San José, Costa Rica. |
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![]() Triángulo de solidaridad / Educación / Mujer / Salud / Trabajo / Cultura / Vivienda / Seguridad Social / Familia / Urbanismo / Juventud / Deporte / Discapacidad / Personas mayores / Indígenas / Economía / Agropecuario / Pesca y Agricultura / Industria / Recursos Naturales / Ciencia y tecnología / Infraestructura / Turismo / Energía / Comercio Exterior / Intermediación financiera / Presupuesto y Gasto Público / Política monetaria / Intermediación Bursatil / Cooperativas / Sector político / Descentralización Territorial / Seguridad Ciudadana / Justicia / Procedimiento Judicial / Política exterior / SALUD: SEMILLA DEL BIENESTARDurante el gobierno socialcristiano orientaremos el Sector Salud a garantizar la salud integral de la población costarricense, cumpliendo con los principios de equidad, universalidad y solidaridad presentes en la Carta Social Cristiana a Costa Rica, concebido éste como un derecho fundamental de las personas. Abriremos nuevas opciones de atención integral para ofrecer mejor cobertura de los servicios de salud a todos los grupos sociales; crearemos las oportunidades para que los sectores sociales más vulnerables, tengan acceso a una salud de calidad y promoveremos la salud ambiental, como uno de los factores primordiales para mejorar la calidad de vida de la población costarricense. En este sentido, desarrollaremos estrategias y acciones para conservar los sistemas sustentadores de la vida; la pureza del aire y el agua; el caudal de los ríos, reciclando elementos esenciales, protegiendo y conservando la biodiversidad de todas las especies y organismos. Consideramos que el perfil epidemiológico emergente está relacionado con el desordenado y acelerado progreso de la urbanización, el cual promueve la marginalidad social, la pobreza, el hacinamiento y niveles crecientes de tensión y de violencia en las ciudades. En las periferias y en el campo encontramos también serios problemas relacionados con el ambiente, por ejemplo el abuso en la aplicación de agroquímicos, lo cual incide sobre el desarrollo de enfermedades y situaciones patológicas. El dengue es también un flagelo que continúa haciendo estragos en nuestra población, pese a la enorme campaña publicitaria llevado a cabo durante esta administración. Los socialcristianos consideramos que la erradicación del dengue sólo es posible mediante la participación activa y responsable de la población. En esa dirección y en el contexto del Triángulo de Solidaridad, promoveremos una serie de acciones para enfrentar con éxito esta seria amenaza a la salud. Claro está que el Estado no puede simplemente renunciar a su obligación básica en salud de prevenir las enfermedades, especialmente este tipo de plagas. Los socialcristianos buscamos que la atención que se brinda a las personas, a través de todas las instituciones que conforman el Sector Salud, sea humanizada. Queremos que la atención en salud recupere la visión humanista, sensibilizando aún más a su personal y dotando a las instituciones de tecnología moderna para que las personas sean atendidas oportuna y respetuosamente. Una de nuestras más importantes metas es alcanzar la cobertura total de servicios integrales de salud, especialmente, de aquellos sectores que hasta el momento han permanecido excluidos de sus beneficios. Para ello, pondremos en ejecución nuevas alternativas y estrategias para asegurar el acceso, universal y equitativo a los servicios de salud preventivos, con especial énfasis en lo relativo al alcoholismo, la drogadicción y las diversas situaciones que conducen a la violencia, así como a los servicios curativos humanizados, de alta calidad, para la recuperación y la rehabilitación de la salud. Cabe resaltar el papel que asignaremos a los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS), como mecanismo por excelencia para la promoción y desarrollo de la salud integral a nivel comunal. Eje sustancial de nuestro trabajo en el campo de la salud y el combate a las enfermedades, será la consolidación de la trilogía entre el gobierno central y sus instituciones, los gobiernos locales y las familias y comunidades a fin de encontrar soluciones viables y prácticas para iniciar las necesarias transformacioens, en todas las áreas geográficas del país. También es nuestro interés facilitar a aquellos sectores de la población que se han visto obligados a recurrir a la atención privada, el acceso a los Programas de Medicina Mixta, de Empresa y de Libre Elección Médica. Estos programas serán ampliados y mejorados con el propósito de abaratar los costos médicos que han asumido directamente muchas familias costarricenses y también para descongestionar los centros de salud estatales, lo cual permitirá atender con mayor eficiencia y prontitud las demandas de salud de los grupos más desprotegidos. Con miras a enfrentar uno de los más graves problemas que presenta el Sector Salud, esto es, la larga espera para citas o tratamiento médico, consolidaremos el proceso de regionalización y descentralización. Estamos convencidos que la ineficiente administración de las instalaciones y equipo médico en hospitales, clínicas y otros centros de atención, explica en gran parte del problema de las "colas". También lo explica la falta de incentivos para el personal de salud, así como la falta de controles institucionales. Propiciaremos la compra de servicios a terceros en todas aquellas actividades que garanticen calidad y eficiencia en la prestación de los servicios, estableciendo regulaciones que garanticen la calidad y humanidad en la atención, exigiendo su cabal cumplimiento. Con el propósito de disminuir los largos tiempos de espera en el acceso a los servicios de atención de la CCSS, los cuales atentan contra la dignidad de los costarricenses, promoveremos la compra de servicios en el sector privado siempre y cuando cumplan con la normativa de calidad a la que hemos hecho mención. Además, nos comprometemos a impulsar la descentralización efectiva y la utilización de medios de comunicación modernos para el diseño de campañas formativas e informativas y como mecanismo para facilitar la obtención y concertación de citas de Medicina General en Clínicas y Hospitales. Creemos necesario superar el enfoque tradicional de la salud en el que prevalece el aspecto curativo, asumiento un enfoque integral, que comprende la atención físico-biológica así como los aspectos sociales, emocionales y culturales. Este enfoque privilegia la Promoción de la Salud como base de las políticas del Sistema Nacional de Salud.
