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ACAN-EFE
Mensaje inaugural de toma de posesión del Presidente de la República, Señoras y Señores: Mis primeras palabras son de bienvenida a quienes en representación de sus Gobiernos, de organizaciones internacionales y de los pueblos del mundo nos acompañan en esta ceremonia. Los costarricenses hemos hecho de la paz y la civilidad una forma de ser; de la libertad y la democracia una vivencia cotidiana; de la solidaridad el fundamento de nuestro tejido social. Interpretamos la presencia de tan distinguidos visitantes como una expresión de apoyo y respaldo a nuestros esfuerzos para que los derechos humanos, la paz y el entendimiento entre los pueblos sean insignias de la humanidad. A todos, de nuevo, nuestra bienvenida y nuestra gratitud. ----------------------------------------------------------------------- Asumo la Presidencia de la República como un honor inmenso y una grave responsabilidad. Estoy infinitamente agradecido con todas y todos los costarricenses por esta muestra de confianza. Ustedes saben que mi trayectoria de servicio jamás estuvo motivada en al afán de obtener este reconocimiento. Hoy, lo asumo con entusiasmo, con inmensas ganas de trabajar y con plena conciencia de su importancia. Lograr el mayor grado de bienestar y seguridad para cada costarricense; sobre la base de una elevada producción y desarrollo económico; dentro del contexto ético de la honestidad y la transparencia; es la tarea que los costarricenses me han encomendado. A ella me voy a dedicar en cuerpo y alma. Voy a gobernar con humanismo; voy a trabajar con honradez. No les voy a fallar. ------------------------------------------------------------------- Recibo el país institucionalmente en orden; económicamente estable; con paz social; con bases definidas para sustentar nuevas y altas metas de bienestar. En la consecución de esos logros ha sido fundamental el sentido de responsabilidad, la capacidad, la dedicación y la visión de estadista del Presidente Miguel Angel Rodríguez. Señor Presidente; usted merece nuestro reconocimiento y nuestra gratitud porque en medio de un mundo en crisis; con sistemas económicos que se derrumban; con sistemas políticos que se cuestionan; con un mercado internacional que ha castigado terriblemente los precios de nuestros productos; usted ha sabido mantener el orden, trazar un derrotero estable; atenuar los efectos externos y preservar la paz social. ---------------------------------------------------------------------- Llegué a la Presidencia de la República con un compromiso prioritario: crear las condiciones que nos permitan sacar de la pobreza a ese 20% de compatriotas que, a pesar de todos los esfuerzos; aún no logran disfrutar los beneficios del bienestar y el desarrollo. Anhelamos una Costa Rica libre de pobreza. Por eso, hoy, reitero mi compromiso: mi prioridad son las personas y las familias pobres. Este gobierno se debe a todas y todos los costarricenses pero con especial preferencia a las mujeres víctimas de la violencia y la pobreza; a los adultos mayores que sufren abandono; a los jóvenes sin oportunidades de estudio o de trabajo; a las personas con discapacidad que sufren la marginación y la discriminación; a los aborígenes ingratamente olvidados; a los niños explotados y abusados; a los agricultores y los pescadores que merecen más apoyo. Vamos a impulsar un conjunto de acciones de solidaridad orientadas directamente a mejorar las condiciones de vida de las familias pobres de nuestro país abordando el problema desde dos perspectivas complementarias: 1. Desarrollando un plan articulado de medidas y acciones muy concretas, dirigidas a aquellas personas y familias bajo la línea de pobreza que -necesitando muy poco apoyo del Estado- pueden superar, por si mismas, las condiciones que les afectan; 2. Desarrollando un Plan de Promoción Integral que incluye la ejecución armónica, coordinada y complementaria de una serie de programas para que lleguen de manera simultánea y por períodos más prolongados a las familias en pobreza extrema.
