|
|||
Deberes
en casa: son responsabilidad del estudiante Su labor es propiciar el ambiente idóneo y dar herramientas para el estudio efectivo Ilse Leer Sotela, Educadora Por ello, algunas instituciones educativas, comprendiendo el deber de adaptarse a los cambios y necesidades de los estudiantes y padres de familia, han decidido que las tareas sean realizadas por los alumnos en la escuela. En este sentido, la escuela asume el tiempo de tarea, dejando a los padres la parte correspondiente a propiciar un ambiente de estudio idóneo en el hogar, de forma tal, que puedan cooperar en la formación de hábitos de estudio y métodos de investigación. Si desde la más temprana edad al niño se le asignan tareas en el hogar, le será mucho más fácil, al ingresar a preescolar, seguir instrucciones y realizar trabajos de forma individual o grupal, siendo ello a su vez, parte integral de su aprendizaje. Desde este momento comienza su profesión de estudiante. Padres, no maestros. Pero, ¿hasta dónde llega la responsabilidad de los padres? En muchos casos los padres tratan de realizar las funciones del maestro, no obstante, su verdadera responsabilidad es guiar, supervisar, pero no hacer con sus hijos los deberes, pues esto lo que genera es únicamente una dependencia mutua. Todos sabemos que algunos hijos necesitan mayor guía y supervisión dependiendo de sus necesidades, su edad y desarrollo; sin embargo, los padres nunca deben realizar los trabajos. Es responsabilidad de la institución educativa que las maestras supervisen diariamente a los alumnos, de forma tal que ellos logren realizar correctamente la tarea asignada, tomando en cuenta las diferencias individuales. Asimismo, esta labor se puede complementar con otros programas paralelos, como puede ser, cursos de técnicas de estudio para los alumnos y las charlas de apoyo para los padres. Paralelamente, en la escuela y en casa, se debe estimular el hábito de la lectura. Una excelente forma de hacerlo es solicitando a los padres que lean con sus hijos para que con el tiempo, los muchachos descubran el goce de la lectura y se convierta en un hábito placentero para ellos. Por otra parte, para las asignaciones, proyectos, experimentos, conferencias y otras actividades, los alumnos deben solicitan la colaboración del hogar en cuanto al aporte de materiales, pero los trabajos los deben realizar ellos solos, o bien, en la escuela. Evidentemente, la supervisión del hogar es importante y la comunicación con la escuela es fundamental; no obstante, lo principal es enseñar al estudiante a ser responsable, independiente y exitoso dentro del sistema escolar, dando lo mejor de sí mismo. Por su parte, la escuela debe propiciar a los padres el espacio para compartir con sus hijos las actividades escolares, más no los deberes. La tarea en la escuela brinda a los padres y a los hijos la oportunidad de buscar espacios para juntos disfrutar de actividades de esparcimiento y de unión familiar, lo cual a veces es difícil. De esta forma, sin la presión y el tiempo que demandan las tareas, los padres pueden ser padres, no maestros.
|
|||
© LA NACION S.A. 2006. Diseño: Luis Eduardo Díaz. Puesta en línea: Adriana Quirós R. Ilustraciones: Augusto Ramírez. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com |