La dinámica de transformación que experimenta el Sector Salud hace necesario cambios en la formación de los recursos humanos. Téngase en cuenta que las instituciones formadoras de recursos humanos mantienen una inclinación hacia la curación y no hacia la prevención, lo cual se refleja en los programas y contenidos de estudio. Es claro que la atención primaria y la participación comunal son tratados todavía de manera somera. Frente a esta realidad, los socialcristianos promoveremos la definición, por parte de las instituciones formadoras de recursos humanos, del perfil del profesional de salud que el país necesita y reforzaremos la capacitación en atención primaria, participación comunal y el trabajo en equipo. También fomentaremos el desarrollo de herramientas para el buen desempeño en el primer nivel de atención, sin descuidar los aspectos técnicos necesarios para el abordaje del segundo y tercer nivel. Buscamos reforzar estos aspectos desde el inicio y hasta el final del programa de estudios. Por otra parte, promoveremos la creación de la Comisión Nacional de Acreditación Académica (descrita en el acápite de Educación), para asegurar la calidad de la enseñanza impartida en las instituciones formadoras de recursos humanos en salud. También impulsaremos el establecimiento de un Sistema de Planificación del Recurso Humano en Salud. DIAGNÓSTICO
Desde hace ya varias décadas, la salud ha ocupado lugar de preferencia dentro de las políticas gubernamentales, lo cual se refleja en el acceso casi universal a los servicios médicos que presta el Estado. Gracias también al esfuerzo e inversión en educación así como los programas preventivos, los costarricenses gozamos hoy de una expectativa de vida superior a los 76 años, con una tasa de mortalidad infantil de 13.2 por mil. Estos índices, comparables a los de países desarrollados, explican el positivo posicionamiento de Costa Rica en materia de desarrollo humano. Nuestro sistema de salud, altamente universal y solidario, tuvo su mayor impulso en la década de los cuarenta, gracias a la inspirada labor del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Su obra, por todos conocida en materia de Seguridad Social, es todavía hoy fuente de inspiración y de orgullo para todos los costarricenses. Desde los años cuarenta y hasta el presente, Costa Rica ha logrado desarrollar una importante infraestructura así como un personal médico y paramédico de alto nivel profesional y técnico en el área de salud. No obstante, es claro que, durante los últimos años, el sistema de salud muestra señales de ineficiencia y disminución del impacto deseado frente a la inversión realizada. El resultado es la insatisfacción por parte de los pacientes y del personal de salud, así como problemas de atención en la consulta externa, hospitalización, cobertura de los programas de atención primaria y pensiones. Téngase en cuenta también, que conforme aumenta la expectativa de vida de la población y en función del avance tecnológico, se incrementa la complejidad y los costos de la atención. Frente a los desafíos que presenta el desarrollo humano en el momento actual, debemos resaltar la importancia de la inversión en salud, como medio no sólo para atender las enfermedades de la población, sino como estrategia para aumentar la capacidad de las personas para alcanzar una vida sana, activa y digna. El proceso de urbanización ha conllevado el aumento dramático de los índices de delincuencia y adicción al alcohol, drogas y tabaco, asi como también el incremento en los accidentes de tránsito. Estos problemas aunados a muchos más, demandan cambios sustanciales en la formulación de programas, en su ejecución, evaluación y control. Una administración altamente centralizada; serias deficiencias en los servicios prestados; la tendencia al incremento de costos y a la inequidad; la ausencia de un sistema de garantía de calidad; la subutilización y la inadecuada distribución de los recursos humanos, físicos y tecnológicos; la deficiente coordinación intra e interinstitucional; intersectorial e interdisciplinaria; la insatisfacción de los pacientes y del personal de salud; la deshumanización de la atención y un inadecuado sistema de información, entre otros factores, pone de relieve la urgencia de modernizar el sistema de salud. Queremos estar de nuevo orgullosos de nuestros logros en materia de salud. Con tal fin, los socialcristianos nos comprometemos a impulsar distintas estrategias y aplicar nuevos procedimientos para asegurar a todos los niños, niñas, jóvenes hombres y mujeres costarricenses, el acceso a un sistema de salud humanizado y de calidad que realmente responda a sus necesidades y expectativas; que permita mantener y mejorar los índices de salud que históricamente nos distinguen en el concierto mundial. Objetivos Generales
⋅ Promover una nueva dimensión de la salud como producto de acciones concertadas de prevención (salud ocupacional, educación para la salud, salud mental, atención primaria, de adicción a las drogas y sustancias sicotrópicas); de promoción (desarrollo de estilos de vida saludables, participación y comunicación social); de salud ambiental (agua potable, letrinización, control de vectores, disposición de desechos, conservación de la naturaleza); de atención asistencial y rehabilitación. ⋅ Fortalecer y ejecutar la Rectoría del Sector Salud en las área de conducción y dirección; regulación; investigación y desarrollo tecnológico así como de vigilancia de la salud. ⋅ Desarrollar el Programa de Promoción de la Salud dentro del Plan Nacional de Atención Integral de la CCSS. ⋅ Garantizar la calidad de los servicios de salud para que respondan de manera oportuna, equitativa y humanizada a las necesidades de las personas, las familias y las comunidades. ⋅ Consolidar y fortalecer los programas de atención primaria en el país, en particular los Equipos Básicos de Atención Integral de la Salud, (EBAIS). ⋅ Incorporar a los gobiernos locales, las comunidades y las familias, en los procesos de planificación, ejecución y fiscalización de los programas de salud, de forma tal que la salud sea eje de la participación ciudadana, al convertir a todas las personas en verdaderos promotores de una vida saludable individual y colectiva. ⋅ Promover el funcionamiento y efectiva vinculación a los EBAIS de grupos organizados de la sociedad civil, preocupados por la salud integral. ⋅ Rediseñar y reforzar los Programas de Medicina Mixta, Medicina de Empresa y Libre Elección Médica, para descongestionar la consulta externa, facilitando un mejor acceso a los servicios de salud estatal, y como medio para apoyar a los sectores que hoy utilizan servicios médicos privados. ⋅ Prevenir la degradación ambiental así como la concientización individual y colectiva de las responsabilidades en materia ambiental. ⋅ Facilitar el acceso a los servicios de salud, a todos aquellos que presenten necesidades y requerimientos especiales en su atención, como son: niños y niñas; jóvenes; adultos mayores; personas con discapacidad; en especial de quienes se encuentran en situación de marginalidad. ⋅ Promover programas que atiendan las necesidades específicas de las mujeres en el campo de la salud, en sus diferentes niveles y modalidades. RECTORíA EN EL SECTOR SALUD