Este plan de promoción integral tiene como objeto atender alrededor de 50 mil familias, más de 300 mil costarricenses que hoy viven en condiciones de pobreza extrema para que -durante el término de nuestro gobierno- de acuerdo con sus necesidades concretas reciban un conjunto de beneficios, que incluye, entre otros: -. Adjudicación de lote y bono de vivienda para construir su casa o del bono de mejoramiento de vivienda a los pobres que ya tienen casa pero en estado de deterioro; -. Otorgamiento de beca para los niños escolares y jóvenes colegiales miembros de esas familias para que puedan estudiar, superarse y romper con su preparación el círculo de la pobreza; -. Inclusión de las madres jefes de familias en pobreza extrema en los programas de capacitación para el trabajo y otorgamiento a cada una de ellas de una ayuda mensual mientras logran integrarse al mundo laboral; -. Acceso a los jefes de familia ‚tanto madres como padres- a créditos para formar microempresas a fin de que puedan ser dueños de sus propios trabajos; -. Inclusión de todos los niños de cinco años o menos, que vivan en pobreza extrema, al programa de protección a la infancia mediante una beca para que puedan ser cuidados mientras sus madres trabajan; -. Otorgamiento a los adultos mayores en pobreza extrema de la pensión del régimen no contributivo para que puedan atender sus propias necesidades y -. Otorgamiento de ayudas técnicas y económicas a las personas con discapacidad miembros de estas familias para que puedan mejorar su condición de vida. Esto lo vamos a hacer con los mismos recursos que hoy se gastan pero de una manera más eficiente. Este plan de promoción integral no es novedoso en el "qué" vamos a hacer por las familias si no en el "cómo" lo vamos a hacer. En la lucha contra la pobreza, mediante este plan, vamos a acabar con la dispersión, la falta de simultaneidad en la acción institucional y la ausencia de criterios compartidos para identificar a los beneficiarios. Detallo este programa porque es mi principal compromiso y quiero que todos los costarricenses lo conozcan para que me puedan pedir cuentas detalladas de su cumplimiento. Pero, nuestra tarea en la lucha contra la pobreza no se queda allí. Para el presente año, Costa Rica destinará casi 175 mil millones de colones en programas sociales. Con ese dinero se podría atender y resolver tres veces el problema de pobreza que tiene nuestro país. De manera que esta tarea no es tanto un asunto de dinero como si lo es de poner orden; incrementar la eficiencia; especializar y complementar la acción de las instituciones y transparentar el manejo de los recursos. Nuestra meta es hacer más con el mismo dinero que hoy se destina a dichos programas sociales. Cuatro acciones básicas en este campo nos permitirán cumplir nuestros propósitos: o Voy a reintegrar el Consejo Social ‚que presidiré personalmente- como un órgano de coordinación general de las acciones de Gobierno destinadas a generar mayor bienestar a las personas. o Voy a integrar una Secretaría Técnica, que con las competencias propias de una Autoridad para el Sector Social, dé seguimiento a todas las acciones que el gobierno realice en este campo y advierta sobre retrasos, ineficiencias y descoordinación institucional. o Vamos a hacer del Sistema Integrado de Población Objetivo ‚SIPO- el instrumento que oriente y focalice la acción de todas las instituciones de gobierno en el campo social, a fin de asegurarnos que la plata de los pobres le llegue efectivamente a los más necesitados. o Vamos a crear las auditorias ciudadanas como una instancia de participación popular para evaluar la eficiencia de los programas sociales. Con estas acciones vamos a procurar coordinación, orden, eficiencia y transparencia en la lucha contra la pobreza. Ahora bien, la acción focalizada y de apoyo directo a las familias en pobreza no es suficiente para promover el bienestar de todos los costarricenses. Vamos a fortalecer los programas universales de bienestar y mejoramiento de la calidad de vida de las personas mediante la educación, el acceso a la vivienda, la asistencia médica y la prevención de las enfermedades, el acceso efectivo de los trabajadores al empleo y el incremento de la productividad como fundamento de una política de salarios crecientes. En cada uno de esos campos hay objetivos claros: En Educación tenemos el reto de incrementar la cobertura en preescolar, primaria y secundaria. Mucho se logró en la Administración Rodríguez y el reto por mejorar esos indicadores es grande pero lo vamos a acometer. Con igual empeño he solicitado a las nuevas autoridades de educación abordar la tarea impostergable del mejoramiento de la calidad de la educación; la capacitación permanente de los educadores y el mejoramiento de la infraestructura escolar. Reitero mi compromiso de promover y ejecutar un plan de Maestros Itinerantes que puedan llegar allá en donde no hay escuela ni colegio para llevar el conocimiento y la capacitación a todos los rincones del país. No quiero un solo niño ni un solo joven sin oportunidades reales de estudio porque de su formación depende el futuro de Costa Rica. Prioridad de mi gobierno será lo concerniente a adecuar los programas de estudio a las nuevas realidades y a las necesidades concretas que nos plantean el presente y el futuro. Me propongo impulsar una educación que sepa armonizar la formación de valores con la adquisición de conocimientos prácticos para la vida laboral. Por ello, junto a la cívica, continuaremos el desarrollo y fortalecimiento de los programas de informática, de acceso a la internet y de conocimiento de un segundo idioma para aprestar a las nuevas generaciones a enfrentar con éxito los retos del futuro.
