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INDUSTRIA:
RECONVERSIÓN PARA LA EXCELENCIA


El sector industrial costarricense aporta el 18.6% del Producto Interno Bruto (PIB), casi una quinta parte del total de la producción. En términos relativos, este Sector es el segundo en importancia, antecedido solamente por el comercio, cuya participación equivale al 20.0% del PIB.

El comportamiento industrial en los últimos años muestra una clara tendencia a la baja, alcanzando en 1996 un crecimiento negativo del -2.26 %. Esto significa que este Sector ha experimentado una fuerte contracción, si tenemos en cuenta que después de obtener un crecimiento de 5.77% en 1994 y de un 1.48% en 1995, registramos una cifra negativa en 1996. Como es evidente, los principales problemas que aquejan a este Sector están íntimamente relacionados con los pobres resultados de la política económica del actual gobierno. La falta de visión, la ausencia de planificación y las equivocadas políticas públicas, han causado desánimo y desconfianza entre los agentes económicos. Esto último ha retrasado la reconversión productiva y detenido los planes de inversión de muchos empresarios. Por otra parte, la inestabilidad y el estancamiento han causado la quiebra de muchas empresas así como fuertes disminuciones en las ventas y utilidades en la mayoría de las industrias.

Si bien es cierto que el Sector Industrial ha disminuido su participación dentro del PIB, es claro que continúa siendo uno de los sectores de mayor peso dentro de la estructura productiva nacional. En términos de generación de empleo, por ejemplo, este Sector absorbe aproximadamente el 17% de la población ocupada del país.

Con respecto a la generación de fuentes de trabajo en la actividad manufacturera, es importante señalar que de julio de 1995 a julio de 1996, el número de trabajadores disminuyó en más de 14,000. Además, con respecto a 1994, la disminución fue de casi 11,000 empleos.

Según la distribución por rango de número de empleados, el 80% de los establecimientos industriales corresponde a empresas con menos de 20 trabajadores. Las que cuentan con más de 100 empleados, si bien sólo representan el 5.9% de las industrias del país, absorben cerca del 65% del empleo en este sector.

Sobre el destino de la producción nacional, debemos resaltar que el mercado interno sigue siendo el más importante para la industria costarricense. Del total de la producción industrial, el 77.9% se vende en Costa Rica y el 22.1% restante en otras partes del mundo. Los bienes manufacturados representan más del 55% del total de exportaciones.

Pese a la relevancia de este sector económico, es claro que las trabas burocráticas, la inapropiada infraestructura, los esquema tarifarios vigentes y la ausencia de los servicios de apoyo no estimulan la inversión industrial, nacional ni extranjera.

Por otra parte, el financiamiento para la pequeña y mediana empresa es muy limitado, ya sea por la falta de garantías reales para respaldar el crédito requerido, o bien porque los plazos son muy cortos y las tasas de interés muy elevadas.

NUESTRA PROPUESTA

Nuestra propuesta de política industrial tiene como norte el desarrollo de la competitividad del sistema económico. Buscamos promover un ambiente macroeconómico estable y propicio para la inversión y transformación productivas, en el cual estén garantizadas las condiciones mínimas para generar una oferta competitiva.

Estimularemos también la modernizaciòn de la infraestructura, el buen funcionamiento de los mercados, la eliminación de distorsiones, la libre competencia entre las empresas, servicios públicos internacionalmente competitivos, así como amplia injerencia del sector empresarial en el diseño y ejecución de estrategias industriales.

Nuestro objetivo general es lograr una mayor competitividad del Sector Industrial mediante el establecimiento de una política industrial de corto, mediano y largo plazo, coherente y ajustable a los cambios del entorno comercial. Para ello impulsaremos los siguientes programas:

CREACIÓN Y EXPANSIÓN DE EMPRESAS

Remover los obstáculos y simplificar los trámites

Para iniciar una actividad industrial es necesario satisfacer los requerimientos de más de diez entidades públicas y sus respectivos departamentos. Cada una de estas dependencias solicita una serie de requisitos, en gran parte repetidos, que resultan en trámites engorrosos y prolongados, lo cual desestimula la entrada al mercado formal industrial.

Convencidos de la necesidad de agilizar la creación y operación de empresas, nos comprometemos a dotar de un sistema de información y orientación al usuario sobre los requisitos del trámite respectivo, a la Ventanilla Unica de Trámites Industriales; diseñar y poner en práctica un programa de desregulación de las entidades públicas para eliminar los procedimientos innecesarios y simplificar aquellos que queden vigentes. También fortaleceremos la Comisión de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor, para que cumpla con lo que estipula la ley en términos de reglamentos, leyes y decretos que afectan a las empresas.

