MIERCOLES 22 DE SETIEMBRE

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Del hombre, su esencia

Juan Pablo II

Albert Schweitzer

Mahatma Gandhi

Martin Luther King

Madre Teresa

Dalai Lama

Billy Graham

Juan XXIII

Desmond Tutu

Antoine de Saint - Exupery

Elie Wiesel

Helder Camara


LOS FALSOS PROFETAS

Ritual satánico

Tragedia en Waco, Texas

Suicidio masivo en Guyana

Viaje al Cielo

Gas letal en Japón


Los desastres del siglo

El éxito no es la llave de la felicidad; la felicidad es la llave del éxito. Si uno ama lo que hace, será exitoso. Albert Schweitzer

ALBERT SCHWEITZER

Siervo por elección propia

Pocos individuos siguen con tanta disciplina el plan que trazan para su vida. Cuando el alemán Albert Schweitzer cumplió 21 años, decidió que viviría los siguientes nueve años para la ciencia, la música y la teología. Al alcanzar la edad de 30, se dedicaría para siempre al servicio de la humanidad.

Otro, al verse convertido en prestigioso escritor de teología y talentoso organista, habría ignorado "o al menos postergado" aquel plan azaroso; pero no Schweitzer.

En 1904 cayó en sus manos una publicación evangélica que cuantificaba la necesidad de médicos-misioneros en Africa. Motivado, ingresó a la universidad de Estrasburgo y estudió medicina de 1905 a 1913 para luego fundar un hospital en Lambaréné, Gabón ( Africa ecuatorial francesa). Estaba recién casado y reunió el dinero con la ayuda de su esposa por medio de colectas y donativos de personas y fundaciones.

Galardonado en 1952 con el Premio Nobel de la Paz, recibió $33.000 que utilizó para expandir el hospital y construir un sanatorio para leprosos. Murió en Gabón el 4 de setiembre de 1965, pero sigue vivo el recuerdo de su particular filosofía de reverencia a la vida.

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