La educación formal debe ser complementada con un constante plan de capacitación de nuestros trabajadores para que tengan acceso a las técnicas más modernas y dominen los conocimientos necesarios para incrementar la producción, elevar la productividad y hacer de Costa Rica un país que compita por su calidad y no por los bajos salarios de sus trabajadores. En este campo, el INA tendrá una misión especial: quiero que ese Instituto sea una especie de "universidad obrera" con los mejores instructores, con las más avanzadas técnicas, con la más amplia cobertura. En vivienda, además de la continuidad e incremento de los programas de vivienda social, vamos a impulsar un ambicioso plan financiero para que las familias de clase media puedan tener acceso a una vivienda adecuada a sus expectativas, con tasas de interés razonable y, sobre todo, plazos suficientes para cancelar su deuda. Existen recursos financieros de largo plazo que pueden permitir desarrollar planes de crédito favorables a las necesidades y posibilidades de la clase media costarricense. En salud, tengo especial empeño en darle continuidad al proceso de modernización de la Caja Costarricense del Seguro Social. Aquí tenemos tareas concretas que, como médico y como Presidente, me ocuparé que sean cumplidas con éxito. La automatización para solicitar citas en consulta externa; el acortamiento de los tiempos de espera para consultar a un especialista o realizar una intervención quirúrgica; la creación del expediente médico electrónico para que un paciente pueda ser atendido en cualquier clínica u hospital y la creación de más ebais y su adecuado equipamiento son acciones concretas destinadas a mejorar la calidad del servicio de la seguridad social costarricense. La incorporación, dentro de la esfera del Ministerio de Salud, de todo lo concerniente a la promoción del deporte como medio para la prevención de enfermedades y la promoción de la salud son acciones conducentes a tener una población más sana. Sumado a ello ‚no podía ser de otra manera, dada mi formación de Psiquiatra- vamos a impulsar un verdadero Plan Nacional de Salud Mental. Hemos hecho mucho para promover la salud física de los costarricenses, pero estamos en deuda en el campo de la promoción de la salud mental. Este es un campo que merecerá nuestra atención como parte de las políticas públicas de salud. ----------------------------------------------------------------
Ahora bien, los programas de solidaridad con las familias en pobreza y en pobreza extrema y el desarrollo e incremento de los programas sociales universales son acciones en el sentido correcto pero no son suficientes para garantizar las condiciones de bienestar que merecemos todos los costarricenses. La política económica no es un fin en sí mismo. El desarrollo económico tiene la finalidad de servir de base al bienestar humano. Si nosotros no ponemos a Costa Rica a producir en la cantidad, la diversidad y la calidad de que somos potencialmente capaces lo único que vamos a hacer es seguir administrando pobreza. Al respecto quiero ser claro: el país tiene pendientes grandes e inminentes retos. La cuestión fiscal es muy seria y hasta ahora no ha podido ser abordada como se debe por falta de un acuerdo nacional para tomar decisiones. El conflicto ha prevalecido por sobre la urgencia de entendimientos eficaces y ha paralizado la toma de decisiones en campos cruciales. Esto conlleva una situación interna que impide lograr altas metas sociales y un vigoroso desarrollo de la economía nacional. Yo no quiero seguir administrando ni distribuyendo pobreza. Me propongo crear las condiciones para que el país genere riqueza y dictar las reglas justas para que los beneficios de esa riqueza sean equitativamente distribuidos. Al respecto, nuestros objetivos y prioridades son claros y nuestras metas concretas: 1. Aumentar el nivel, la cantidad y calidad del empleo para lo cual se requiere del incremento de la producción nacional y de la productividad por medio de la inversión en recursos humanos y físicos. La meta es lograr una tasa anual de crecimiento del Producto Interno Bruto del 6% de manera sostenida. En este sentido, quiero declarar como prioridad del Plan Producción el mejoramiento de la infraestructura física de puertos, aeropuertos y de la red vial así como la ampliación de la cobertura y modernización de los servicios de energía, telecomunicaciones y de INTERNET. El sector de obras públicas y transportes tiene clara su misión: darle continuidad a las obras que quedan pendientes y hacer que el modelo de obras por concesión funcione con eficiencia y con transparencia. 2. Reducir el déficit fiscal consolidado del sector público en un 1% al año hasta alcanzar cero por ciento para el año 2006. Se excluye del logro de esta meta el financiamiento de obras públicas que antes de disminuirse tenderán a incrementarse como parte de nuestra inversión en el desarrollo de las vías de transporte, la generación de energía eléctrica y la ampliación de los servicios de telecomunicaciones e Internet. Claro está que la reducción del déficit fiscal pasa necesariamente por un vigoroso saneamiento de las finanzas públicas y del abatimiento de la deuda pública. El informe de los ex Ministros de Hacienda constituye una guía importante para el ordenamiento y saneamiento de las finanzas públicas que es una tarea impostergable. Esa guía será complementada con nuestras propias observaciones. He aquí mi primer llamado a todos los costarricenses: conozcamos a profundidad, analicemos con seriedad y actuemos con responsabilidad ante el problema fiscal. Ya no es dable la oposición sin propuestas alternativas; ya no es dable la indiferencia ni la postergación de las soluciones; ya no es dable el filibusterismo, el temor a coincidir y la negativa a tomar decisiones. Los intereses individuales, gremiales o partidistas deben ceder ante los intereses nacionales. Con prudencia pero con inequívoca firmeza; con la sinceridad que mi pueblo ha visto siempre en mi; con la constancia que este tema exige, voy a dedicar el tiempo que sea necesario para convencer a los costarricenses de que necesitamos enfrentar ya el problema de la deuda pública. Personalmente me ocuparé de informarle a los costarricenses sobre los contenidos y objetivos de la agenda fiscal que buscaremos aprobar en la Asamblea Legislativa. Voy a reunirme con todos los Jefes de las Fracciones Parlamentarias para procurar un acuerdo que permita tramitar esas reformas legales de manera transparente, sin atropellos a la Constitución Política o al Reglamento Legislativo pero con eficiencia. Una cosa quiero dejar clara: no podemos seguir posponiendo las soluciones al problema fiscal. El saneamiento de las finanzas públicas no es un objetivo en sí mismo. La salud de la Hacienda Pública es una de las condiciones básicas para combatir el incremento en el costo de la vida; poner este país a producir; mejorar su productividad; crear nuevos puestos de trabajo; competir con éxito en el mundo y financiar de manera sana los programas sociales que combaten la pobreza y permiten la movilidad social.
