La Nación Digital. Columna Raíces

Edición 6

Irlandeses en Costa Rica

Familia Amores

Mauricio Meléndez Obando

Presento en primer lugar al fundador de este apellido y después a varios Amores cuyo nexo con el fundador se desconoce por el momento. Es muy posible que el apellido original haya sido Morse pues este hubiera sonado algo así como [mors], y no Moore, como propusieron otros genealogistas, pues esto hubiera sonado suponemos algo así como [mur]. De [mors], salió [mores], con una /e/ epentética. Posteriormente, se añadió una /a/, quizá por su cercanía con la palabra ëamoresí (sería una especie de etimología popular).

Desde un primer momento se alternaron el uso de Mores con Amores, pero prevalecía el Mores, conforme fue avanzando el siglo XVIII se hizo más frecuente Amores, pero sin desaparecer Mores, que dejó de emplearse casi totalmente a mediados del siglo XIX.

Cuando testó en 1722 como era frecuente en la Colonia, Mores estaba enfermo, en cama, y su esposa ya había muerto.

En ese mismo año, él declara que cuando casaron su mujer traía como dote 300 pesos y su ropa de vestir.

Hace un detallado recuento de sus deudores y acreedores.

Deudores de Mores (1722)

Enrique de Araya, 11 pesos

Petrona de Segura, 3 pesos, menos dos reales

Francisco de Loría, un macho [burro] de dos años

Pedro Jiménez, 5 pesos

María de Villalta, 3 pesos

Leonisia, mujer de Juan Morera, 8 reales

Los bienes del difunto Marcos Gutiérrez, 2 pesos y 2 reales

Marcos de Segura, 6 pesos y medio, 4 libras de hierro

Cristóbal Ramírez, dos pesos de plata

Sarg. Pedro Chacón, 9 pesos y 4 reales

Los bienes del Sarg. Dn. Francisco de Ocampo Golfín, 35 reses de diezmo

Juan de Rivas y Chaverri, cura de Esparza, 9 pesos y medio

Clara de Quirós, 25 pesos

Fray Andrés de Espinosa, un jarro de cobre

Acreedores de Mores (1722)

Alf. Francisco de Loría, 4 pesos él y 10 pesos su hijo Cristóbal de Mores, difunto (en caso de no hallar dos bestias mulares).

Francisco de Alfaro, 8 pesos de cacao

Dn. Juan Antonio de Moya (con quien tiene "unas cuentas")

Gil de Alvarado, diezmo de dulce

A los bienes del Cap. Manuel de Ayala, no especifica

Da. Lorenza de Sandoval, viuda Gregorio de Vargas (1723), 10 pesos

Manuel Castro, 8 pesos

Cap. Nicolás Arias, 2 pesos

Francisco Morales, vecino de Cartago, 10 pesos

Félix Carballo ("Caravayo"), 5 pesos

Cap. Gaspar Arias, un peso y tres reales

Andrés Jiménez, un peso

Entre los bienes que declara había:

  • Una casa de paja, sobre horcones de guachipelín, con un sercado y en él un trapiche corriente "con dos suertes de caña de moler". (De la que luego quedó solo una suerte de caña pues los albaceas citan en la mortual 1723 que el resto se secó "por la plaga y muchedumbre de chapulines")

  • 4 yuntas de bueyes

  • 5 caballos mansos

  • 150 reses, "más o menos"

  • 2 peroles

  • herramientas

  • una romana (balanza, supongo)

  • dos piedras de moler

  • 4 botijas vacías

  • un hábito de San Francisco, con el que pide ser enterrado

  • muebles

  • ropa de su uso

    A su hija Antonia María, viuda del Cap. Lucas de Ledezma, "por lo que me ha serbido", le deja el solar que tenían las casas antiguas y lo que estuviera sembrado de caña en él.

    En la mortual de Juan Matías (1723), entre otros, aparecen (tal como firman, todos con rúbrica): Francisco Montero de Espinossa (teniente general y juez de la causa mortuoria), Manuel Gonzales, Juan Gonzales, Antonio Alvares de Ulate, Rafael Faxardo, Francisco Antonio Faxardo, Diego de San Martín y Soto, Pablo Barquero, Luis Morera, Juan Cortes, Francisco de Flores y Esteban de Vargas.

