El candidato presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Miguel Angel Rodríguez, aumentó a 14 puntos, en los últimos dos meses, la ventaja sobre su más inmediato rival, el aspirante del Partido Liberación Nacional (PLN), José Miguel Corrales.
Cuando faltan 114 días para las elecciones nacionales del 1 de febrero de 1998, Rodríguez acumula un 35 por ciento de intenciones de voto frente a un 21,1 por ciento de Corrales, revela la última encuesta de opinión pública de la firma Unimer, contratada por el diario La Nación.
Comparando este estudio con otro similar que se hizo en agosto, entre el 12 y el 16, Rodríguez registra en ese lapso de dos meses un incremento de 5,1 puntos porcentuales (antes tenía 26,9 por ciento); Corrales, por su parte, presenta una baja de 2,2 puntos (tenía 23,3 por ciento) la cual está dentro del margen de error de la encuesta, que es del 2,8 por ciento para arriba o abajo de cada dato.
En este trabajo de opinión pública resultó muy significativa la reducción en el número de personas que se rehúsan a votar en los comicios. Mientras en agosto un 32,2 por ciento dijo que no sufragaría, ahora un 23,6 por ciento mantiene esa posición.
Lo que sí reafirman los resultados de la encuesta, es el desgano que tiene una mayoría de costarricenses con respecto al proceso. Más de la mitad de los entrevistados (57 por ciento) afirmó no tener interés en participar en las actividades electorales. Solo un 38 por ciento manifestó lo contrario.
Igual desgano se nota con respecto a los candidatos mayoritarios, pues una gran mayoría de costarricenses advierten que ninguno les causa gran entusiasmo.
La encuesta se hizo entre el viernes 3 y el lunes 6 de octubre entre 1.224 costarricenses en todo el país (ver recuadro Así se hizo.). De los entrevistados, el 38 por ciento dijo simpatizar con el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); 29 por ciento con el Partido Liberación Nacional (PLN) y el 2 por ciento con otros partidos. Un 30 por ciento de la muestra indicó que aún no tiene partido y un uno por ciento no respondió.
Entre las dos agrupaciones mayoritarias, el PUSC es visto más positivamente que el PLN, ya que se le percibe con más capacidad para gobernar, combatir la corrupción y mejorar la situación económica (ver recuadro Cara a cara.). A ello se suma que el 65 por ciento de la muestra respondió que Rodríguez resultará ganador el domingo 1 de febrero. A Corrales lo ven como triunfador un 15 por ciento.
Si fuera hoy
Así, si las votaciones fueran hoy, además de la ventaja de Rodríguez, habría otra realidad muy clara: el desencanto con la política electoral.
Tan así que la mayoría de los ciudadanos (52 por ciento) no está preparada para fundamentar su decisión electoral, frente a un 47 por ciento que sí expresa estarlo.
"Los costarricenses -dice el gerente general de Unimer, Carlos Paniagua- se encuentran ante la poco atractiva realidad de escoger entre lo que les parezca menos malo. Eso explica por qué la mitad de la población no se ha informado aun para tomar una decisión final, ni tiene interés en participar en actividades propias de ese proceso".
Veamos ese último dato. La encuesta registra que el 57 por ciento apuntó no tener ningún interés en sumarse a las actividades electorales y a un 23,3 por ciento que se siente "totalmente desilusionado".
Solamente el 38 por ciento está dispuesto a participar de alguna forma. Pero ¿en qué tipo de actividades? Un 51 por ciento mencionó que durante las "visitas del candidato a las comunidades". Otro 39 por ciento viendo los debates de los aspirantes por televisión y un 34 por ciento en las plazas públicas.
¿Y cuántos están seguros de ir a votar? Solo el 56 por ciento de la población dice estarlo. En cambio, un 22,5 por ciento expresa dudas de si lo hará o no y un 21 por ciento declara que no votará. Así lo dijeron al responder esta pregunta. Es decir, el 43,5 por ciento no muestra interés en sufragar en estos momentos.
¿Cómo están?
De nuevo, suponiendo que las elecciones fueran hoy, Rodríguez resultaría ganador y Corrales ocuparía el segundo puesto. Pero, 23,6 por ciento se abstendrían de votar. Otro 10,4 por ciento estaría en problemas porque no sabría a quién apoyar y un uno por ciento anularía el voto.
¿Y qué papel jugarían los partidos minoritarios? Poco, porque ninguno de los candidatos superaría, cada uno, el 1 por ciento. Este mínimo porcentaje sería el que obtendría Jorge González Martén, el que más destaca entre ellos.
Le seguirían Vladimir de la Cruz (0,6 por ciento); Shermann Thomas (0,4 por ciento); Alvaro González Espinoza (0,3 por ciento) y Wálter Muñoz (0,2 por ciento). Esos eran algunos de los nombres que se mencionaban, al momento de la encuesta, para candidaturas.
En cuanto al respaldo popular de Rodríguez y Corrales, la encuesta pudo determinar quiénes están con ellos. Desde el punto de vista socioeconómico, por ejemplo, Corrales logra más apoyo en el sector medio alto y alto, mientras Rodríguez tiene más seguidores en el estrato medio bajo y bajo.
Por grupos de edad, la mayor fuerza de Rodríguez está en la población que va de los 18 a los 24 años, mientras que la de Corrales está en la que va de 50 a 65 años. Por zona de residencia, el primero posee más apoyo en el resto del país rural y el segundo en el resto del país urbano.
Según las simpatías partidistas, votaría por Rodríguez un 77,6 por ciento de los que se declaran socialcristianos (en la encuesta de agosto era de 81,9 por ciento) y un 8,7 de seguidores del PLN, más un 8,5 por ciento de los "sin partido".
En el caso de Corrales, el 59,6 por ciento de los liberacionistas que apoyaron en las urnas a Figueres estarían con él (ese dato era de 68,5 por ciento en la anterior encuesta) y un 2,3 por ciento de los seguidores del PUSC y un 8,8 por ciento de los "sin partido".
¿Qué pasa con los indecisos? Del 10,9 por ciento que no sabría por quién votar si las elecciones fueran hoy, el 16,4 por ciento anteriormente era seguidor de Corrales y 15,7 por ciento de Rodríguez. Sin embargo, un 64,2 por ciento afirma que no apoyaba a ninguno de los dos.
Los que ahora no respaldan al socialcristiano, alegan falta de confianza, nexo con asuntos incorrectos, corrupción y que no ayuda al pueblo.
En cuanto a Corrales, argumentan que no están con él por su conducta en el fraude en la convención del PLN, la falta de credibilidad, el tipo de campaña que hace y sus cuestionamientos.