Proponemos el saneamiento de las finanzas públicas porque creemos en una Costa Rica solidaria; porque creemos en un Estado que invierte en la gente; capaz de crear un buen clima para las inversiones y la generación de empleo. Mientras se aprueba la Agenda Fiscal que propondremos, el Ministerio de Hacienda impulsará, con los instrumentos que tiene a su alcance, un plan de austeridad en el gasto para toda la Administración Pública y un plan para combatir la evasión fiscal. No debe quedar la menor duda de que vamos por la austeridad en el gasto, la transparencia en el manejo de los recursos y la más rigurosa rendición de cuentas sobre sus resultados. Junto a ello, tal como lo he anticipado, vamos a combatir con rigor las prácticas del contrabando, la evasión fiscal y la mala costumbre de no declarar como se debe. En estas acciones no debe quedar la mínima duda. 3. Vincular exitosamente la economía nacional a la economía internacional. Yo tengo fe en Costa Rica y en los costarricenses. Ante el reto de la globalización vamos a salir a competir con calidad, con eficiencia pero, también vamos a exigir justicia y equidad. En la Organización Mundial del Comercio vamos a participar activamente en la búsqueda de reglas claras y juego limpio en el comercio internacional. Hace apenas algunos años, cuando empecé a hablar de la necesidad de globalizar la justicia y humanizar la globalización; algunos me escuchaban incrédulos y consideraban que era una pequeña voz en un desierto de competencia feroz.
Hoy, somos muchos más y mucho más poderosa nuestra voz para demandar la humanización del proceso de globalización o, como bien lo demandó su Santidad Juan Pablo Segundo para globalizar el desarrollo humano. Hoy, las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional han tomado conciencia de que el proceso requiere ajustes cualitativos que, en lo fundamental, deben significar la priorización de los efectos sociales y humanos de la apertura comercial. Esa será nuestra demanda en los foros internacionales: queremos que se abran las fronteras no sólo al comercio; queremos que se abran todas las fronteras a la ciencia, al arte, a la justicia social, a los derechos laborales, al intercambio de las tecnologías; a la lucha contra la impunidad. Vamos a vincularnos a la economía mundial para competir con trabajo calificado y no con bajos salarios. Vamos a vincularnos a la economía mundial para competir con profesionales, técnicos y obreros de primer orden y no vamos a aceptar competir con mano de obra esclava. Vamos a competir sin destruir la naturaleza porque, por encima de las coyunturas del momento, nuestra rica biodiversidad será la gran riqueza de siempre y la vamos a preservar. Antes que convertirnos en un enclave petrolero, antes que convertirnos en tierra de minería a cielo abierto, me propongo impulsar un esfuerzo sostenido para convertir a Costa Rica en una potencia ecológica. El verdadero petróleo y el verdadero oro del futuro lo serán el agua y el oxigeno; lo serán nuestros mantos acuíferos y nuestros bosques. Antes nos declaramos la paz entre nosotros y le declaramos la paz a los todos los pueblos; ahora debemos declararle la paz a la naturaleza. Nuestra integración al mercado internacional parte de nuestras capacidades; de nuestras inmensas potencialidades y de nuestro apego a la justicia y la equidad. No será admitido el juego del tigre suelto contra el burro amarrado; no aceptaremos que se nos exija más de lo que nuestras contrapartes estén dispuestas a exigirse a si mismas. No aceptaremos que se nos demande dejar sin apoyo a nuestros productores cuando al mismo tiempo nuestros competidores apoyan merecidamente a sus propios productores. Calidad de los productos, variedad en la producción, servicios públicos de calidad y con tarifas competitivas serán la base de nuestra participación en el mercado mundial.
La vinculación con la economía internacional requiere apoyar en el proceso de transición al sector agropecuario --en particular a los pequeños productores-- para que puedan competir o adaptarse a las nuevas condiciones de una economía más abierta. Junto a la agricultura debemos atrevernos a volver nuestros ojos al mar. Tenemos una inmensa riqueza en productos pesqueros; en productos vegetales y productos minerales en nuestros lechos marinos. Vamos a impulsar las acciones para crear una flota pesquera nacional, competitiva, capaz de explotar racionalmente esa gran riqueza. Dentro de las acciones de apoyo a estos y otros sectores productivos basados en pequeñas y medianas empresas, tengo especial ilusión de que sea durante nuestro gobierno que se pueda crear el Banco de Desarrollo como una instancia crediticia con vocación especialmente favorable a estos productores. En ese compromiso seremos consecuentes y firmes. Tal como ya lo he expresado, estoy a favor de la aprobación y entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con Canadá. Es un buen acuerdo para nuestro país; nos permite el acceso al mercado de una de las siete potencias económicas del mundo en unos términos favorables y equitativos para nuestros productores. Debemos atender los intereses de los paperos nacionales y avanzar con decisión hacia la aprobación de ese tratado. Sumado a ello, considero que una exitosa negociación del TLC con los Estados Unidos de América es clave para consolidar nuestra vinculación con la economía mundial. La negociación, que actualmente se encuentra en una etapa preliminar, requiere de la participación de los mejores recursos humanos del país y debe realizarse de la manera más transparente posible. Vamos hacia adelante con esas negociaciones, junto a nuestros hermanos centroamericanos, convencido como estoy que, si sabemos convertir estos acuerdos en oportunidades, podemos salir del subdesarrollo. Tenemos la determinación de superar el subdesarrollo: estos acuerdos son un camino promisorio para lograrlo. La adopción de acuerdos de libre comercio con Canadá y Estados Unidos junto al ya vigente TLC con México nos hará socios del principal mercado regional del mundo.
