Edición 51 Genealogía
de Francisca Carrasco Jiménez,
Habrá que
revalorar todas esas figuras para estudiarlas en su dimensión integral, no se puede seguir basando la historia
de los personajes históricos en un solo hecho por más
significativo que este sea. Así,
a José María Castro Madriz se le atribuye ser el fundador
de Como
parte de las celebraciones de los 150 años de Precisamente
acerca de la figura de Pancha Carrasco se han tejido
una serie de mitos que pretendemos erradicar con el siguiente
trabajo, cuya mayor cualidad será estar fundamentado
en fuentes primarias del Archivo Nacional de Costa Rica
(ANCR) y del Archivo Histórico Arquidiocesano Bernardo
Augusto Thiel (ABAT, antes Archivo Eclesiástico de Pese
a que la información obtenida se trae abajo algunas de
las facetas más difundidas sobre este personaje, no hay
duda de que Francisca Carrasco Jiménez fue una heroína
de Por
supuesto, su heroicidad representa también la de sus
paisanas en tierras extrañas y la de aquellas que permanecieron
en el Valle Central, donde muchas asumieron el control
de sus hogares, sostuvieron las empresas familiares y
contribuyeron calladamente en esta guerra por la soberanía
costarricense. Además –y
concuerdo aquí con Luko Hilje Quirós (1)– Pancha
Carrasco representa indudablemente “el alma y el coraje
femeninos de nuestro ejército”, “encarna a las mujeres
pobres (...) en quienes nadie reparó, en medio de la
amnesia y olvido colectivos”. Ahora
bien, los héroes (institucionalizados) representan a
cada uno de los costarricenses que asistió a la guerra
en defensa de su patria, en la que tal vez sí pueda considerarse
una guerra de independencia (recordemos que en 1821 la
declaración de Independencia nos llegó desde Guatemala
a lomo de mula sin el derramamiento de sangre). Asimismo,
en esta oportunidad hemos invitado a dos genealogistas
que presentan sendos trabajos sobre Juan Santamaría y
los soldados de Atenas que participaron en El
primero nos ofrece un avance muy revelador sobre el Juan
Santamaría histórico y los otros Juanes Santamaría (porque
hasta ahora se han contabilizado 20) (leer
la columna)... Mientras que el segundo incluye
un listado de los soldados atenienses y los parientes
de Juan Santamaría que pasaron al cantón de Atenas (leer
la columna).
Francisca
Carrasco Jiménez tenía un origen humilde en Francisca
nació en el ocaso del periodo colonial, caracterizado
por la estratificación sociorracial, determinada tanto
por factores biológicos como socioeconómicos. Los factores
biológicos, como el color de la piel y del cabello, se
expresaban por las diferencias raciales (2),
según las cuales se estructuraba la sociedad en tres
grupos básicos: españoles –criollos o peninsulares–,
indios y negros; y sus mezclas: mestizos, mulatos y zambos,
entre otras, conocidas más como “castas”. Así, los españoles
ocupaban las máximas posiciones como presuntos portadores
de la pureza de sangre y el honor, entre otros elementos,
mientras los demás sectores estaban por debajo de ellos
(aunque entre los españoles, también había subdivisiones,
pues no era lo mismo ser hijodalgo que del pueblo llano),
y en la posición inferior se tenía a los negros esclavos
y sus descendientes –tanto esclavos como libres–, a quienes
estaba vedado, según las leyes, cualquier posibilidad
de ascenso a la cúspide. Pero, por otra parte, a los
factores biológicos se asociaban elementos socioeconómicos
como el honor, la vestimenta, la lengua, el trabajo,
las relaciones de influencia y el poder económico, que
fortalecían las separaciones raciales de los grupos(3). Asimismo,
esos elementos socioeconómicos hicieron mucho más compleja
la estratificación pues mediante el lento ascenso de
las castas, y en particular de los afrodescendientes,
a mejores posiciones (acceso a la vestimenta, la lengua,
el trabajo y el dinero que originalmente tenían solo
los españoles) tornó relativas las divisiones sociorraciales(4). Originalmente,
la élite española fundamentó su rechazo a los otros grupos
raciales en razones religiosas (por un lado, los indios
fueron considerados infieles, primero, y cristianos nuevos,
después; por otro, existía el temor de la contaminación
de los negros por el posible contacto con el Islam),
pero poco a poco adquirió una fuerte carga etnocéntrica
contra esos grupos que carecían –según la visión hispana– de