Con el propósito de alcanzar un manejo unificado y más eficiente de la salud integral, nos comprometemos a fortalecer la rectoría del sector salud representada por el Ministerio de Salud. Pretendemos que el Ministerio de Salud coordine el Sistema Nacional de Salud a través de cuatro funciones estratégicas: la conducción de la salud; la regulación; la vigilancia y la promoción de la investigación y el desarrollo tecnológico. Téngase en cuenta que el Sistema Nacional de Salud está constituido por todas las personas, grupos y entidades, públicos y privados que intervienen, directa o indirectamente, en la producción de salud, el bienestar y la protección del ambiente humano. En el campo de la conducción, pretendemos que la Rectoría defina las políticas nacionales, así como que desarrolle y administre un Sistema Nacional de Información en Salud. En cuanto a la regulación, buscamos establecer y promover la adopción de normas, estándares, patrones y registros para el logro de calidad en la atención; control de gastos, inversiones y costos en salud, así como el seguimiento en los procesos de obtención y utilización de equipo y materiales. El Ministerio también ejercerá funciones de vigilancia sobre la situación de la salud, en todos los niveles, a escala nacional, así como la vigilancia epidemiológica total, la investigación, evaluación y retroalimentación de las políticas. Respecto a la investigación y el desarrollo tecnológico, la Rectoría permitirá establecer políticas y estrategias; definir las prioridades nacionales en ese ámbito; formular y supervisar las normas y procedimientos administrativos; promover el avance de la investigación y la aplicación práctica de nuevas tecnologías en salud; promover el establecimiento de laboratorios de calidad así como el desarrollo de recursos humanos. Esta propuesta implica también la reestructuración de la CCSS. En un contexto de cambio gradual, buscamos que esta institución adecue su modelo de atención, así como sus recursos financieros a los procesos de modernización señalados. PROMOCIÓN : EL PARADIGMA CENTRAL DEL ENFOQUE DE SALUD
La Promoción de la Salud se apoya en el diseño de estrategias de trabajo intersectorial con el Ministerio de Educación y otras instituciones públicas, para promover el logro del desarrollo individual y colectivo. Estamos convencidos que la salud depende en gran medida del autocuidado y del cuidado de quienes nos rodean; de la capacidad de controlar su propia vida así como también, de las posibilidades que ofrece la sociedad para disfrutar de una vida sana, de calidad. La responsabilidad de promover la Salud es de todos: cada persona o grupo organizado de la sociedad civil; los trabajadores de la salud; las instituciones del sector y el propio gobierno. Con el propósito de fortalecer actitudes y acciones en el campo de la promoción, buscamos unir esfuerzos y consensos entre las comunidades, las autoridades locales y los funcionarios del Sector, para disminuir los riesgos que tiene la población sana de contraer enfermedades. Como primer paso, crearemos una Comisión de Alto Nivel con funcionarios del Sector y de la comunidad organizada, la cual tendría las siguientes responsabilidades:
⋅ Definir políticas nacionales de educación, comunicación y participación social para el logro de niveles adecuados de vida. ⋅ Evaluar, controlar y dar seguimiento a los programas de promoción de la salud a nivel nacional. ⋅ Fomentar proyectos de investigación sobre el comportamiento, hábitos y actitudes de la población en distintas regiones del país. ⋅ Establecer un programa de capacitación y asesoría orientado a todo el personal de salud, sobre aspectos de educación, comunicación y participación social. ⋅ Apoyar las actividades de índole regional y local que fomenten estilos de vida saludables. ⋅ Establecer la Dirección de Promoción de la Salud dentro de la Gerencia Médica de la CCSS, para asegurar la participación del personal y los servicios de salud en este programa. La salud como un derecho humano universal
El sistema centralizado de salud ha permitido que tomen distancia los que toman las decisiones de quienes se ven afectados por esas mismas decisiones. Esta situación conlleva la pérdida de efectividad del sistema respecto a la atención de los intereses y requerimientos de la población costarricense y de las necesidades diferenciadas a lo largo de sus vidas. La deshumanización; la ineficiencia o lentitud del servicio; la inequidad con que ésta llega a algunos sectores y la corrupción, rondan hoy la esfera de la Salud Pública. Este programa busca humanizar el trato, garantizar el acceso y elevar la calidad de los servicios que prestan las instituciones de Salud con la participación efectiva de las familias y comunidades. Buscamos ampliar la cobertura real así como también, asegurar una atención respetuosa y personalizada. El objetivo es lograr que los servicios de salud integral cubran a todos los costarricenses, con la oportunidad debida, sin discriminaciones de ningún tipo. Con tal fin, impulsaremos las siguientes estrategias:
⋅ Consolidar e impulsar el mejoramiento de las instituciones que conforman el Sector Salud. ⋅ Establecer un programa de capacitación permanente en relaciones humanas, el conocimiento de los servicios y el trato considerado a la población que hace uso de sus servicios, para garantizar un servicio humanizado y respetuoso. ⋅ Fomentar el mejoramiento de la relación entre las personas que demandan los servicios y los funcionarios encargados de prestarlos mediante incentivos. ⋅ Crear sistemas de incentivos y reconocimientos adicionales al personal de salud que desee participar en el "Programa No Más Espera", orientado a disminuir las "colas" en hospitalizaciones, citas, exámenes, tratamientos y otros servicios. ⋅ Flexibilizar y ampliar los horarios de consulta externa, de manera que se adapten mejor a las necesidades específicas de las comunidades. Por ejemplo, ampliar la consulta en las cabeceras de provincias durante los días en que los productores hacen sus compras, ofreciendo horarios vespertinos o nocturnos. ⋅ Dar prioridad al reequipamento y modernización de los equipos de diagnóstico y de tratamiento en las Clínicas Periféricas y fortalecer la atención en estos lugares con programas de cirugía ambulatoria, salas de emergencia modificadas y servicio de atención del parto normal. ⋅ Priorizar la atención para la población con discapacidad en todos los ámbitos de acción. ⋅ Fomentar la descentralización de los servicios de fisioterapia. ⋅ Fortalecer el programa de Visitas Domiciliarias para casos especiales, tales como personas con discapacidad, adultos mayores o quienes presentan enfermedades crónicas. ⋅ Instaurar un Programa de Supervisión a escala nacional, encargado de detectar desigualdades, anomalías, discriminaciones y actos de corrupción en la prestación de los Servicios de Salud. Este programa se llevará a la práctica en el nivel local, con la participación de representantes comunales y municipales; pacientes y representantes de los Colegios Profesionales, los gremios y las Cámaras patronales y representantes del Sector Salud. ⋅ Fortalecer los Programas de Formación y Educación de los médicos generales en servicio y de los especialistas en Medicina Familiar, con el propósito de asegurar un óptimo desempeño profesional a nivel local. ⋅ Retomar y apoyar distintas iniciativas de organización de la sociedad civil en el área de salud, tales como la Asociación Nacional de Asegurados y la Asociación de Pensionados. PARTICIPACIÓN, SOLIDARIDAD Y CORRESPONSABILIDAD
Durante la administración del Dr. Miguel Angel Rodríguez facilitaremos una efectiva participación de la sociedad civil organizada en el Sector Salud. La participación y la voz de los niños y niñas, jóvenes, hombres y mujeres en las decisiones relativas a los servicios de salud es un derecho, una obligación y un medio indispensable para lograr un servicio eficiente y humanizado. Como socialcristianos creemos que la salud es una aspiración colectiva, que se logra con la participación de todas las personas. Las instituciones del Sector Salud deben promover y facilitar el compromiso y la responsabilidad del individuo, la familia y las comunidades para prevenir las enfermedades y disfrutar de una vida saludable. Nuestro objetivo es poner las instituciones al servicio de los usuarios, dándole a las personas y a la comunidad la autoridad para participar en las decisiones que garanticen la calidad y oportunidad de los Servicios de Salud en todos los niveles, incluyendo la participación efectiva en las juntas directivas de las instituciones del Sector Salud. Con este propósito impulsaremos las siguientes acciones:
⋅ Establecer el marco legal adecuado que permita fomentar la participación organizada de las comunidades para que ésta sea real, efectiva y reconocida por las instituciones del Sector, en todas las etapas desde la planificación hasta la evaluación de los servicios en los diferentes niveles: local, regional y central así como la fiscalización de la calidad de la atención. ⋅ Capacitar adecuadamente a grupos comunales organizados, para facilitar el ejercicio de una participación social real. ⋅ Consolidar los procesos de descentralización y desconcentración y desarrollar sistemas de información que le permitan a las comunidades conocer, discutir, analizar, proponer soluciones y participar en su ejecución, en relación con los principales problemas que en el campo de la salud se presentan en las diferentes localidades. Atención Integral en Salud
Los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud, (EBAIS) nacen en la administración Calderón Fournier, como una respuesta histórica al nuevo perfil de enfermedad y mortalidad de tipo crónica que el país presenta, como un medio para promover una atención contínua e integral, en aspectos de prevención, curación y rehabilitación, en el contexto de estilos y hábitos de vida saludables. Si bien el gobierno actual mantuvo la iniciativa socialcristiana, ésta se desvió de sus objetivos originales, convirtiendo una idea transformadora, en un simple programa de desconcentración de servicios. Los EBAIS se han limitado a reproducir un esquema poco eficiente de servicios, no pudiendo cumplir con las metas preestablecidas de calidad y cobertura. La administración que termina, no pudo cumplir con la promesa de habilitar 800 EBAIS. Cabe señalar que los existentes (menos de 350), presentan carencias notables de equipo y recursos materiales, lo que les impide operar adecuadamente. En aras de retomar el concepto original de los EBAIS, los socialcristianos nos comprometemos a impulsar las siguientes acciones:
⋅ Fortalecer y consolidar efectivamente los EBAIS existentes, en términos de personal, equipo e insumos, para lo cual se cuenta con el crédito del Banco Mundial. ⋅ Proveer los recursos necesarios en materia de transporte -con igual financiamiento- para que los EBAIS puedan cumplir adecuadamente con el acceso a sus áreas de cobertura y con el programa de visitas domiciliarias. ⋅ Reclutar personal local para la atención de los EBAIS. ⋅ Fomentar la participación activa y voluntaria de representantes de las comunidades en los Programas de Atención Integral de la Salud, en particular en acciones de prevención, promoción y rehabilitación. ⋅ Dar énfasis a los programas de educación para la salud, la organización y el desarrollo comunal, para convertir a los EBAIS en promotores de una nueva visión sobre la salud. En particular, buscamos promover un cambio de actitud sobre temas de higiene y sanidad, en poblaciones rurales y periurbanas. ⋅ Cumplir con la aspiración de los costarricenses de brindar atención a todos los niños y niñas desde su concepción, ampliando la cobertura del cuidado prenatal y postnatal. ⋅ Fortalecer el programa nacional de vacunaciones para disminuir y erradicar las enfermedades infectocontagiosas. ⋅ Intensificar la educación para la salud en las escuelas a través del Programa Escuelas Saludables, descrito en el apartado Educación. ⋅ Incluir la consideración de género en el diseño de todos los programas. ⋅ Garantizar la atención específica que hombres y mujeres requieren, enfatizando la prevención de condiciones que generan violencia, el alcoholismo, la drogadicción, y otra serie de patologías sociales directamente vinculadas con la salud que inciden en la calidad de vida de la familia y de cada uno de sus integrantes.