Esta vinculación comercial al mercado del norte, junto a lo que podamos avanzar en los mismos sentidos con la Comunidad Económica Europea, algunos países asiáticos y el fortalecimiento de nuestro intercambio comercial con Centroamérica, son motivos de esperanza para alcanzar pronto la prosperidad con justicia social que todos anhelamos y que todos merecemos. No habrá sorpresa en nuestra actitud, los productores nacionales serán permanentemente informados de los avances. Junto al apoyo decidido al sector agrícola y también al sector pesquero nacional, nuestra participación en el comercio mundial requiere: * Apoyar a la pequeña y mediana empresa que son el fundamento de nuestra democracia económica y la base de nuestra producción y generación de empleos. * Reducir el margen de intermediación financiera para que las empresas puedan competir exitosamente en lo que tiene que ver con el costo y la oportunidad de los créditos bancarios. * Continuar el esfuerzo por la simplificación de los trámites para los ciudadanos y las empresas. El Estado debe ser un motor y no un obstáculo para las actividades productivas. La simplificación y eficiencia de los trámites ante el Estado no es un asunto de solo reducir costos y tiempo; es una acción que va directamente dirigida a combatir la corrupción. * Nuestro compromiso solidario con los productores nacionales no puede hacernos perder de vista que los consumidores tienen derechos que deben ser respetados y expectativas que deben ser atendidas. * En este sentido, además de promover la competencia interna para procurar los mejores servicios y productos a los mejores precios, es indispensable que el Estado, por medio de la Comisión Nacional del Consumidor esté potestada por Ley para actuar de oficio en defensa de los consumidores como lo está, efectivamente, para combatir los monopolios. En resumen, los objetivos de nuestro plan para incrementar la producción, elevar la productividad y mejorar la competitividad, estará basada en las siguientes acciones: 1. Servicios Públicos de calidad a tarifas internacionalmente competitivas. 2. Finanzas públicas ordenadas y sanas. 3. Intermediación financiera eficiente y al más bajo costo posible. 4. Estado eficiente al servicio de las personas. 5. Infraestructura física de primer orden. 6. Apoyo directo a las actividades productivas menos dinámicas para que puedan enfrentar y superar con éxito sus problemas particulares. 7. Respaldo decidido a las pequeñas y medianas empresas que son y seguirán siendo la base de nuestra producción. 8. Negociación transparente y demanda de trato justo y juego limpio en el contexto de la comunidad económica internacional. 9. Desarrollo de un sistema de inteligencia de mercados y de transferencia de información al productor nacional para que conozca oportunamente sus posibilidades y espacios en el mercado mundial y en el mercado nacional. A los efectos de lograr avanzar de manera eficaz en estos objetivos, se integrará el Consejo Económico y la Comisión Nacional de Promoción de la Competitividad para que coordinen y promuevan ‚cada uno en sus respectivos campos- las acciones de los diferentes órganos y entes del Estado. Nuestro esfuerzo por vincularnos al mercado internacional, a fin de colocar nuestros productos a los mejores precios posibles no nos hará desatender, en el orden interno, nuestra convicción de que Costa Rica debe impulsar un plan de soberanía alimentaria. Vamos a apoyar al productor nacional pero este apoyo no será a costa de tolerar abusos contra el consumidor, ineficiencias deliberadas y descuido en las obligaciones de los productores. Vamos a revisar, junto con los productores, las estructuras de costos de cada producto básico para ver como mejoramos los niveles de eficiencia y productividad nacionales. ------------------------------------------------------------------------ Nuestros esfuerzos en la lucha contra la pobreza y a favor de un ambicioso y optimista plan de generación y justa distribución de la riqueza no serán suficientes sino creamos condiciones de seguridad para todos los costarricenses. Los costarricenses, además de bienestar material, queremos seguridad personal y para nuestras familias. Nosotros hemos venido impulsando una concepción de seguridad en un sentido amplio: la seguridad integral del ser humano que tiene en cuenta la lucha contra la delincuencia pero que no se limita a ella. Vamos a poner a funcionar el Consejo Nacional de Seguridad que contemple el impulso y la coordinación de acciones institucionales en la promoción de la seguridad ciudadana y la preservación de la seguridad nacional, la lucha contra el narcotráfico, la prevención de la violencia doméstica, el combate frontal contra la corrupción y la prostitución de menores y el enfrentamiento de la delincuencia callejera. Recientemente hemos dotado a nuestros Tribunales de nuevas leyes para que hagan una administración de justicia más rigurosa.
