Baja
posible abstencionismo, pero persiste apatía
electoral
-
Tendencia a no votar se redujo 10 puntos en los últimos
tres meses
- 39% de electores señala que definirán
su voto poco antes de las elecciones
Carlos
A. Villalobos
cvilla@nacion.com
Aun
cuando el número de electores que se inclina
por no votar viene en descenso, persiste el desencanto
hacia las elecciones, lo que hace vulnerable el
apoyo a los candidatos presidenciales.
Esa apatía se traduce en una pronunciada
disminución en el respaldo a los partidos
políticos tradicionales y en una leve recuperación
de la simpatía hacia los partidos nuevos.
Además, un amplio número de costarricenses
señala que la decisión sobre por cuál
candidato presidencial votar la tomarán unos
días antes o el propio día de la elección,
el domingo 5 de febrero.
Así lo reflejan las cifras de la más
reciente encuesta de Unimer-RI para La Nación,
pues evidencia una reducción de 10 puntos
porcentuales en la proyección del abstencionismo.
Ese número oscila, a dos meses de los comicios,
entre 29 y 38 de cada 100 personas y representa a
aquellos posibles electores quienes no prevén
acudir a votar o tienen fuertes dudas de hacerlo.
La medición de Unimer-RI efectuada en agosto
de este año mostró un rango de abstencionismo
de entre 39 y 48 de cada 100 eventuales votantes.
Unimer-RI encuestó entre el 11 y el 23 de
noviembre a 2.418 costarricenses mayores de 17 años
de edad residentes en todo el territorio nacional.
La consulta se hizo bajo la modalidad de entrevista
personal, casa por casa. El margen de error es de
2 puntos porcentuales hacia arriba o abajo de cada
dato y su nivel de confianza es del 95%.
El domingo La Nación publicó los resultados
de la consulta por preferencia presidencial, y en
ella, al candidato liberacionista, Óscar Arias,
lo respaldan 45 de cada 100 electores. Lo siguen
Ottón Solís, del Partido Acción
Ciudadana (PAC), con 21 de cada 100 votantes y Otto
Guevara, del Movimiento Libertario, con un 15%.
Votarían más. Los números de
Unimer-RI revelan que el grupo de personas que consideran "irrevocable" la
decisión de no votar es el que más
se ha reducido en los últimos tres meses.
Esa cifra bajó de 31 de cada 100 personas
que pensaban de esa manera en agosto, a 20 de cada
100 que así lo manifestó en la encuesta
de noviembre.
No sufrieron mayor variación los grupos de
posibles electores que dicen que no votarán,
pero que podrían cambiar de opinión
(pasan de 8% a 9%), ni los que dudan de asistir a
las urnas (se mantienen en el 9%).
Con dichos números la encuesta proyecta que
el grupo más duro de abstencionistas estaría,
si las elecciones fueran hoy, en un 29% del padrón
electoral.
Trasladado a número de votantes, significaría
que alrededor de 740.000 personas de las 2.550.613
que integran el padrón, no sufragarían.
Además, históricamente en todos los
comicios existe un abstencionismo "técnico",
integrado por personas que involuntariamente no pueden
llegar a votar, por ejemplo por estar fuera del país
o enfermas.
Según un reciente estudio que preparó la
Universidad de Costa Rica para el Tribunal Supremo
de Elecciones, ese rubro, en promedio, alcanza en
el país un 12%.
Si ese porcentaje se distribuyera
en las mismas proporciones de la intención de voto que refleja
la encuesta, le agregaría un 4% al margen
de abstencionismo. El rango en este caso oscilaría
entre 32% y 42%.
A última hora. Dentro
del ambiente de vulnerabilidad que revela el sentir
de los electores, un condimento
novedoso es el referido al momento en que el elector
se decide por un candidato u otro.
Casi cuatro de cada diez personas
toman la decisión
unos pocos días antes o en el propio momento
de votar. Del resto, cuatro de cada diez lo hacen
cuando comienza la campaña y, dos de cada
diez, uno o dos meses antes de los comicios.
En este aspecto las mismas cifras
revelan que entre quienes se inclinan por decidirse
a última
hora, los partidos que captarían mayor caudal
son el Movimiento Libertario y el PAC. En tanto,
el Partido Liberación Nacional (PLN) obtendría
menos que entre quienes manifiestan que se deciden
con mayor anticipación.