MIERCOLES 1 DE SETIEMBRE

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FRANKLIN D. ROOSEVELT

Sin temor al futuro

Aunque nunca se sintió víctima, Roosevelt siempre pidió a los fotógrafos que no hicieran visible su discapacidad.
Más allá de sus indiscutibles conquistas como gobernante de Estados Unidos en tres periodos consecutivos, Franklin Delano Roosevelt logró algo que pocos políticos han alcanzado: poner de acuerdo a los historiadores. Ninguno discute que este gobernante demócrata, blanco de vigorosos amores y odios, es el presidente norteamericano del siglo y uno de los tres más importantes en la historia de su país, junto con George Washington y Abraham Lincoln.

“Júzguenme por los enemigos que tengo”, solía decir el trigésimo segundo mandatario estadounidense, quien rescató la economía de su nación del profundo letargo en que la sumió la Gran Depresión de 1929, dio al capitalismo un rostro humano, intervino con decisiones cruciales en los años finales de la Segunda Guerra Mundial y estableció el escenario para organizar la paz en el planeta.

Optimista por naturaleza, Roosevelt no se dejó abatir por las pruebas personales y familiares que la vida le cruzó. Con su esposa Eleanor —quien libró intensas batallas contra la segregación y los derechos de las mujeres— tuvo una relación respetuosa, mas no apasionada.

En 1921, a los 39 años, enfermó de polio, y el que fue un robusto deportista en su juventud, quedó atado para siempre a una silla de ruedas en una época en que los norteamericanos pensaban que un discapacitado no era apto para la función pública. Antes de ganar las elecciones presidenciales a Herbert Hoover en 1932 por un holgado margen, Roosevelt, un graduado de la Universidad de Harvard, había sido senador de Nueva York en 1910, y gobernador del mismo estado en 1928. Fue reelecto en la presidencia en 1936 y, una vez más, en 1940.

El legado social

Si este fue el siglo de las ideologías y en nombre de estas se cometieron atrocidades, Franklin Delano Roosevelt izó la bandera del humanismo al poner en marcha el llamado Nuevo Trato (New Deal), un programa de gobierno que introdujo beneficios como salarios mínimos, jornadas máximas, seguro social, electrificación rural, compensación para los desempleados y subsidios a la agricultura.

Aunque sus medidas fueron adversadas por muchos aristócratas convencidos de que estaba poniendo al país en la ruta del comunismo, el grueso de los norteamericanos recobraron su fe en la democracia. Y tras el caos financiero de los años 30, Estados Unidos surgió como una potencia económica y militar.

Junto al primer ministro británico Winston Churchill, Roosevelt dio pasos decisivos para la culminación de la Segunda Guerra Mundial y la victoria de los aliados. Luego de la guerra, luchó como nadie por la creación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) e, irónicamente murió en abril de 1945, poco antes de que se celebrara la conferencia inaugural de esta entidad.

Icono histórico y, a la vez, simple ser humano, Franklin Delano Roosevelt quedará en el recuerdo de su gente como el gobernante que nunca temió al futuro.

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