Mención especial merece las acciones conducentes a prevenir la acción del terrorismo del que hemos estado librados hasta ahora y queremos seguir estándolo en el futuro. En todo caso, esta acción tiene la finalidad de aportar nuestro granito de arena en la lucha mundial contra este flagelo. Al mismo tiempo tenemos que enfrentar nuevas modalidades delictivas como lo son la distribución de pornografía infantil en internet y la aparición de los llamados delitos informáticos. Pero, además de esas tareas vamos a incorporar aquellas relativas a la seguridad de los costarricenses ante los desastres naturales para prevenir catástrofes y mitigar sus consecuencias cuando se produzcan. A fin de completar una visión integral de la seguridad humana, vamos a integrar en la acción coordinadora de ese Consejo lo relativo a la seguridad vial que es una tarea urgente toda vez que los accidentes de tránsito son la tercera causa de muerte en Costa Rica y la segunda causa de discapacidad. En suma, la tarea de ese Consejo será la de subsanar la crónica falta de una política pública de seguridad en nuestro país. Creo que el aporte de las instituciones del sector en esta materia será determinante para mejorar la calidad de vida de todos los costarricenses. ---------------------------------------------------------------------- El Bienestar personal y familiar, el desarrollo económico y la seguridad humana deben tener un transfondo ético y moral. La satisfacción de las aspiraciones económicas y materiales de los pueblos debe complementarse necesariamente con la práctica de valores éticos y principios morales que hagan de la sociedad un cuerpo superior. En mi actuación como Presidente voy a seguir el mismo derrotero de mi conducta como ciudadano y como servidor público: la más rigurosa honestidad, la más exigente austeridad, la más absoluta transparencia, la más sincera rendición de cuentas y la más firme y decidida lucha contra la corrupción y contra la impunidad. Esa misma conducta será exigida a todos y cada uno de mis colaboradores. Tal como lo he dicho en otras ocasiones: al que se equivoque lo sacaremos de su error pero al que se corrompa lo sacaremos del gobierno y lo pondremos a la orden de los tribunales de justicia. Honestidad, austeridad, transparencia, decoro, integridad y sinceridad es lo que reclama nuestro pueblo y es a lo que llego comprometido. Y conmigo van comprometidos todos mis colaboradores. En esto seré inflexible; en esto no hay nada que negociar. Con absoluto respeto a los Poderes del Estado, me propongo trabajar junto con el Poder Judicial en la promoción de una ambiciosa propuesta de reforma a la Administración de Justicia. Vamos a acabar con la impunidad porque la impunidad es la raíz por donde se nutre la corrupción. Tanto como la injusticia o más que ella, el alargamiento de los procesos en busca de justicia le hace un daño irreversible a la democracia y convierte en nulos los derechos laborales, familiares, comerciales y patrimoniales de los ciudadanos. Queremos ayudar en la creación de los instrumentos legales para que la justicia sea pronta, cumplida y eficaz. Vemos con agrado que en el Poder Judicial existe una inquietud en el mismo sentido que nos proponemos respaldar con decisión y entusiasmo. ------------------------------------------------------------------ Los objetivos de bienestar personal, desarrollo económico, seguridad integral e integridad moral forman parte de una identidad nacional que existe y que debemos afianzar. La interdependencia política y económica hacia donde va el mundo, nos obliga a retomar nuestro compromiso con la forma de ser del costarricense. Vamos a participar del proceso de mundialización partiendo de lo que somos como pueblo: no vamos a limitar nuestros intercambios a las mercancías comerciales. Somos mucho más que un país productor de materias primas. Somos uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo; un país que es diez veces más grande en sus mares que en tierra firme; un país de ricas y variadas tradiciones; un país multicultural. Esas son riquezas que nos dan un gran potencial de desarrollo turístico que nos vamos a encargar de promover en el exterior. La industria del turismo, que merece mi especial interés en la medida en que es una de las más dinámicas y que tiene mayores efectos distributivos; debe volver a ser punta de lanza en nuestros esfuerzos para lograr el desarrollo económico con justicia social. Más que mayores recursos públicos, este sector de nuestra economía requiere decisión política clara para atraer inversión extranjera, generar empleos y divisas e incrementar la productividad de sus actividades. Vamos por el turismo sano; el que viene aquí a disfrutar nuestra pacífica forma de ser, nuestras tradiciones, de nuestra cultura y nuestra riqueza ecológica. Pero le vamos a poner un alto firme e inequívoco al turismo sexual; no vamos a permitir que nuestros niños y niñas sean mercancías de los corruptores nacionales o extranjeros. Costa Rica no será un destino sexual, en ello está en juego nuestra dignidad y nuestra identidad y en esa lucha comprometo hasta mi vida. Antes que eso, queremos convertirnos en un centro académico universitario para Centro América y el Caribe; queremos compartir nuestros conocimientos, queremos ser la Atenas de la región. Queremos convertirnos en un centro médico internacional para vender los servicios de nuestros profesionales que son de primera calidad y elevada excelencia. Queremos convertirnos en un gran exportador de programas de computación; los productos que en este campo han venido exportando nuestros jóvenes científicos y técnicos son de primera calidad, les vamos a dar la mano. Queremos convertirnos en un centro de promoción y defensa de los derechos humanos. Ya tenemos aquí la sede del Instituto Interamericano de los Derechos Humanos, de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y de la Universidad para la paz. Esperamos crear las condiciones para que otros organismos internacionales