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Para estar muy bienGrace Murillo * La buena nutrición es importante para vivir a plenitud. Una buena nutrición se obtiene al mantener un balance en las comidas de carbohidratos, proteína, grasa, vitaminas, minerales y agua. Hay algunos factores que parecen modificar las costumbres alimentarias de los adultos mayores, tales como su situación social, ya sea porque viven solos o en instituciones, o por el papel que tienen en su grupo familiar, el ingreso económico reducido, limitaciones para cocinar y refrigerar, problemas en la adquisición de alimentos, estado de la dentadura, sentido del olfato disminuido, estados de depresión, etc. Se debe intentar mantener a la persona mayor dentro de lo que han sido sus tradiciones habituales, no es recomendable cambiar drásticamente sus hábitos alimentarios. El cambio fisiológico más completo que se produce con el paso de los años, es una reducción en la velocidad de los procesos metabólicos, aunado a la disminución en la actividad física. Por lo tanto, en el adulto mayor es necesario reducir solamente el consumo de alimentos que proporcionen calorías puras, azúcar, postres ricos en calorías, pasteles dulces, grasas y alcohol. Se pueden sustituir alimentos como pasteles dulces por flanes hechos con leche descremada y otros postres por frutas y gelatinas dietéticas, etc. El consumo insuficiente de calcio y algunas alteraciones endocrinas pueden producir osteosporosis y fragilidad ósea. Si hay una mala asimilación de la leche puede optarse por consumir leche agria o yogur natural y verduras de hojas verde oscuro, como la espinaca, el bróculi, las hojas de remolacha, entre otros. Uno de los aspectos más importantes de tomar en cuenta en la alimentación de las personas mayores son los horarios de comida, los cuales deben tratar de ser fijos. Además se deben distribuir los alimentos en pequeñas cantidades durante el día ya que esto les ayudará a mejorar la digestión y el apetito.
FrutasLas frutas deben servirse picadas para evitar dificultades al pelarlas o manipularlas debido a enfermedades como artritis, problemas de dentadura o riegos respiratorios.Si las frutas son ácidas, es preferible darlas en fresco. Sin embargo, las frutas es mejor no servirlas en jugos, ya que en esta forma se disminuye el contenido de fibra. CerealesLos cereales, las harinas, las verduras y las leguminosas deben distribuirse en pequeñas cantidades cuatro o cinco veces al día.Los cereales son una excelente alternativa para el desayuno, pero es preferible agregarles fibra, como, por ejemplo, media o una cucharadita de afrecho, siempre que se asegure un consumo de por lo menos seis vasos de agua u otros líquidos al día. El arroz debe estar bien cocinado ya que puede causar problemas respiratorios por ahogo. El consumo de verduras como camote, plátano, papa, yuca, etc., debe ser en poca cantidad. Los frijoles deben remojarse un día antes y eliminar el agua una o dos veces antes de cocinarlos para evitar problemas de cólicos y gases. Podría optarse por comerlos molidos o majados ya que es un alimento con alto valor nutricional. No debe abusarse del consumo de panes o galletas muy dulces. Las pastas son una muy buena alternativa ya que se pueden mezclar con diferentes tipos de carnes y verduras; además, son de una textura muy adecuada para personas con dificultad para masticar. CarnesDebe limitarse el consumo de carnes muy grasosas, fritas y tratar de eliminar los embutidos.Comer pollo tres veces por semana, pescado una o dos veces y carne de res una o dos veces por semana, podría ser lo adecuado. Sin embargo, estos alimentos son de alto costo económico, por lo que se pueden consumir en menor cantidad, siempre que se sustituya por arroz y frijoles y huevo dos o tres veces por semana. Las carnes pueden prepararse en trocitos, con salsas naturales, verduras, arroces o pastas. Siempre que sea posible, debe consumirse uno o dos productos lácteos al día. VerdurasEstos alimentos son los más rechazados por las personas mayores; por eso se recomienda incluirlos, todas las veces que se pueda, en platos mixtos y cocinados. Los jugos de verduras con frutas y las cremas en leche pueden ser una buena opción.GrasasDebe procurarse el consumo de tres o cuatro cucharaditas diarias de aceites derivados de soya, girasol, maíz o canola. Las grasas en estado sólido y la mantequilla, el queso crema y la natilla deben evitarse. Todo lo anterior debe ser parte de una forma de vida, unido al aumento de la actividad física.*Nutricionista del hospital Dr. Raúl Blanco Cervantes.
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