobra para pelear el título mundial del 2006. Hernán Crespo (9) y Carlos Tévez representan a dos generaciones en la albiceleste. Con ellos, Andrés D'Alessandro (tapado).
    AP

    Allí están Juan Román Riquelme, Hernán Crespo, Javier Saviola, Juan Pablo Sorín, Pablo Aimar, Lionel Messi y Carlos Tévez, todos surgidos de una cantera inagotable y que tiene a Pekerman como a uno de sus responsables directos.

    Mejorar. Para Pekerman, Argentina debe aprender a que no tiene astros del calibre de Maradona. Por ello, con franqueza, admite que carece de jugadores importantes y que "Brasil está un escalón por encima de todos", aunque no oculta que tiene una fe casi ciega en su grupo.

    Pekerman, casualmente, dirigió con honores y mucho tiempo a las selecciones juveniles, y se adjudicó los Mundiales Sub-20 de 1995, 1997 y 2001, además de dos Suramericanos y uno del famoso Torneo de Toulon, Francia.

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    Argentina tuvo un buen arranque eliminatorio. Pero, en un año, Pekerman llamó a 65 jugadores y su selección dio una imagen deslucida al cerrar el Premundial.

    La confusión y la falta de contundencia de este equipo en transición se evidenció en los últimos juegos ante Perú y Paraguay, y en los recientes amistosos contra Inglaterra (cayó 2-3) y Qatar (goleó 3-0).

    Así que la misión del renovado grupo albiceleste será armonizar movimientos tácticos y armar el mosaico de Pekerman. "Hay que acoplar a una Argentina que cuenta con tres niveles de generaciones: jugadores con experiencia, jóvenes con experiencia y jóvenes sin experiencia", subrayó el técnico.

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    Arriba: Juan Pablo Sorín, Roberto Abbondanzieri, Martín Demichelis, Roberto Ayala, Juan Román Riquelme y Wálter Samuel. Abajo: Lionel Messi, Maximiliano Rodríguez, Sebastián Battaglia, Javier Saviola y Daniel Bilos.
    AFP

    La renovación es el norte escogido por Pekerman

    • La misión es reencontrar su perfil con el aporte de Riquelme, Saviola, Sorín, Tévez, Messi y Maxi Rodríguez

    Una vez que reemplazó a Marcelo Bielsa como seleccionador de Argentina, en setiembre del 2004, José Néstor Pekerman se dio a la tarea de impulsar a una nueva generación dentro del equipo.

    Desde entonces, la base fundamental de sus distintas convocatorias a juegos eliminatorios o amistosos ha sido colocar como titulares a los futbolistas que le dieron títulos mundiales en la Juvenil.

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    El cambio fue abrupto, del cielo a la tierra. Pekerman realizó modificaciones con respecto al viejo esquema de Bielsa, quien obtuvo el segundo lugar en la Copa América del 2004 y la medalla de oro en las Olimpiadas de Atenas 2004.

    La tarea no ha sido sencilla para el extécnico de los seleccionados juveniles en cuatro copas Sub-20 de 1995 al 2001, que prefirió imponer su propio estilo de juego por encima del que utilizó Bielsa.

    "Con respecto al Mundial anterior (Argentina fue descalificada durante la primera ronda del 2002 en Japón), nosotros cambiamos el 70 por ciento de los jugadores", fue la explicación de Pekerman.

    "Eso es mucho para un trabajo, por eso aprovechamos cada partido para ir aumentando nuestra observación, viendo en qué tenemos que mejorar", añadió.

    Así que ya no están los Gabriel Batistuta, Ariel Ortega, Juan Sebastián Verón, Diego Simeone, Claudio Piojo López, José Chamot y Claudio Caniggia, quienes fracasaron rotundamente en el 2002.

    El reto. Hoy la responsabilidad la asumieron aquellos que Pekerman formó y que ganaron dos títulos seguidos en Qatar 95 y Malasia 97, en una era coronada por el tricampeonato Sub-20 conseguido en el certamen jugado en Argentina 2001.

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    Aunque se mantienen los "veteranos" Roberto Ayala, Javier Zanetti y el goleador Hernán Crespo, los líderes son los volantes Juan Pablo Sorín y Juan Román Riquelme, los capitanes respectivos en el 95 y 97, y el atacante Javier Saviola, el mejor artillero en la cita del 2001.

    "A José le gusta el futbol bien jugado; es un técnico ganador y lleva la camiseta en el alma", dijo Sorín, uno de los símbolos del equipo hoy.

    Riquelme es el que aporta protagonismo, clase, estilo, habilidad y visión de juego. "No me siento el niño mimado de Pekerman. Tengo obligaciones igual que todos y me siento uno más", expresó Román.

    A ellos los secundan otros "socios" de esas conquistas: Leonardo Franco, Wálter Samuel, Diego Placente, Pablo Aimar, Esteban Cambiasso, Fabricio Coloccini, Nicolás Burdisso, Andrés D'Alessandro y Maximiliano Rodríguez, sin olvidar a Carlos Tévez, quien surgió en los siguientes procesos menores.

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    También está el caso del último debutante con la albiceleste: Daniel Bilos. El volante fue tentado para actuar con Croacia apenas se enteraron los dirigentes que sus abuelos eran de esa nacionalidad.

    Bilos rechazó la invitación y esperó por su opción en la selección argentina, que le concedió Pekerman el miércoles pasado en Qatar.

    Pero Argentina acaba de descubrir otro diamante en bruto, capaz de desbaratar al rival con una sola gambeta: Lionel Messi, quien este año se consagró campeón, goleador y mejor jugador del último Mundial Juvenil de Holanda 2005.

    Con su inclusión para el 2006, más la solidez del resto, Pekerman y sus muchachos procurarán la revancha soñada en Alemania.

    En Premundial 2006

    10

    JUEGOS GANADOS

    4

    JUEGOS EMPATADOS

    4

    JUEGOS PERDIDOS

    Cerebro y magia

    Argentina gira en torno al talento y a la sabiduría de Juan Román Riquelme.

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    Pekerman: el ascenso exitoso de un taxista

    Cuando fue designado en 1994 técnico de las selecciones juveniles de Argentina, un sector de la prensa sacó el sarcasmo malintencionado que lo menospreció y quería a otro candidato.

    "¿José Pekerman? ¿Quién es?", fueron las preguntas más comunes. Pero su proyecto fue el mejor entre 16 aspirantes que enviaron el suyo a la Asociación del Futbol Argentino (AFA).

    Pekerman quería repetir la misma labor que tuvo en las divisiones menores de Argentinos Juniors (ganó ocho campeonatos) y el Colo Colo de Chile (obtuvo dos títulos nacionales).

    Antes, en los años 70, fue volante del Argentinos Juniors y el Independiente de Medellín, Colombia. Pero una lesión lo alejó en forma prematura del futbol.

    Cuando la situación económica lo apretó, cualquier empleo le vino bien: fue camarero de un bar, mensajero de una farmacia y hasta chofer de taxi.

    Pero apenas entró a la AFA lo hizo con el pie derecho. Se convirtió en el técnico más exitoso del mundo en el futbol juvenil, con tres títulos Sub-20 en Qatar 95, Malasia 97 y Argentina 2001.

    El año anterior fue puesto al frente de la Mayor argentina, a la que clasificó al Mundial 2006.

    Con 56 años, Pekerman es un personaje serio, reposado y analítico. Está casado con Matilde y es padre de dos hijas, Vanessa, de 30 años, e Ivana, de 22.

    Ganó tres veces el título en el Mundial Juvenil.

    Pekerman

     
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