Impulsaremos la modificación o eliminación de aquellas leyes, decretos y reglamentos que entorpezcan el establecimiento y operación de las empresas. Lo que buscamos es simplificar la legislación regulatoria así como eliminar la duplicidad de funciones.

Ampliar la disponibilidad y el acceso a fuentes de financiamiento

Es de todos conocido que el financiamiento para la pequeña y mediana empresa no está al alcance de muchos, ya sea por falta de garantías reales suficientes, o bien porque los plazos son muy cortos y las tasas de interés muy elevadas. Con el objetivo de ampliar la disponibilidad y el acceso a fuentes de financiamiento proponemos:

⋅ Simplificar las trabas burocráticas y los requisitos relacionados con trámites y documentación.

⋅ Hacer más expeditos los requisitos exigidos por la SUGEF.

⋅ Fomentar el financiamiento de actividades no tradicionales tales como la innovación tecnológica, la investigación de mercados y las alianzas estratégicas.

En esta línea de pensamiento, nos comprometemos a impulsar la creación de Fondos de Capital de Riesgo para las empresas de base tecnológica; estimular la utilización de nuevas líneas de financiamiento y fortalecer el mercado de capitales mediante legislación adecuada.

Atracción de inversiones extranjeras

En la actualidad, la atracción de inversiones extranjeras hacia Costa Rica es muy débil. El limitado programa que se desarrolla está dirigido fundamentalmente al aprovechamiento del Régimen de Zonas Francas, el cual representa los mayores atractivos por la continuidad de los incentivos que ofrece.

Solo es posible desarrollar un verdadero y eficaz programa de atracción de inversiones externas si modernizamos la infraestructura, los esquemas tarifarios y los servicios de apoyo requeridos. En esa dirección, los socialcristianos nos comprometemos a impulsar el Programa Nacional de Atracción de Inversiones. Creemos que las inversiones extranjeras pueden contribuir, como es nuestra intención, a la diversificación de la estructura productiva y del comercio exterior a través de la diferenciación de los productos de exportación. Asumimos también, que pueden colaborar en la definición de una estructura productiva orientada por la demanda de los mercados internacionales.

Adecuar el Sistema Tributario para promover la competitividad

En el plano tributario ha sido frecuente que con el objetivo de resolver los problemas fiscales en el corto plazo, se haya relegado la necesidad de crear esquemas impositivos que incentiven la actividad productiva en el mediano y largo plazo, lo mismo que el ahorro y la inversión. En aras de adecuar el sistema tributario a las nuevas demandas proponemos:

⋅ Promover la eliminación de aquellos impuestos que generan costos elevados de administración y una escasa recaudación.

⋅ Impulsar la incorporación en el Impuesto sobre la Renta de la depreciación acelerada de inversiones nuevas para la modernización del aparato productivo del país (vinculadas al aumento de la capacidad productiva, la modernización tecnológica, la capacitación de los recursos humanos y la protección ambiental).

⋅ Promover una reforma del Sistema Tributario que haga atractiva la participación de las empresas en el incipiente mercado accionario, mediante la eliminación del Impuesto sobre los dividendos.

También proponemos en el mediano plazo, la simplificación fiscal y administrativa para fortalecer la recaudación.

INSERCIÓN EFICIENTE EN LOS MERCADOS INTERNACIONALES

Compatibilizar la estructura arancelaria con el modelo de inserción

El arancel es parte de la estrategia de desarrollo y su estructura debe ser compatible con el modelo de inserción internacional que esperamos desarrollar. Consideramos necesario desligar la política arancelaria de la política fiscal en aras de mantener un rango arancelario compatible con ese nuevo modelo. En ese sentimo, proponemos:

⋅ Llegar en el corto plazo a un arancel del 0% sobre materias primas, insumos y bienes de capital.

⋅ Impulsar el proceso de desgravación hasta un nivel cuyo techo sea del 10% y el piso de 0% .

⋅ Promover la eliminación de la dispersión arancelaria que existe en Centroamérica, en relación con el arancel que se cobra para terceros mercados.

Mejorar los mecanismos que regulan las prácticas del comercio

El proceso de globalización económica y la apertura de mercados plantea el reto de subsanar las deficiencias de nuestra economía y adquirir la capacidad de adaptarnos a los cambios que se produzcan en el entorno. En este contexto, cobra relevancia la atención que debe darse a las prácticas de comercio desleales, discriminatorias o ilegales, por lo que se hace necesario contar con herramientas legales y administrativas eficientes para combatirlas. En esa dirección, proponemos:

⋅ Agilizar la aprobación del Reglamento Centroamericano de Normas Técnicas.

⋅ Fortalecer la Oficina de Prácticas de Comercio Desleal, a través de sistemas de información adecuados, que permitan la divulgación eficaz, al sector empresarial sobre la normativa vigente y de los trámites expeditos de análisis y sanción de prácticas desleales.

