Cierto que inventó a los ridículos ewoks y al insoportable
Jar Jar Binks. Pero bueno, ni George Lucas es perfecto.
Aquello que el californiano George empezó como un cuento en los
años 70 se convirtió en la franquicia más grande
de la industria cinematográfica. La Guerra de las Galaxias (Star
Wars) ha servido para que los adultos no duden en usar una escoba como
sable de luz y para que niños de varias generaciones consuman
miles de productos inspirados en lo que pasó hace mucho, mucho
tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...
Pero todo lo bueno se acaba y hoy el mundo entero será testigo
del final de la saga con el estreno del esperado Episodio III: La venganza
de los Sith, filme en el que el heroico Anakin Skywalker muta en el villano
con problemas respiratorios más popular de todos los tiempos:
el infame Darth Vader.
Con el fin de ayudarle a los menos entendidos –y de paso chinear
a los fiebres– le presentamos este suplemento especial, elaborado
en colaboración con un grupo de seguidores que conoce la galaxia
casi mejor que el propio Lucas.
Así pretendemos ayudarle a ubicarse en algo que salió del
cine para convertirse en uno de los fenómenos culturales de mayor
impacto en los últimos 30 años.