pureza o limpieza de sangre, honor y otras virtudes características
de “lo español”, que per
se daban grandeza, honor y dignidad a ese grupo frente
a los otros(5). De
esta manera, las sociedades que integraban el Reino de
Guatemala (Cartago incluida) estaban estructuradas sociorracialmente,
donde una élite básicamente “blanca” procuraba reducir
al mínimo el ascenso de los grupos considerados inferiores:
indios, negros y sus descendientes mezclados. Pero, además,
esta situación se refirió invariablemente a las relaciones
matrimoniales entre españoles y miembros de esos grupos,
pues, en la práctica, fuera de la ortodoxia matrimonial,
las uniones sexuales entre los distintos grupos sociorraciales
se dieron intensamente durante las tres centurias de
dominación hispana(6). Por
esa razón, ya para el siglo XVIII, había gran cantidad
de familias, algunas en claro ascenso socioeconómico,
que tenían entre sus antepasados esclavos o indios, y
a veces ambos. Algunos de sus miembros, evadiendo las
limitaciones legales mediante declaraciones y documentos
falsos, destacaron como sacerdotes, escribanos y hasta
procuradores de Esta
situación era común a toda En
esta realidad social nació Pancha Carrasco, obviamente
sus padres y mayores le habrán contado historias que
ella misma no presenció, pues cuando tenía 5 años, se
eliminaron las categorías sociorraciales y se cambiaron
todas por los términos “ciudadano” o “ciudadana”, con
los que se pretendía establecer un nuevo orden de cosas... Francisca
Carrasco fue hija de José Francisco Carrasco y María
de No
se halló la partida bautismal de Francisca Carrasco,
quien nació hacia 1816, pues al momento de su muerte,
en diciembre de 1890 se consigna que tenía 74 años. En
algunas publicaciones en Internet y otros artículos impresos,
dan como día de nacimiento el 8 de abril de 1816; sin
embargo, ninguno aporta la prueba documental. Asimismo,
le dan por lugar de nacimiento el barrio de Taras de
Cartago, no obstante, sus padres y abuelos fueron vecinos
de Ocasionalmente
ocurría que alguna partida de bautizo no era consignada
en el libro o que se anotaba otro nombre en la partida
por error de quien pasaba en limpio las partidas. Solo
hallamos tres partidas de bautizo de los Carrasco Jiménez:
Petronila de Jesús, bautizada en octubre de 1817, Andrea
de Jesús, bautizada en noviembre de 1818; y Pablo de
Jesús, bautizado en enero de 1824. Se
sabe que ninguno de los hermanos de Francisca Carrasco
estaba vivo a la muerte de su madre, María de No
obstante, muchos costarricenses compartimos ancestros
con Pancha Carrasco; por ejemplo, Gabriela Cubero –una
de mis tatarabuelas maternas– era su parienta por la
rama de los Rodríguez Hernández y el premio Magón 2005,
don Carlos Aguilar Piedra, desciende también de los Rodríguez
Hernández... Finalmente,
además de la familia Carrasco Durán –la más antigua del
país–, existió otra fundada por el guayaquileño Francisco
Carrasco, quien casó primera vez con Úrsula Obregón (posiblemente
en Ecuador) y segunda vez en la ciudad de Cartago, el
22 de agosto de 1782, con María Dolores Cubero, hija
legítima de José Cubero y Juana Paniagua; por cierto,
tía abuela de Vicente Aguilar Cubero (vicepresidente
de Costa Rica en 1856). Su participación en la guerraLos
antecedentes de su participación en la política datan –según
tradición popular, la cual tampoco pudimos confirmar
documentalmente– del 29 de mayo de 1842, cuando Costa
Rica estaba bajo la autoridad del general Francisco Morazán,
quien había depuesto al presidente Braulio Carrillo Colina
y pretendía, desde Costa Rica, reconstituir la unión
centroamericana. Ese
día, Pancha Carrasco, montada a caballo y acompañada
por varias mujeres, instigó al pueblo para que se resistieran
a Morazán y sus fuerzas de ocupación. Esta acción no
pasó de alboroto, pero –de ser cierto– mostraría el temperamento
de esta mujer. Francisca
Carrasco Jiménez no sabía escribir ni firmar, según consta
en diversos documentos, contrario a lo que se afirma
en otros artículos de prensa e Internet. Incluso algunas
la daban por secretaria de Juan Rafael Mora Porras (cuyos
secretarios están plenamente identificados). En
realidad, Pancha Carrasco fue “asistenta” del Estado
Mayor, en labores asignadas exclusivamente a las mujeres
en aquellos tiempos: cocinar, lavar y, muy posiblemente,
