MIERCOLES 22 DE SETIEMBRE


Portada

Los colonizadores

Wilbur y Orville Wright

Sigmund Freud

Helen Keller

Walt Disney

Yuri Gagarin

Margaret Mead

Ted Turner


Los aventureros

Robert Peary

Roald Amundsen

Edmund Hillary y Tenzin Norgay

Bertrand Piccard y Brian Jones


Los educadores

Jian Piaget

Maria Montessori


Los filósofos

Martin Heidegger

Jean - Paul Sartre

José Ortega y Gasset

Karl Popper


Cosecha del saber

Tarde o temprano me voy a morir, pero no me voy a jubilar. Margaret Mead

MARGARET MEAD

Científica de la vida

En sus muchas visitas a Papua Nueva Guinea, Mead se compenetró con el estilo de vida de los nativos.
El llamado de la antropología fue como un aguijón en la mente de Margaret Mead, estadounidense nacida en un hogar de científicos sociales en Philadelphia, en 1901.

Por eso, a los 24 años renunció a todas sus comodidades y partió a la isla de Samoa, en la Polinesia, donde realizó su primer trabajo de campo con mujeres adolescentes. Cuatro años después, se mudó a Manus, en Nueva Guinea, esta vez para estudiar los juegos y actitudes de los niños y determinar cómo eran moldeados por la sociedad en que crecían. En total realizó 24 investigaciones de campo.

Con un doctorado de la Universidad de Columbia, esta científica, escritora, docente y exploradora es una indiscutible pionera que popularizó la antropología y la llevó hasta el gran público.

En sus 44 libros y más de 1.000 artículos -traducidos a una decena de idiomas-, abordó infinidad de temas, desde la salud mental y espiritual, la ética y la sobrepoblación, hasta la crianza de los niños, área que nadie hasta entonces había abordado con interés científico.

Por su formación, aprendió a interrelacionar todos los aspectos de la vida. Decía, por ejemplo, que la actividad agrícola no podía desligarse de los rituales y creencias, y que la política era inseparable del arte o la educación infantil. Suya es también la teoría de que la personalidad de hombres y mujeres está moldeada por los condicionamientos sociales más que por factores hereditarios.

Cuando murió en 1978, era la antropóloga más connotada del mundo. Tres veces casada y otras tres divorciada, alguna vez confesó: "Nunca he podido vivir simplemente, porque siempre estoy reflexionando sobre mi vida".

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