Temas
San José, Costa Rica, septiembre 2001
Temas
Fascículo 1:
  • El regalo de vivir
  • Signos de alerta
  • Lo que viene con la edad...
  • Capacidad funcional mayor
  • ¡Nada de mitos!
  • Sáquele el jugo a la vida
  • El valor de los años
  • Ilusión por vivir
    Fascículo 2:
  • ABC de un control geriátrico
  • Para estar muy bien
  • Higiene para sus dientes
  • En total movimiento
  • ¡A toda máquina!
  • Entre menos medicamentos, ¡mejor!
  • Mentes activas
  • Sáquele el jugo a la vida

  • Acepte los retos y los cambios de la vejez

    Jenny Mora*

    "Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas de los ojos te impedirán ver lo hermoso de las estrellas"... Así es la vida, así somos muchas veces los seres humanos. Siempre añorando otras épocas y otras vidas.

    Debemos recordar que no siempre el pasto es más verde al otro lado de la cerca.

    Si vemos como este grupo de personas dan sus diferentes opiniones sobre su nueva perspectiva ante el envejecimiento, el deterioro de la salud, la pérdida de seres queridos, los problemas, nos podemos dar cuenta que definitivamente su enfoque ante los cambios se vuelve más positivo y mejora la calidad de vida.

    ¿Cuáles son los cambios en nuestras actitudes que deben hacerse principalmente para aceptar los retos y los cambios de la vejez?

    La respuesta está en que debemos ser autoafirmativos, para ello:

    -Hágale frente a los conflictos y a las personas que generan el conflicto.

    -Confíe en que tiene capacidad.

    -Tome todas las responsabilidades de su propia vida y no se las deje a los demás.

    -Diga lo que piensa de forma positiva, sin ofender.

    -No se considere ni inferior, ni superior, todos somos iguales.

    -Sea flexible ya que con la rigidez hay menos capacidad para soportar los cambios propios y los de los demás.

    -No se ate al pasado, ni se preocupe por el futuro.

    -Tenga apertura ante la crítica y las opiniones de los demás, no tenemos el monopolio de la verdad.

    -Aceptar nuestros errores ya que esto ayuda a aliviar la carga de no creernos perfectos.

    -No viva lutos desproporcionados.

    -No sea manipulador.

    -Mejore su autoestima ya que le permitirá plantearse metas realistas y establecer las bases para el logro de las mismas.

    -Vea las cosas positivas que hemos hecho y olvidarnos de las malas porque de cualquier forma estas ya ocurrieron.

    -Piense que todavía puede lograr cosas buenas.

    -Usted todavía tiene el control de su vida, especialmente de sus pensamientos y los pensamientos positivos hacen que su existencia sea más agradable y con mejores condiciones de vida.

    -Piense que todas las personas son merecedoras de la felicidad, lo único que hay que hacer es buscarla y una vez que la encuentre no la deje escapar.

    -Preste atención a las condiciones positivas de la vida, póngalas en una balanza junto con las negativas, péselas y se dará cuenta que las positivas pesan más que las negativas, el problema está en que muchas veces nos hacemos adictos a la queja

    -Aumente sus sentidos, siéntase, véase, escúchese, deguste todo lo hermoso que tiene a alrededor. Muchas veces el ruido que hace la mente ante la preocupación, la quejadera, el negativismo, no permite ver ni sentir lo que el mundo ofrece. Cuando coma, saboree, cuando vea un atardecer disfrútelo, cuando escuche música disfrútela.

    Es necesario que cambie su perspectiva sobre los valores o sea reeducarse, el hecho de que ya no esté trabajando o tenga menos responsabilidades no significa que usted vale menos, sino que se encuentra en otra etapa de la vida que debe madurar espiritual y afectivamente, esta es la mejor etapa para lograrlo.

    Es importante también adoptar otras formas de ser, ver, pensar, sentir, actuar y de relacionarse con los demás, desde esta nueva etapa de la vida este cambio es paulatino, como paulatino es el envejecimiento.

    La manera más efectiva es no luchar contra lo inevitable, sino que ante el envejecimiento se debe tomar lo positivo y explotarlo plenamente, el cambiar obliga a comprometerse con usted mismo.

    No sea usted de esas personas que temen al cambio por temor a no desarrollarse plenamente en esta nueva etapa, si lo ha hecho bien en las etapas anteriores, porque no lo va a lograr en ésta.

    Recuerde que descansar es importante, utilice su tiempo libre para meditar, orar, conocerse, mediante el análisis y la observación, para realizar lo que nunca había podido hacer por falta de tiempo.

    Es verdad que el cambio conlleva el riesgo del fracaso, esa es la principal razón del temor a la libertad, pero también es verdad que en la vida no hay errores solo hay lecciones que aprender.

    *Psicogerontóloga de La Casa Sol.
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    Fascículo 3:
  • Los pacientes terminales
  • Cuidados externos: más de una opción
  • Una buena elección
  • Una mano amiga
  • Adultos libres de agresión
  • La demencia no es locura
    Fascículo 4:
  • De cara a la soledad
  • Fuente de satisfacción
  • Ser abuelo...
  • Una mano contra la depresión
  • Hablando de hormonas
  • Independencia, una herramienta indispensable
  • Mucho por disfrutar
  • Sexualidad gratificante