UN SISTEMA DE SALUD SOSTENIBLE, EQUITATIVO Y DE ALTA CALIDAD
Durante la administración Rodríguez Echeverría, el gobierno pagará en forma oportuna sus obligaciones con la Caja Costarricense del Seguro Social y establecerá mecanismos de control para disminuir la morosidad y la evasión de las contribuciones particulares. Nos comprometemos a mejorar los mecanismos de recaudación y afiliación para dedicar mayores recursos para mantener y mejorar las instalaciones físicas, los equipos y materiales. Queremos también invertir en la preparación técnica y mejorar las condiciones de trabajo de los servidores de la salud. Las instalaciones y el equipo hospitalario representan un punto crucial en la prestación de los servicios. Es claro que arrastramos un elevado déficit de equipos y actualización tecnológica y que hacen faltan mecanismos para garantizar su adecuado mantenimiento, lo cual produce retrasos y entorpece la atención adecuada de los pacientes, al punto de poner en peligro su bienestar y hasta su misma vida. En razón de las consideraciones anteriores, buscamos mejorar la utilización de la inversión en salud para ampliar la oferta de servicios y hacer frente al serio problema de congestionamiento institucional. Nuestras propuestas en este campo son:
⋅ Asegurar un constante y oportuno mantenimiento y mejoramiento de las instalaciones físicas así como la renovación de equipos, materiales e insumos para hospitales, clínicas y otros centros de salud. ⋅ Fortalecer los servicios de atención de segundo y tercer nivel, mediante una modernización de los recursos materiales e incentivos al personal. ⋅ Equipar los hospitales regionales para desconcentrar los nacionales, mediante el préstamo español. ⋅ Fortalecer el proceso de descentralización para dar mayor independencia a la administración hospitalaria. ⋅ Poner en funcionamiento unidades ambulatorias para la realización de ciertos exámenes y tratamientos. ⋅ Equipar a las clínicas periféricas para la atención de cirugía ambulatoria y menor y atención del parto normal. ⋅ Automatizar la programación y control de la citas para permitir la concertación de las mismas, vía telefónica. ⋅ Pagar las citas con especialistas privados si la espera es mayor de tres meses. ⋅ Construir el Hospital de Alajuela. ⋅ Planificar la modernización del Hospital San Juan de Dios. programas de medicina mixta, Medicina de empresa y libre elección medica
En la actualidad los Programas de Medicina Mixta, de Empresa y de Libre Elección Médica se han venido desarrollando con poco impacto en los servcios de consulta externa. En la administración del Dr. Miguel Ángel Rodríguez fortaleceremos y rediseñaremos los Programas de Medicina Mixta, Medicina de Empresa y Libre Elección Médica, como un mecanismo para ampliar y mejorar las opciones de atención a la población asegurada, que permitan el acceso expedito a servicios médicos, medicamentos y métodos de diagnóstico. Cabe recordar que estos Programas permitirían también el descongestionamiento de los centros de salud estatales, facilitando la atención eficaz y pronta de las demandas de salud de las personas en desventaja social. Con tal fin, nos comprometemos a:
⋅ Incrementar, durante los primeros seis meses de la administración, el porcentaje de consultas por estas modalidades de un 7% en que están actualmente, a un 25% . ⋅ Crear incentivos y medios para hacer estos programas atractivos, de fácil acceso y sostenibles. ⋅ Ampliar las posibilidades que ofrecen hoy estos Programas, para que el paciente tenga la opción de acceder a exámenes y servicios de farmacia con instituciones privadas, pagando la CCSS sus costos. ⋅ Identificar en conjunto con otros actores sociales, nuevas alternativas y modalidades para la prestación de servicios cuyo costo y calidad sea accesible y se adecúe a las expectativas de amplios sectores de la población. MODELO COOPERATIVO DE ADMINISTRACIÓN DE SERVICIOS DE SALUD
Los socialcristianos nos proponemos fortalecer los modelos de prestación de servicios que han demostrado eficiencia, calidad y trato humano y que son financieramente sostenibles. En este sentido, destacan las Cooperativas de Salud de Pavas, Tibás y Santa Ana, las cuales, a lo largo de casi diez años, han obtenido el beneplácito de más de 250,000 pacientes. Cabe señalar que el grado de satisfacción del usuario por los servicios recibidos es superior al 90% en todos los casos. Estas Cooperativas ofrecen servicios tales como el Programa de Cirugía Mayor Ambulatoria (adultos y niños); Programa de Rehabilitación Comunal y Programa de Prótesis Dentaria, bajo un enfoque integral de salud. Con el propósito de promover la descentralización de los servicios de salud, daremos nuestro apoyo a este modelo de administración que ha probado tener tanto éxito. AMBIENTE FÍSICO Y SOCIAL SALUDABLE