ayudar con los heridos y enfermos. De
acuerdo con el historiador Raúl Arias, experto en temas
de Arias –quien
ha realizado detalladas investigaciones sobre la gesta
heroica de los costarricenses– opina que Francisca Carrasco
pretendió, con tal afirmación, lograr la pensión que
pedía. Precisamente,
el 21 de junio de 1884 (8),
Pancha misma se presenta ante el Congreso constitucional
con la siguiente petición: “Francisca Carrasco, mayor de edad y
de este vecindario, a Vuestra Excelencia con profundo
respeto digo: En calidad de asistenta del general en
jefe del Ejército y de su Estado Mayor, tomé parte en
las gloriosas campañas de Era yo la única persona de mi sexo (9) que en el
Ejército había, y presté en él servicios eminentes, no
ya como simple asistenta, sino como soldado, al lado
de los más valerosos oficiales. En las acciones memorables de 11 de abril,
captura de los vapores, captura del Castillo y la de
las Cuatro Esquinas, tuve la fortuna de señalarme entre
los más valerosos y denodados patriotas. Referir minuciosamente mis hechos de
armas, fuera inmodesto, y además ocioso, conociendo,
como conocen todos los miembros de este cuerpo soberano,
hasta el último detalle de aquella terrible y generosa
lucha. El general en jefe y sus primeros capitanes
me colmaron de congratulaciones, y me ofrecieron una
recompensa material por mi valor y mis servicios al aceptar
aquellos mi situación de entonces me permitió tener la
satisfacción de resignar la recompensa. Pero los años y las enfermedades me han
traído a otra situación bien distinta, la de la miseria,
no puedo sustentarme con mi trabajo, y verdaderamente
necesito un pan para sostener la existencia en los últimos
días de la vejez. Un pequeño auxilio del Estado en las
tristes circunstancias que me rodean sería amplia recompensa
de mis acciones de guerra; sería también poderoso motivo
de emulación para las personas de mi sexo el día que
por desgracia hubiera de verse comprometida Vengo, pues, animada de íntima confianza
a implorar de Vuestra Excelencia el auxilio expresado
y abrigo la persuasión de que Vuestra Excelencia me concederá lo
que tan justamente pido. San José, junio 21 de 1884 Excelentísimo Congreso Constitucional A ruego de la petente Gil Zuñiga (10), [rubricado]” El
Congreso lee la petición el 25 de junio de 1884 y la
pasa a Posteriormente,
su hija, Manuela Solano Carrasco, pide el 31 de mayo
de Entre
otras cosas que pide al Congreso, Manuela dice: “El Supremo Poder Ejecutivo, en atención
a esos servicios prestados, asignó a mi expresada madre,
el año 1886, una pensión de quince pesos mensuales, mientras
el Cuerpo Legislativo decretaba en su favor la que en
justicia correspondiera en las sesiones que debía celebrar
en 1887. Así consta del Decreto N°1 de 8 de setiembre
de 1886 Mi madre recibió de esta fecha en adelante
la pensión dicha hasta su muerte, ocurrida en el mes
de diciembre próximo pasado, y el Cuerpo legislativo
no llegó a ocuparse del aumento de esa pensión. El único hijo que dejó mi madre soy yo,
pobre, viuda y a una edad avanzada en la que las fuerzas
ya me faltan para ganarme escasamente mi propio sustento. La pobreza en que vivo y la creencia
que tengo de que si el Soberano Congreso toma en cuenta
los méritos adquiridos por mi madre él sabrá remediarla
un tanto, me han animado a presentarme a Acompaño una información ad perpétuam (11) como parte
de la prueba de lo que dejo expuesto”. Ella solicita que además se traiga a la vista la información presentada por su señora madre y que sirvió de base para que se le concediera la pensión. Por
ella, quien no sabía firmar, lo hizo el Lic. Cipriano
Soto. La
petición fue desechada por el Congreso el 9 de junio
de 1881. Luego
la hija vuelve a pedir al Congreso que reconsidere su
petición: “Mi madre, la señora Manuela Carrasco
(sic), disfrutó hasta su muerte de la pensión de quince
pesos mensuales, que, por su abnegación durante Treinta años, señores representantes,
aguardó pacientemente mi madre, para que la nación, por
medio de uno de sus delegados, le hiciera justicia que
nunca negó a sus buenos hijos, cuando saben empeñar sus
fuerzas o sacrificar su vida en aras del honor y del
bien de la patria. Pero la pensión nacional llegó en su
auxilio cuando ya era casi octogenaria y solo disfrutó de
ella por unos cuatro años, pues falleció el 31 de diciembre
