La Nación Digital. Columna Raíces

Edición 10

El Día de las Culturas y las raíces de los costarricenses

Calvo

Mauricio Meléndez Obando
Universidad de Costa Rica

La familia Calvo fue una de las más importantes del siglo XVII. El primer documento en que queda constancia una transacción con un esclavo se refiere precisamente a la venta del negro Juan, "de tierra Angola", que hace Miguel Calvo García, quien era natural de Sevilla (España), a Gaspar Pereira Cardoso, alguacil mayor de Cartago, el 23 de junio de 1607.

Don Miguel había casado en Trujillo (Honduras), con Mariana de Chinchilla Díaz de Jilera, dama española por los cuatro costados (por lo menos eso se consigna en la probanza de pureza de sangre de su padre Gaspar de Chinchilla) con quien tuvo a Tomás Calvo, Mariana Chinchilla -esposa de Pedro Arias de Salamanca- y Juana Chinchilla -esposa de García de Quirós y Cristóbal de Madrigal-. Luego, se trasladaron a Cartago, donde enviudó y casó segunda vez con María Pereira Cardoso, con quien procreó Juana Benita Pereira (o Calvo), esposa de Alonso de Bonilla.


Oscar Arias Sánchez, premio Nobel de la Paz y expresidente de Costa Rica, es descendiente de la mulata Ana Cardoso y el Cap. Miguel Calvo.

Su hijo, el alférez Tomás Calvo Chinchilla, fue regidor y depositario general de Cartago. Había casado en 1638 con doña Eugenia de Abarca Chaves, descendiente por línea materna de los primeros conquistadores y pobladores de origen europeo de Costa Rica.

Se han podido contabilizar un total de 27 esclavos pertenecientes a don Tomás y doña Eugenia; la cifra más alta para una familia esclavista costarricense durante la Colonia. A su muerte, en 1672, el valor de los esclavos que poseía (18) representaba un 30 por ciento del valor total de su fortuna neta de 12.544 pesos (hechas las rebajas de deudas y dote).

Hacia 1669, don Tomás compra a Catalina Palacios, una esclava parda (o mulata) nombrada Ana Cardoso (o Palacios), de 20 años; ese mismo año nació Francisco Ventura, hijo de la esclava con el hijo de sus amos Miguel.

Don Tomás y doña Eugenia fueron padres de una numerosa prole; entre sus hijos estaba Miguel Calvo Abarca, quien en su juventud intentó ordenarse sacerdote (en 1672 estudiaba para ello), no obstante escogió el camino de las armas y el lecho de la parda Ana. Llegó a ser capitán y gobernador interino de la Provincia de Costa Rica. Don Miguel nunca se casó, pero fue amante, durante toda su vida adulta, de la esclava de sus padres Ana Cardoso (o Palacios), con quien tuvo cinco hijos.

Los padres de don Miguel estaban enterados de las relaciones de este con la mulata Ana, que habían empezado, posiblemente, en la adolescencia de Miguel.

Don Miguel declara en su testamento, el 16 de febrero de 1715:

"estoy soltero y declaro por mis hijos naturales con Ana Cardoso, parda esclava de mis padres, a Francisco, María, Feliciana, Ana Micaela y José Felipe. Siendo declaración que durante dicha esclavitud dicho mi padre dio carta de libertad a dicho Francisco y después la dicha mi madre, a la dicha Ana y a sus dos hijas María y Feliciana y después de dichas libertades tuve a Ana Micaela y José Felipe".

Efectivamente, Tomás dio liberta a su nieto-esclavo Francisco Ventura, cuando este tenía apenas cuatro años, en 1672; luego, en 1691, doña Eugenia Abarca liberó a sus nietas-esclavas María y Feliciana; en 1689, había liberado a la parda Ana Cardoso.

Con tal declaración, don Miguel se convirtió en el primer "costarricense" que reconoció en documento público a sus hijos bastardos (por lo menos es el primer caso que quedó en los registros notariales).

Se pudo contabilizar un total de 25 esclavos de Miguel Calvo Abarca, solo dos menos que sus padres. A su muerte, en 1715, 15 de los 19 esclavos que declaró en su testamento respresentaron el 61,8 por ciento del valor neto de sus bienes (hechos los rebajos de ley), que ascendió a 4.420 pesos.

Lo paradojal de estos mulatos hijos de su amo, incluida la parda Ana, es que pasan de esclavos a esclavistas y en algún caso, "exitosos" esclavistas. A la muerte de don Miguel, a Francisco correspondieron 4 esclavos; a María, 4; a Feliciana, 2; a Micaela, 2, y a José Felipe, otros 2. Y a Ana Cardoso le entregaron el mulatillo Francisco, con cuyo valor fundó una capellanía de misas por 100 pesos, al 5 por ciento, en favor de José Miguel de Arburola y Rivaren, hijo de doña Josefa de Hoces Navarro Calvo, a quien se los donó Ana Cardoso.

Descendientes de esta familia hay en todos los estratos sociales del país y posiblemente en Chiriquí (Panamá). De hecho, el premio Nobel de la Paz 1987, Oscar Arias Sánchez, quien fue presidente de la República entre 1984 y 1988, desciende de esta familia, así como su hermano Rodrigo Arias Sánchez, exministro y actualmente presidente de la Bolsa Nacional de Valores, y Rodrigo Bolaños Zamora, expresidente del Banco Central de Costa Rica. (Véase cuadro genealógico Descendencia parcial de Ana Cardoso y Miguel Calvo).

Temas de esta edición:

Presencia de Africa en las familias costarricenses

Columnista invitado Lowell Gudmundson nos ofrece: Los mulatos y las naciones en Centroamérica


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Familias estudiadas

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