como la Corte Internacional de la Haya y la recientemente creada Corte Penal Internacional sepan que, en caso de un proceso de regionalización de sus actividades, Costa Rica es un terreno propicio para sus labores. Especial relevancia pondré en reconocer el protagonismo que tienen merecidamente nuestros artistas, nuestros escritores, nuestros científicos, nuestros deportistas en la forja de esa identidad nacional. Nuestras negociaciones en materia comercial me propongo complementarlas con negociaciones para el intercambio y la difusión de las obras de nuestros creadores en el mundo. Costa Rica puede darle al mundo muchos Jiménez de Heredia; muchos Clorito Picado; muchos Franklin Chang; muchas Claudia Poll; muchos Jorge Debravo; muchos Jacques Sagot para mencionar, tan solo, unos pocos ejemplos. Les vamos a abrir las puertas del mundo a nuestros poetas, nuestros novelistas, nuestros científicos, nuestros músicos, nuestros escultores y pintores, nuestros bailarines para que el mundo los conozca y para que ellos asuman esa condición universal que le es propia a los genios con los que Dios nos ha bendecido en abundancia. La cultura, el arte, la literatura, la ciencia volverán a ocupar un papel protagónico en la forja de nuestra identidad. ------------------------------------------------------------------------ La dinámica economicista en que está inmerso el mundo en los últimos años ha reducido la política exterior de los Estados a las discusiones sobre las políticas de intercambio comercial y apertura de fronteras. Los costarricenses no podemos ver el mundo únicamente como un gran mercado. Vemos al resto de los pueblos como hermanos nuestros, miembros de una sola humanidad y queremos verlos integralmente así. Nuestra política exterior; junto a las negociaciones comerciales; tendrá en cuenta como prioridades la promoción y defensa de los derechos humanos, la promoción de la paz, el logro de la libertad para los pueblos oprimidos y la promoción de la democracia como un sistema de vida digno y propio de los seres humanos. No vamos a negociar con los ojos cerrados. También a las relaciones comerciales hay que darles una dimensión ética. No podemos ser indiferentes ante las dictaduras; no queremos ser tolerantes con quienes compiten esclavizando a sus trabajadores. No queremos ser amigos de quienes impulsan modelos económicos a costa de la libertad y la democracia. Vamos a ser vigilantes de esos derechos y vamos a ser exigentes de su respeto y vigencia. A todos los pueblos les hemos declarado la paz; a todos los pueblos les ofrecemos el diálogo como medio para resolver nuestras diferencias; a todos los pueblos les ofrecemos nuestra cooperación y les pedimos su ayuda. Esas serán las normas de nuestra política exterior que es una expresión de nuestra forma de ser y de nuestras convicciones humanistas, pacifistas y democráticas. En los foros internacionales abogaré firmemente porque los países poderosos en lugar de darle a los pueblos pobres asistencia militar le entreguen esos mismos recursos pero convertidos en asistencia para mejorar la producción de alimentos, para desarrollar servicios de salud y de educación, para crear universidades en lugar de cuarteles; para construir puentes en lugar de fortines. A nuestros países les sirve mil veces más, para su propia seguridad una escuela, un colegio, un hospital, un laboratorio de computación que un avión de guerra. Eso vamos a irlo a decir a los foros internacionales. --------------------------------------------------------------------------- Costarricenses: el gobierno que hoy inicia ha diseñado una visión de país. Vemos una Costa Rica, en los albores del siglo XXI caracterizada por el bienestar y la seguridad integral de sus habitantes; con un desarrollo económico basado en la producción y abierto a la competencia con equidad; en el contexto de una sociedad que marca su derrotero a la luz de valores éticos y principios morales y participa del destino común de la humanidad a partir de su propia identidad. Esa es nuestra visión. Pero la misión de convertirla en realidad no es tarea exclusiva del Presidente de la República. Yo voy a poner alma, vida y corazón en este esfuerzo pero la responsabilidad no es solo mía. Vamos a gobernar con firmeza pero sin atropellos; vamos a impulsar nuestras iniciativas con responsabilidad y argumentos. Tendremos los brazos abiertos para todos los que quieran ayudar a Costa Rica. Nuestro abrazo no debe confundirse con tolerancia a las conductas indeseables ni a la irresponsabilidad ajena. Nuestra actitud comprensiva no debe confundirse con paternalismo. Los Partidos Políticos y las Fracciones Parlamentarias deben asumir su cuota de responsabilidad en el Gobierno de la Nación. El Poder Ejecutivo propondrá sus iniciativas, argumentará su defensa y promoverá los acuerdos que sean necesarios. Esperamos que cada Partido y cada Fracción Parlamentaria hagan lo propio para lograr consensos eficaces y adoptar decisiones oportunas. Tengan plena certeza de que el Poder Ejecutivo escuchará con interés y estudiará con respeto las propuestas, vengan de donde vengan, para, de haber acuerdo, sacarlas adelante con el concurso de todos. Al respecto, es importante señalar que la Asamblea Legislativa tiene materia suficiente para producir una abundante cosecha. Particular mención quiero hacer de la reforma al Reglamento de la Asamblea Legislativa; la reforma política impulsada por el Presidente Rodríguez Echeverría; la reforma fiscal; la ley de aduanas, la nueva ley orgánica de la Administración Pública, la agenda de ética en la función pública; la ratificación del TLC con Canadá, la reforma electoral y la ley de penalización de la violencia contra la mujer. Sumado a ellas, quiero anunciar que mi gobierno presentará, dentro de poco tiempo, iniciativas de ley para darle marco legal a las contralorías de servicios en las instituciones del Estado y a las auditorias ciudadanas para que tengan potestad legal de evaluar la calidad de los servicios que