del año anterior. Mi madre murió completamente pobre y
yo soy su hija única, pobre también. Nunca descuidé mis deberes de hija para
con ella y creo que sí hubo mérito para acordarle una
pensión del Tesoro Público, por su abnegación al marchar
a Nicaragua con el Ejército de 1856 y prestar sus servicios
a Con esta esperanza ocurro a los Delegados
del Pueblo en la confianza de que accederán al ruego
que al efecto les hago por la justicia que me asiste. Congreso Nacional San José, junio 26 de 1891 A ruego de la petente, que no sabe firmar M. J. Fernández”. Finalmente,
el Congreso desecha nuevamente la petición, el 26 de
junio de 1891. Por
cierto, otro de los mitos se refiere precisamente a la
lucha establecida en Sus matrimonios Francisca
Carrasco Jiménez casó tres veces; la primera en Cartago,
el 8 de abril de 1834, con Juan Manuel Solano Montoya,
artesano y vecino de Cartago, hijo legítimo de Rafael
Solano Jiménez y María Montoya Bonilla. De este matrimonio
nacieron dos hijas: María Josefa Solano Carrasco, bautizada
en la citada ciudad, el 13 de febrero de 1835 (13),
quien falleció en su infancia, y María Manuela Solano
Carrasco, bautizada en la misma ciudad, el 9 de abril
de 1836 (14), única
hija de Pancha que llegó a adulta. La
segunda vez, Francisca contrajo matrimonio con Espíritu
Santo Espinoza Ríos(15), también
artesano y vecino de Escazú, con quien no tuvo sucesión.
Con él se enlistó en Finalmente,
Francisca casó por tercera y última, en El Sagrario de Es
posible que Francisca, Espíritu Santo y Gil se hayan
conocido durante la guerra, pues los tres habían viajado
a enfrentar a los filibusteros. La
vida marital de Francisca con su segundo y tercer maridos,
al parecer, no fue un lecho de rosas, según consta en
documentos del ANCR y el ABAT; más adelante veremos las
declaraciones de Manuela Solano Carrasco –hija de Pancha–,
quien deja entrever que Gil Zúñiga (el tercer marido)
mantenía una relación fuera del matrimonio y que vivía
separado de su madre (al menos desde 1873, según declara
la misma Pancha). Asimismo,
sabemos que en 1846 “Nicolás Bonilla, juez militar de la
ciudad de Cartago, certifico en toda forma de derecho
y de que haga fe ante los tribunales eclesiásticos, civiles y militares, que la presente
vieren que este agregado militar a fojas 38 frente
y su reverso 39 se encuentra sin acto de terminación
verbal que a la letra dice: Juzgado Militar,
Car- tago abril trece de mil ochocientos cuarenta
y seis años. En esta fecha compareció la
señora Francisca Carrasco, esposa legítima de
Espíritu San- to Espinoza, demandando a su marido,
por ha- berla golpeado, échole pedazos una camisa
y ha- berla injuriado con palabras indecorosas
y que como estos hechos son repetidos, como
le consta al presente juez, sin haber sido suficientes
los tér- minos de prudencia que ha agotado para
que se precaviese de observar esta mala conducta pide al juzgado que con arreglo al final
del artículo 448, parte 3ª del Código General,
se le aplique el condigno castigo y se le den las correspon- dientes certificaciones para ocurrir
al juez ecle- siástico a impetrar su divorcio temporal,
con arreglo al artículo 146, parte 1ª, 358,
359 y 360, parte 3ª del Código del Estado. Presente el
señor José Espíritu Santo Espinoza, de esta vecindad,
ma- yor de edad, casado y de profesión jornalero e impuesto de los cargos que le hace su esposa, Francisca Carrasco, contesta
que es cierto la ha castigado y que le rompió la ropa
y que no habido por causa de ella sino por
su mala cabeza y que se halla sujeto a lo que
haga la au- toridad en este Estado y para terminar
esta deman- da les previene nombrasen a socios, que
lo verificaron, la actora en le persona del señor Ciriaco
Frutos y el de- mandado en la persona del señor Isidro
Picado, los que impuestos del relato de las partes dijeron unánimes
que los hechos del demandado dan mérito para
castigarlo más cuando ante este juzgado ha habido
quejas que figuran el mismo delito, atendiendo primero
que, aun- que fue hay queja justificada de haber
este maltratado la mujer, en el maltrato no hay herida ni
golpe que impidan la persona de esta para trabajar
es en que el juez puede, invitando primero a transacción,
que a los que por medida deben tomar tanto
el juez co- mo los socios y en caso que no se consiga
este aco- modamiento el juzgado como responsable