⋅ Fortalecer la Comisión de Promoción de la Competencia y la Comisión de Defensa del Consumidor, para que pueda divulgar ampliamente información pertinente al sector empresarial; analizar ágil y eficazmente las denuncias planteadas, así como ser expeditas en el análisis y sanción de las prácticas restrictivas de comercio.

⋅ Fortalecer y agilizar los mecanismos actuales para combatir el contrabando y la subfacturación.

⋅ Establecer una Oficina que de seguimiento a lo que establece el Reglamento de Origen Centroamericano, en particular lo que corresponde a los requisitos de origen y la verificación.

También proponemos modernizar las leyes sobre propiedad intelectual, de forma que permitan proteger y apoyar las actividades industriales, dentro del marco de reglamentación de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Mejorar la capacidad negociadora del país

En la próxima administración socialcristiana promoveremos la integración de un grupo de apoyo para dar asesoría sobre las empresas productoras, sus fortalezas y debilidades competitivas.

Mejoraremos los servicios de investigación de mercados, con el fin de conocer las tendencias tecnológicas y del comercio mundial, las características de los mercados meta y las fortalezas y debilidades de los principales competidores. Así mismo, estableceremos los mecanismos apropiados para facilitar al sector privado su participación en las negociaciones comerciales.

AUMENTO DE LA COMPETITIVIDAD

Más allá de la necesaria estabilidad macroeconómica, el desarrollo de la competitividad está íntimamente vinculado a la capacidad tecnológica, el sistema de costos y a la calidad del recurso humano. En aras de estimular el aumento de la competitividad proponemos las siguientes estrategias:

Elevar la capacidad tecnológica

Convencidos de la necesidad de elevar la capacidad tecnológica del país, asumiremos los siguientes compromisos:

⋅ Propiciar las alianzas estratégicas entre industriales nacionales y extranjeros para lograr efectivas transferencias tecnológicas.

⋅ Apoyar e impulsar los programas tendientes al intercambio de conocimientos entre las empresas con mayor desarrollo tecnológico y las que han quedado rezagadas.

⋅ Modificar la legislación tributaria con el propósito de que resulte atractivo invertir en innovación tecnológica.

⋅ Impulsar la creación, el fortalecimiento y el mantenimiento de una red de información especializada sobre los servicios que las universidades y los centros de investigación como el CEFOF, ofrecen al sector productivo.

Eliminar las distorsiones internas de costos

⋅ Mantener y apoyar un programa tendiente a alcanzar tarifas eléctricas a costo internacional.

⋅ Negociar fletes a tarifas más competitivas con las Conferencias Marítimas, en el nivel internacional.

⋅ Crear el Consejo Nacional de la Competitividad con participación de la empresa privada.

⋅ Promover las reformas legales necesarias para lograr que la empresa privada, mediante concesión de obra pública, pueda construir y operar instalaciones clave para estimular la competitividad, por ejemplo, los puertos.

MAYOR DESARROLLO Y CAPACITACION DEL RECURSO HUMANO

En la próxima administración socialcristiana nos proponemos de manera prioritaria impulsar aquellos programas que lleven al desarrollo de nuestros recursos humanos. Más allá de las políticas contenidas en el apartado Educación, proponemos las siguientes acciones:

⋅ Crear un esquema de incentivos para las empresas que inviertan en el mejoramiento del desempeño laboral de sus recursos humanos.

⋅ Premiar el esfuerzo que realicen las empresas para disminuir accidentes de trabajo, mediante un sistema de cálculo de primas en las pólizas de Riesgo de Trabajo.

⋅ Crear estímulos para aquellas empresas que incrementen sus propios indicadores de productividad.

CREAR Y FORTALECER LA MICRO Y PEQUEÑA EMPRESA

⋅ Apoyar a las instituciones privadas que brindan asesoría a pequeñas y medianas empresas.

⋅ Impulsar programas gerenciales orientados hacia la micro y pequeña empresa.

⋅ Apoyar el programa actual de CINDE orientado a promover el encadenamiento de empresas exportadoras con las pequeñas y medianas que producen para el mercado local.

⋅ Crear parques industriales regionales en los cuales se faciliten servicios a diversas micro y pequeñas empresas, de manera que éstas puedan compartir algunos costos operativos.

⋅ Crear, a través de la colaboración conjunta del Banco de Fomento, ITCR, las Juntas de Ahorro y Crédito y otras instituciones, el Centro Nacional de Diseño, Empaque y Embalaje para apoyar a los pequeños industriales en sus esfuerzos por mejorar las características de sus productos.

⋅ Ofrecer incentivos especiales a las Zonas Francas de Puntarenas, Limón y Guanacaste para generar empleo.



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