Para lograr un desarrollo humano sostenible, es necesario evitar que se deteriore el medio ambiente. La conservación del ambiente es una obligación de todos. Debemos fomentar la coordinación interinstitucional, a fin de desarrollar estrategias y programas orientados a prevenir y reducir los riesgos que atentan contra su sostenibilidad. Queremos evitar las amenazas a la salud y la seguridad humana, animal y vegetal. El Sector Salud tiene capacidades inherentes e indelegables, de participar en el proceso de toma de decisiones alrededor del desarrollo; de no hacerlo, las consecuencias caen sobre el propio Sector Salud. En ese sentido, los socialcristianos abogaremos y defenderemos las medidas preventivas para proteger la salud pública, trabajando por debajo del horizonte clínico, antes que el impacto del ambiente sobre la salud humana, llegue a tener una intensidad diagnosticable clínicamente, así como incentivando la capacidad de las comunidades para administrar la salud ambiental. Nos proponemos promover la salud ambiental como factor primordial para mejorar la calidad de vida de los costarricenses. En esa dirección, impulsaremos las siguientes acciones:
⋅ Garantizar al costarricense un medio ambiente sano, mediante mediciones y acciones para enfrentar el riesgo e impacto sobre la salud de condiciones ambientales existentes; factores demográficos, urbanísticos y de asentamiento; condiciones de trabajo y procesos industriales. ⋅ Realizar una adecuada vigilancia epidemiológica de las enfermedades y de los servicios públicos relacionados con el ambiente. ⋅ Capacitar recursos humanos para identificar, vigilar, prevenir y controlar los riesgos de la salud ambiental y establecer y operar sistemas de servicio de control ambiental, ⋅ Establecer controles de la calidad ambiental en función de la protección de la salud. ⋅ Incentivar a las Municipalidades para que asuman un papel protagónico en la definición de políticas sobre salud, conservación de los recursos naturales y protección del medio ambiente. ⋅ Promover la iniciativa y la creatividad de los vecinos para identificar, establecer prioridades y participar en la resolución de los principales problemas de salud ambiental que los afectan. ⋅ Promover estilos de vida sanos que ayuden a mantener una buena salud, con énfasis en la prevención. ⋅ Apoyar programas de educación y concientización sobre conservación y salud ambiental, dirigidos a la población en general. ⋅ Coordinar con el Consejo de Salud Ocupacional programas de prevención en contaminación sónica, contaminación ambiental y riesgos del trabajo. EL CONSUMO DE ALCOHOL Y TABACO
Por la magnitud y por las consecuencias, el consumo de tabaco y de alcohol es uno de los principales problemas de salud pública en Costa Rica. Téngase en cuenta que el alcohol es responsable de aproximadamente una de cada diez enfermedades y una de cada cinco hospitalizaciones, mientras que el tabaco es la primera causa previsible de enfermedad, discapacidad y muerte.
El alcohol es también causa de accidentes de tránsito; altos costos en salud; problemas laborales; violencia doméstica; homicidios y suicidios; delincuencia; fracaso escolar y problemas familiares.
El tabaco es responsable de una de cada cinco defunciones; uno de cada tres cánceres; ocho de cada diez casos de bronquitis y enfisema; nueve de cada diez tumores de pulmón y uno de cada tres casos de enfermedad coronaria. Es causa de altos costos de salud asociados a la atención hospitalaria y ambulatoria. ALCOHOL
Estudios del año 1995, muestran que uno de cada cuatro costarricenses son considerados consumidores activos de alcohol. También que un 6% de los menores de 12 años han consumido alcohol y más de un 40% lo han hecho al cumplir los 18. Se puede decir que a los 18 años, la mitad de los jóvenes costarricenses han consumido alcohol alguna vez en su vida.
Para el año 1995 tenemos que un 17% de la población, en edades comprendidas entre los 12 y los 70 años, tiene problemas en relación con el alcohol, es decir casi 1 de cada 5 costarricenses. Las provincias más afectadas son San José, Limón y Guanacaste y el grupo de edad, el comprendido entre los 30 y 40 años (una etapa altamente productiva). Cabe señalar que el consumo de alcohol en mujeres viene en aumento desde hace varios años.
Según estudios internacionales, que pueden aplicarse para nuestro país el consumo de alcohol se asocia a un 25% de los ingresos hospitalarios; es causa de 5 a 10% de todas las enfermedades y juega un papel clave en un 50 a 70% de los casos de violencia doméstica. También un factor importante en los accidentes de tránsito, homicidios y suicidios.
Para enfrentar con éxito el problema del alcoholismo, los socialcristianos llevaremos a la práctica las siguientes acciones:
⋅ Promover campañas masivas de prevención del consumo de licor dirigidas a padres de familia y menores, con contenidos sobre el rescate de valores familiares, mensajes de alerta y estímulos para utilizar creativamente el tiempo libre.
⋅ Utilizar los medios de comunicación para estimular estilos de vida saludables y cambiar la percepción generalizada que existe sobre la bebida.
⋅ Ejercer mayor control sobre la publicidad de bebidas alcohólicas.
⋅ Ejercer mayor control respecto a la distribución y venta de bebidas alcohólicas.
⋅ Limitar rigurosamente el acceso a las bebidas alcohólicas por parte de menores de edad. ⋅ Establecer limitaciones para conceder o renovar patentes para la venta de licores.
⋅ Dar atención a las personas alcohólicas en todos los centros de salud de la Caja Costarricense del Seguro Social.