prestan las instituciones. Asimismo, impulsaremos una iniciativa destinada a crear el marco legal que haga obligatoria la rendición de cuentas y asegure el libre acceso de los ciudadanos a la información pública con las únicas salvedades que establecen la Constitución Política y las leyes vigentes. Estas son, entre otras, iniciativas de ley sobre las que deben construirse consensos y adoptarse decisiones y serán, sin duda, la oportunidad para que los partidos políticos y los señores y señoras diputadas demuestren su capacidad para escuchar y atender las demandas de los costarricenses. Los empresarios y los sindicatos deben entender que más allá de sus intereses personales o de gremios están los superiores intereses del país y que la defensa de las propias expectativas no puede ser excluyente de la defensa del interés nacional. Los patronos y los trabajadores deben entender que las posibilidades de bienestar de unos y otros dependen de la capacidad de todos para aportar constructivamente al desarrollo nacional. El Estado va a promover la justicia y la equidad en las relaciones obrero patronales pero la generación de riqueza depende del esfuerzo de los sectores productivos. En procura de la armonía necesaria para que la producción se incremente en un clima de relaciones obrero-patronales justas, nuestros esfuerzos irán encaminados a lograr un pacto social basado en el diálogo constante y la justicia social. Los ciudadanos deben entender que la solución de los problemas nacionales también les corresponde a ellos y no solo al gobierno. La participación ciudadana no debe limitarse a la exigencia de la acción pública si no también comprender el aporte constructivo de cada costarricense para encontrar las soluciones. Quiero hacer un llamado especial a los niños y los jóvenes: ustedes son mi esperanza y pueden ser nuestra victoria. Los niños y jóvenes que tienen la oportunidad de estudiar, si aprovechan el tiempo y se aplican en sus estudios, estarán ayudándose a si mismos y ayudando a Costa Rica. Si los niños y jóvenes contribuyen en el hogar a formar una cultura tributaria pidiéndole a sus padres que exijan la factura por cada compra que realicen estarán ayudando a este país. Si los niños y jóvenes vuelven su mirada a los orígenes del ser costarricense; se sienten orgullosos de nuestra cultura y tradiciones; se interesan por conocer nuestra historia y practican en su vida cotidiana los valores de paz, honestidad, libertad con responsabilidad, cooperación, solidaridad y respeto a los demás estarán haciendo inmensa esta Patria y dando a los mayores el ejemplo a seguir. ----------------------------------------------------- Costarricenses, nuestro país tiene retos formidables pero es un país maravilloso y debemos conservarlo. Yo opongo mi voz firme y optimista, mi amor por Costa Rica, mi fe en este pueblo bueno ante las voces de las aves agoreras que todo lo ven negro y quieren hacernos creer que Costa Rica no tiene futuro. Costa Rica si tiene futuro. Como parte del esfuerzo para garantizar ese futuro promisorio, quiero anunciarles que he acogido la propuesta de un grupo de jóvenes ambientalistas, que me fue trasmitida por Gabriel Quesada, nieto de Víctor Quesada, redactor de las Garantías Sociales y por mi hijo Fabián y que yo impulsaré con firmeza y denuedo para incorporar en la Constitución Política de la República un Capítulo de Garantías Ambientales. Como parte de este nuevo Capítulo en la Constitución, vamos a crear las seguridades de protección absoluta a los bosques primarios para que no sea talado un solo árbol en esos bosques; la protección absoluta a los mantos acuíferos y a los ríos; la protección absoluta de los ecosistemas coralinos, de los manglares y los humedales; la protección absoluta a la fauna y la flora silvestres. Vamos a crear el marco jurídico para que las áreas deforestadas sean reforestadas con especies nativas y para dejar claro que no seremos un enclave petrolero o un territorio de minería a cielo abierto. Igualmente vamos a incorporar en este nuevo Capítulo de la Constitución lo pertinente para impulsar procesos adecuados de tratamiento de los desechos sólidos; para entrar en un proceso sistemático de reciclaje y para impulsar el desarrollo vigoroso de la agricultura orgánica. Sumado a ello, vamos a garantizarle a los costarricenses que los desarrollos tecnológicos; incluyendo los avances genéticos, se tendrán que dar en armonía con la naturaleza. La inclusión de las Garantías Sociales, impulsadas por el Dr. Calderón Guardia, nos dio la paz social; la inclusión del Capítulo de Garantías Ambientales nos dará la sostenibilidad y la supervivencia. Hago un llamado a todos los costarricenses, especialmente a los más jóvenes, para que me ayuden con esta iniciativa, que contribuyan con sus ideas, que respalden con planteamientos su derecho a hacer de este país un santuario de la naturaleza y de la humanidad. Costa Rica si tiene futuro y nosotros vamos a asegurarlo. ------------------------------------------------------ Mi llamado es para que ayudemos a este país. Mi pedido no es para ayudar al Presidente o al Gobierno, les pido vehementemente que ayudemos a Costa Rica. Venzamos el pesimismo; superemos el temor; combatamos la apatía; abandonemos la indiferencia, derrotemos la politiquería y la corrupción. Volvamos a soñar en grande, a pensar en grande, a actuar en grande. Retomemos la senda de nuestros bisabuelos y abuelos; ellos no tuvieron miedo y construyeron una patria maravillosa. Edificaron una patria sin ejercito, con garantías sociales, con libertad, paz y democracia. En nuestras manos está agregarle a esa inmensa fortuna los valores de un país moderno, desarrollado, inserto en el mundo, competitivo y solidario. Mi invitación es a que no sigamos perdiendo el presente por miedo a construir el futuro. Mi llamado es para que demos todo lo mejor por Costa Rica. Mi llamado es a todas y a todos por Costa Rica. Muchas gracias. |
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