|
|||
Con pañales o más grandes La
disyuntiva de ¿cuándo es el tiempo ideal para ingresar Gustavo
Sánchez Todos los niños crecen y se desarrollan siguiendo un modelo similar, pero cada niño se desarrolla a un ritmo propio. Al tomar en cuenta esta premisa, los expertos en la materia señalaron algunas recomendaciones a la hora que los padres se decidan a incluir o no a sus hijos pequeños en un proceso temprano de enseñanza- aprendizaje. Para Ana
Teresa León, directora de Instituto de
Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia
de la Universidad Nacional, en lugar de preguntarse cuál es
la edad adecuada para que el menor ingrese al sistema educativo,
hay que valorar el tipo de enseñanza
que recibirá el niño. Internas y entorno. Los dos requisitos principales a los que se refiere la experta son precisamente que las experiencias de aprendizaje sean acordes a las características de su desarrollo en las diferentes áreas (física, cognitiva, lingüística, social y emocional) y que además atienda las condiciones personales del niño (definidas por su entorno, experiencias anteriores, condiciones físicas, etc.). Si el sistema logra integrar ambos elementos y hace los ajustes para que la experiencia sea positiva para el niño (es decir tiene más éxitos que fracasos), se recomienda entonces ingresar a niños de corta edad; eso sí, preferiblemente después de los tres años. A criterio de la psicopedagoga Dulce Sangil, el auge de esta nueva modalidad educativa tiene gran auge porque son muchos los menores que no cuenta con personas idóneas para cuidarlos y estimularlos en sus casas. En el país, y según ha externado el propio Ministerio de Educación Pública, los criterios de madurez física, destrezas visuales, motoras que externan los estudios sobre el tema no son recomendaciones obligatorias para los centros privados. Incluso el MEP –en coordinación con su Departamento de Preescolar– han empezado a impartir un nivel llamado no infantil (que recibe a niños de cuatro años y medio) en 33 jardines de niños como parte de un plan piloto. Desde
el comienzo. Para ambas consultadas la estimulación temprana
puede darse desde que el niño está en el vientre de la
madre. La práctica diaria evidencia múltiples problemas en
los procesos educativos cuando el niño no está listo. Ofrecer
a los niños experiencias apropiadas
a su edad y a sus características personales promueve la
construcción y
el disfrute de la etapa de aprendizaje. “ Tener muchos fracasos en esta etapa disminuye las posibilidades de éxito futuras. Tener éxito garantiza una sensación de poder aprender y hacerle frente a nuevos aprendizajes”, afirmó. Son frecuentes las situaciones en las cuales los padres ingresan al niño a muy temprana edad y unos años después, se dan cuenta que lo presionaron tanto que ya no desea estudiar y para agravar la situación, este llega a sentirse incapaz o inseguro en sus relaciones con los compañeros. Es por esta razón, que a criterio de ambos especialistas, siempre es recomendable analizar el estado social y emocional del niño; y si tiene alguna dificultad, no presionarlo y darle tiempo para que cuando vaya a la escuela, pueda desenvolverse bien.
|
|||
© LA NACION S.A. 2006. Diseño: Luis Eduardo Díaz. Puesta en línea: Adriana Quirós R. Ilustraciones: Augusto Ramírez. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com |