⋅ Apoyar con recursos técnicos y financieros a las organizaciones de la sociedad civil que atienden a las personas adictas, por ejemplo, Alcohólicos Anónimos y Hogar Salvando al Alcohólico. Tabaco
En 1995 el consumo de tabaco (fumadores activos) registró un 17.5%, siendo la relación hombre-mujer de 3 a 1. El mayor consumo de tabaco se da en las áreas urbanas y entre las personas mayores de 30 años. Los estudios señalaron que la edad de inicio es de 16 años para los varones y 18 para las mujeres; también que cuanto mayor escolaridad, se registra menos frecuencia de fumadores. La incidencia fumadores nuevos en 1995, fue de 22 por cada 1000 habitandes. Con el propósito de prevenir y reducir significativamente el consumo del tabaco, los socialcristianos nos comprometemos a poner en ejecución las siguientes medidas: ⋅ Promover campañas de información y prevención para dar a conocer los riesgos que presenta el consumo de tabaco. ⋅ Capacitar a padres de familia y a docentes en distintas estrategias para enfrentar el problema del consumo de tabaco, por ejemplo, mediante la promoción de actividades deportivas, el desarrollo de la espiritualidad; el fomento de la superación personal y el buen rendimiento académico.
⋅ Realizar campañas dirigidas a niños y jóvenes para estimular estilos de vida saludables y la utilización creativa del tiempo libre. ⋅ Ofrecer ayuda profesional a los fumadores en hospitales y clínicas de la Caja Costarricense del Seguro Social. ⋅ Promover un mayor control en la publicidad de tabaco. < ⋅ Ejercer un control estricto respecto a la venta de tabaco a menores. atención a grupos QUE REQUIEREN especial TRATAMIENTO
durante la próxima administración del Dr. Miguel Ángel Rodríguez, impulsaremos un conjunto coherente de estrategias orientadas a satisfacer necesidades específicas que presentan ciertas personas y grupos de la sociedad costarricense. en los apartados correspondientes a los temas Mujer, Familia y Niñez, Persona con Discapacidad, Persona Mayor, Población Indígena, se encuentran, con mayor grado de detalle, nuestros compromisos hacia los y las costarricenses que requieren especial tratamiento. En el ámbito de la salud integral señalamos a continuación algunos de los compromisos más relevantes: Es nuestro interés otorgar una alta prioridad a la salud femenina, para lo cual en la definición o reorientación de los servicios prestaremos especial atención a sus prioridades, opiniones y recomendaciones, por lo tanto: ⋅ Reforzaremos los equipos de atención especializada en hospitales, clínicas y centros de salud, a la par que impulsaremos una efectiva y temprana detección y control de las patologías más relevantes. ⋅ Promoveremos unidades móviles especializadas en problemas ginecológicos, las cuales funcionarán en directa vinculación con los EBAIS. ⋅ Contrataremos a través de la CCSS servicios de radiología, ultrasonido y patología, para dar pronta atención a las mujeres costarricenses. Cabe señalar que en la actualidad, el reducido número de patólogos y tecnólogos con que cuentan nuestras instituciones hospitalarias, no permite procesar la totalidad de las muestras de Papanicolau recogidas ni analizar todas las mamografías realizadas, lo cual evita enfrentar adecuadamente la grave amenaza que presenta el cáncer de cérvix, útero y mama. Otro ámbito de especial interés es la niñez, en particular, los niños y las niñas que se encuentran en situación de riesgo social. Convencidos de que la madre y el padre son los primeros y más importantes promotores de la salud de sus hijos, enfatizaremos su preparación y capacitación. Para ello recurriremos, entre otras acciones a: ⋅ Elaborar materiales didácticos especializados y adecuados para apoyar a los padres y madres en la atención y cuido de sus niños y niñas. ⋅ Aprovechar las consultas pre y postnatales para brindar información adecuada a los padres sobre las necesidades específicas de los niños. ⋅ Fomentar el Programa de Escuela para Padres en coordinación con el Sector Educación. ⋅ Poner en ejecución actividades descentralizadas mediante la participación de los gobiernos locales y medios de información colectiva, que le permitan a los padres y madres comprender mejor la forma de cuidar y vigilar por el crecimiento y desarrollo de sus hijos e hijas. Los socialcristianos estamos convencidos de que la mejor inversión es aquella que se orienta hacia la salud y la educación de nuestro capital más preciado: la infancia y la juventud. En ese sentido estamos comprometidos y deseamos mejorar los índices de mortalidad y morbilidad infantil. Con tal fin, pondremos nuestros mejores esfuerzos en la detección precoz, así como el manejo intensivo de los embarazos de alto riesgo. También promoveremos una mejor preparación del personal técnico especializado de los centros de salud y una mayor capacitación de las madres de familia. Daremos prioridad a los cantones de nuestro país que presentan índices de mortalidad superiores al promedio nacional. En esa dirección estableceremos los mecanismos para alcanzar una mejor comunicación y acceso a servicios de salud integral mediante los EBAIS, los programas de agua potable, letrinización y educación para la promoción de hábitos de vida saludables. Otro grupo de la sociedad costarricense que merece especial tratamiento, son las jóvenes y adolescentes expuestos a embarazos, contagio de enfermedades de transmisión sexual y del SIDA entre otros. Téngase presente que el 44% de los nacimientos ocurridos en el país, son de mujeres solteras; de éstos, un 18% corresponde a madres menores de diecinueve años. Los embarazos de las niñas-mujer presentan una alta incidencia de riesgo. Más allá del trastorno personal, familiar y social que produce un embarazo no deseado, tenemos que enfrentar con urgencia el problema que conlleva. En esa dirección, apoyaremos las distintas medidas que a lo largo de este programa de gobierno se han descrito, incluyendo campañas educativas para mejorar el conocimiento sobre salud reproductiva, uso y abuso de drogas e incentivaremos programas que favorezcan la creación de oportunidades recreativas, deportivas y de sana socialización entre jóvenes y adolescentes. PLAN NACIONAL DE ACUEDUCTOS Y AGUA POTABLE
El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) se fundó en 1961, con el propósito de hacerse cargo del abastecimiento de agua potable, la recolección y tratamiento de las aguas residuales, y la recolección y disposición de las aguas pluviales.
