MIERCOLES 22 DE SETIEMBRE


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Cosecha del saber

La mente es como un iceberg. Solo una sétima parte de su masa flota sobre el agua. Sigmund Freud

SIGMUND FREUD

Inquisidor de la mente

Freud usó por primera vez el término "psiconálisis" en 1896. Previamente había desechado la hipnosis como método de diagnóstico.
No fue un profundo deseo de sanar a las personas sino un apremio indómito por descifrar algunos misterios de la naturaleza lo que llevó a Sigmund Freud a ingresar en la escuela de Medicina de la Universidad de Viena, Austria, en 1873.

De hecho, el legado de sus investigaciones no se centra en la medicina como tal. Su mérito es la creación del psicoanálisis, un método para tratar las enfermedades mentales a partir del inconsciente.

Freud nació en 1856 en Freiberg (ciudad de la actual Checoslovaquia, entonces perteneciente al imperio austro-húngaro), mas su familia se mudó a Viena cuando él tenía 4 años; y fue en Austria donde se convirtió en un destacado y controversial investigador y psicoterapeuta.

El muchacho prometía desde joven. Como estudiante, destacó siempre por su rendimiento, y nada lo seducía más que la neurofisiología. Pero en su tiempo, dedicarse a la investigación pura era un lujo que su condición no le permitía darse. Empezó entonces por la medicina y se especializó luego en neurología.

Con una beca, se trasladó a París para estudiar al lado de Jean-Martin Charcot, célebre especialista que aplicaba a sus pacientes tratamientos hipnóticos y estaba convencido de la relación existente entre histeria y sexualidad.

Escándalo y debate

Al regresar a Viena, en 1886, Freud abrió un consultorio privado y poco después se casó con Martha Bernays. Desechó la hipnosis tras concluir que solo deparaba a los pacientes mejorías transitorias y empezó a aplicar la técnica de la ?libre asociación?: acostaba al sujeto en un diván y le pedía que recreara su infancia y sus sueños y expresara cualquier pensamiento que viniera a su mente. Luego analizaba esta información en busca de incidentes traumáticos perdidos en el pasado.

Fue así como en 1905 llegó a afirmar que el impulso sexual es el que más poderosamente moldea la psique de una persona y que tal sexualidad está presente desde la más tierna infancia. Su teoría del complejo de Edipo (según la cual los niños se sienten atraídos hacia su madre y ven un rival en su padre, y las niñas sienten esa inclinación por sus papás) solo aumentó la controversia en torno a sus planteamientos y lo aisló más dentro del gremio médico.

Un lustro antes, en 1900, Freud publicó su trabajo principal, La interpretación de los sueños, en que argumentaba que estos eran manifestaciones disfrazadas de deseos sexuales reprimidos.

De su grupo de alumnos universitarios emergieron unos 17 discípulos que en 1908 se integraron en la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Con los años, dos de ellos —Carl Jung y Alfred Adler— prefirieron separarse debido a diferencias con su maestro, quien seguía investigando y escribiendo cantidad de trabajos.

Freud, ateo declarado aunque de ascendencia judía, sufrió al final de su vida dos cánceres simultáneos: uno de mandíbula que acabó con él en 1939, a los 81 años; y otro político, que lo obligó a emigrar a Londres cuando los nazis tomaron Austria, quemaron muchos de sus libros y prohibieron el psicoanálisis.

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