    El valor de los bienes de Juan Matías de Mores y Luisa Vásquez llegó a 791 pesos y 4 reales (una cantidad poco más que modesta); hechas las rebajas por deudas y otros a cada heredero (5) tocaron 97 pesos y 5 reales. Tal parece que los hijos de Antonia María con Ledezma murieron pues, si no, habrían sido considerados herederos de sus abuelos, curiosamente tampoco es citada Antonia.

    Tanto Sebastián como José llegaron a ocupar el cargo de capitán en el valle de Barva, donde vivieron. En 1723, en la mortual de su padre, Sebastián ostentaba el grado de alférez inferior de capitán y José no se le cita con rango militar.

    Por su parte, Sebastián testó en 1730, cuando estaba enfermo, en cama, en su casa, localizada en Río Segundo, jurisdicción del valle de Barva.

    Declara tener una casa de teja a la que le faltaban las paredes, estaba bien "horconado" (es decir, que tenía bien puestos los horcones), con maderas de cedro. También tenía una casa en la villa de Heredia, con puertas y ventanas, la cual deja a sus hermanas. A Petrona y a María de la Rosa, sus hermanas, les deja, además, 100 pesos a cada una, "por lo mucho que me han atendido".

    Deja a Magdalena e Isabel "niñas que he criado", 50 pesos a cada una, "por el amor que les tengo".

    Era dueño de 7 caballos, ropa, muebles (entre otros dos sillas de sentarse con una mesa que estaban en la villa Heredia, en casa del cura interino Dn. Juan Zumbado).

    También hace un recuento de sus deudores y acreedores.

    Deudores de Sebastián de Mores (1730):

    Cap. Luis Morera, dos pilones de azúcar

    Alcalde Isidro Castro, 7 pesos y medio

    Sebastián de Vargas, 3 pesos

    Manuel de Vargas, 4 pesos y medio

    Francisco del Cubillo, de Esparza, una bestia mular

    Acreedores de Sebastián de Mores (1730):

    Cap. Francisco Montero de Espinosa, 7 pesos

    Francisco de Segura, 7 pesos

    Tomás Arias, 12 reales

    Claudia de Salazar, 15 pesos

    Nombra por sus albaceas a los capitanes Francisco Montero de Espinosa y José de Amores hermano de Sebastián.

    También pide que del remanente de sus bienes se imponga una capellanía en la iglesia de San Bartolomé de Barva y que el capellán sea uno de sus dos sobrinos Agustín o Cristóbal, hijos de José de Amores, su hermano y compadre.

    Finalmente, el capitán José de Mores, morador del valle de Barva, testó en 1743, cuando estaba enfermo, en cama, y pide ser amortajado de blanco.

    Declara que su esposa trajo al matrimonio en dote una esclava y su hijo, mientras que él llevó 300 pesos.

    Declara que es dueño de una casa de vivienda, sobre horcones, cubierta de teja y otra casa que sirve de trapiche, con un trapiche corriente y una paila de cobre. También poseía 5 yuntas de bueyes, los sercados de la casa en tierras propias.

    Cita a sus deudores (1743):

    Severino Arrieta, 3 pesos de cacao

    Justo Ocampo, 7 pesos en géneros

    Juan Gabriel Rojas, 4 pesos en géneros

    Francisco Cascante, un buey y 4 pesos en géneros

    Cap. Tomás Galarza, 21 pesos

    Juan Centeno, vecino de Bagaces, 20 pesos

    Juan Antonio Zúñiga, dos pesos

    Andrés Villalobos, un potro de amansar

    Antonio Lorenzo de Mora, otro potro de amansar

    Antonio de Umaña, vecino de Cartago, 20 reales de géneros

    Clara de Segura, 4 pesos de géneros

    José de Rojas, 6 pesos de géneros

    Asimismo, asegura tener 200 pesos que pertenecen al convento de Barva, cuya capellanía fundó su hermano Sebastián de Mores.

    Por albacea albacea nombra al Alf. Manuel de Ulate y por herederos, a sus hijos.

    Por lo que se desprende de sus testamentos las dos primeras generaciones de Mores se dedicaron al comercio de lo que se llamaban "géneros de la tierra", tenían sus casas en tierras propias, cultivaban caña de azúcar y tenían ganado vacuno y un relación cercana con el valle de Bagaces y Esparza.

    Descendientes de Juan Matías de Mores

    Primera Generación

    Segunda Generación

    Tercera Generación

    Cuarta Generación

    Quinta Generación

    Sexta Generación


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