Este servicio público se vio amenazado desde su fundación, por el prejuicio o creencia popular de que el agua es un bien libre, provisto por Dios o por la naturaleza. Esta creencia se intensificó por cuanto, durante muchos años, los costarricenses se acostumbraron a recibir este bien, de manera gratuita, por parte de las municipalidades. La opinión pública tampoco tenía conciencia sobre la necesidad de AyA y otras entidades encargadas de brindar este servicio, de hacer grandes inversiones para asegurar la provisión del agua potable.
Pese a lo anterior, ha sido posible alcanzar una cobertura razonable de los servicios de agua, por cuanto el Ay A y otros entes encargados de su provisión, tuvieron acceso a préstamos de la banca internacional en condiciones muy favorables así como a la ayuda gubernamental, que se reflejó en partidas específicas, donaciones y atención del servicio de la deuda de sus obligaciones crediticias.
Actualmente las tasas de interés y las condiciones de los préstamos no son tan favorables; por otra parte, las realidades fiscales imposibilitan al gobierno el traspaso de fondos y la atención de deudas de terceros. Aún cuando existe hoy mayor conciencia sobre la necesidad de pagar tarifas justas, y pese a que el régimen tarifario ha mejorado, los recursos recaudados todavía no alcanzan para cubrir adecuadamente la demanda acumulada en términos de reparación y construcción de nuevos acueductos.
Cada vez más la sociedad costarricense se sensibiliza en torno a la problemática ambiental, lo cual ha puesto de relieve el mal manejo que hacemos de las aguas servidas y de la forma inadecuada de eliminar excretas. Téngase en cuenta que las excretas muchas veces son lanzadas a ríos que colindan o atraviesan los centros urbanos. Estas aguas, fuertemente contaminadas, no solamente fluyen hacia el mar, sino que son utilizadas por comunidades aguas abajo, para sus propias necesidades y para el riego de verduras y frutas. Los productos así irrigados son de alto riesgo para el consumo humano.
La dinámica social y económica de la Costa Rica actual demanda un cambio, si bien gradual, no por ello menos significativo en el enfoque de una entidad como el AyA. Pretendemos que esta institución pase de ser un ente prestatario directo de los servicios, para convertirse en emisor de políticas y supervisor de la acción de las empresas municipales y cooperativas de servicios públicos que consideramos están llamadas a prestar este servicio.
En el marco de operación que permite el Triángulo de Solidaridad, promoveremos la creación y el fortalecimiento de empresas municipales de servicios públicos, las cuales contarán la supervisión de AyA, así como con el apoyo técnico y financiero necesarios para su buen desempeño.
La iniciativa privada empieza a interesarse en participar en el campo de acueductos y alcantarillados, debido a que los recursos financieros y la eficiencia de la empresa privada le permite asumir esta prestación con costos similares a los de las empresas públicas, particularmente, cuando estas últimas ya no reciben préstamos subsidiados de la banca internacional ni transferencias del gobierno central. En algunos casos, con la debida supervisión de las autoridades competentes, también consideremos la posibilidad de apoyar iniciativas privadas en este campo.
Frente a los retos que plantea el desarrollo humano sostenible, los socialcristianos nos comprometemos a alcanzar los siguientes objetivos:
⋅ Alcanzar el 100% de cobertura de agua potable al término del cuatrenio 1998-2002.
⋅ Impulsar el cambio gradual del AyA para convertirla en una entidad rectora -no ejecutora- de las políticas públicas relativas al manejo de aguas y eliminación de excretas. ⋅ Ampliar la cobertura de acueductos y alcantarillado y mejorar las condiciones de salubridad de la población, mediante la apertura de nuevos espacios para la participación municipal y privada. ⋅ Asegurar la potabilidad permanente de todos los acueductos del país, en igualdad de condiciones, para toda la población. ⋅ Dar énfasis a la construcción de acueductos rurales y rehabilitar los acueductos urbanos. ⋅ Promover una mayor participación de las Municipalidades, las organizaciones de la sociedad civil y la empresa privada, en la prestación, administración y supervisión del servicio de agua potable y alcantarillado sanitario. ⋅ Garantizar la construcción del alcantarillado sanitario y su correspondiente tratamiento, en la construcción o reconstrucción de cada uno de los acueductos urbanos. ⋅ Reducir los efectos negativos de las aguas residuales sobre los ríos y cuerpos receptores, para mejorar la calidad de vida de los pobladores localizados en áreas aledañas y reducir los costos de tratamiento de agua para consumo humano. ⋅ Dotar a las familias del sector rural disperso de módulos de saneamiento básico, tal como se describe en el acápite Letrinización. ⋅ Formular y desarrollar programas para la conservación y recuperación de las cuencas hidrográficas y de zonas de regulación de agua, prioritariamente aquellas que abastecen un sistema de acueducto. ⋅ Promover programas de preservación y estímulos a las comunidades rurales asentadas en zonas de influencia de las fuentes de abastecimiento.
LETRINIZACIÓN
Aunque en Costa Rica la cobertura de acueductos es excelente y la de alcantarillados es cada día mejor, lo cierto es que todavía existen costarricenses que habitan en zonas donde todavía no ha llegado el suministro eficiente de estos servicios públicos. Frente a esta situación, los socialcristianos consideramos prioritario promover la letrinización en aras de proteger la salud de todos los habitantes. En el marco del Triángulo de Solidaridad, nos proponemos llevar a la práctica las siguientes acciones: ⋅ Alcanzar un 100% de cobertura de letrinización. ⋅ Establecer las necesidades de letrinización por región, comunidad y familias. ⋅ Diseñar programas de letrinización de acuerdo con las características propias de las comunidades que tienen problemas de acueductos y alcantarillado, en cada Municipalidad. ⋅ Ejecutar estos programas a través de l |