verá en qué ley se apoya para externar su sentencia
en el deli- to que hasta aquí se ha acreditado ser única- mente leve y yo, el juez, habiendo invitado
las partes a transacción y no habiendo convenido
y con vista del artículo 448, parte 2ª, del
Código General, a nom- bre del Estado fallo que el señor Espíritu
Santo Espi- nosa sufra quince días de arresto dando
a la par- te actora la correspondiente certificación
para los más que le convengan y leída que les
fue a las partes dijeron que se conforman con lo que se
concluyó esta demanda, firmando con socios, par- tes y testigos. Nicolás Bonilla, Ciriaco
Frutos, Isidro Picado, José María Peralta, Blas
Calvo. Y para que obre los efectos que conven- ga a pedimento de la parte actora compul- so la presente en la ciudad de Cartago,
a las nueve de la mañana del día quince de
abril de mil ochocientos cuarenta y seis años
por ante testigos Nicolás Bonilla [rubricado] Ciriaco Frutos [rubricado] Ponciano Molina [rubricado]” Como
se ve, Pancha no dudó en recurrir a los tribunales militares
para que se castigara a su segundo marido por el maltrato
que este le infligió e igual expediente debe conservarse
en el ABAT sobre su tercer y último marido, el cual lamentablemente
no encontramos en esta oportunidad. Su muerte Finalmente,
Francisca murió a las 8:30 p.m. del 31 de diciembre de
1890 en El
12 de febrero de 1891, Manuela Solano Carrasco, viuda(24) y única hija de Francisca, se presenta
ante el Alcalde Primero de San José y solicita que se
inicie el juicio mortuorio de su madre, de quien ella
es única heredera. Francisca
murió sin haber otorgado testamento, por lo que su hija
pide que se nombre un albacea provisional y que se practiquen
los inventarios de los bienes. El
mismo día el juez nombra por albacea provisional al Lic.
Dn. Víctor Orozco González, profesor de derecho y vecino
de San José. Sin embargo, el viudo se opone al nombramiento
del albacea pues asegura que él, por ley, debió ser nombrado
tal (25) (su
abogado era Félix Arcadio Montero). Según
parecer de Sandalio Castro Carrillo (nieto de Braulio
Carrillo Colina), agente fiscal, debe anularse el nombramiento
de Orozco y en su lugar nombrar al viudo, como correspondía
de acuerdo con el Código Civil. Por
un recibo presentado por A. Marqués, sabemos que el ataúd
en que fue sepultada la heroína tuvo un valor de 34 pesos,
los cuales canceló don Manuel Bastos Carazo. Bastos se
presenta reclamando esa suma más 27,50 pesos del Hospital
San Juan de Dios y Lazareto. El
22 de abril, Manuela Solano Carrasco se presenta ante
el juez y acusa al albacea provisional nombrado de no
haberse presentado a aceptar el cargo y, además, de no
depositar los dineros que recibe de dos casitas de alquiler
que pertenecían a doña Francisca. Por ese motivo, pide
la remoción de Gil Zúñiga del cargo de albacea provisional. El
juez de primera instancia era Alberto Brenes Córdoba
y su secretario, Juan José Meléndez Zúñiga (26). Gil
se presenta ante el juez y acepta el cargo, el 22 de
abril y alega entonces que desde ese momento hasta un
mes después está obligado a presentar cuentas. Además,
dice que el único bien es una casa, en parte de la cual
vive él y otra parte que alquila y que hasta el momento
lo que ha recibido es como poseedor de ella y como administrador
de la sociedad conyugal. Manuela
Solano Carrasco alega que Gil Zúñiga fue nombrado albacea
desde el 9 de marzo y, desde entonces, ha ejercido como
tal, aunque no haya aceptado el cargo; además, asegura
que él alquiló los dos departamentos (cuartos) a Pedro
Acuña Chaves y Feliciana Castro Zúñiga, por 12 pesos
y 10 pesos, respectivamente, dinero que ha recibido.
Pide se citen a los tres para que declaren lo que corresponda. El
26 de junio, se presenta a declarar Gil Zúñiga, quien
dice que es cierto lo que dice Manuela Solano, pero que él
alquiló la casa como un mes después del fallecimiento
de su esposa y que él no ha vivido ahí porque está en
servicio en los cuarteles de la capital; asimismo, afirma
que ha tenido que hacer varias reparaciones de la propiedad
en cuestión. A
las •Finca inscrita en el Registro de •Una mesa de cedro grande, con dos gavetas
(4 pesos) •Un armario pequeño de cedro (4 pesos) •Un barril vacío (1 peso) •Una mesa de comedor, vieja y en mal
estado (1) •Una banca desvencijada (1,25) •Un banco de cocina en mal estado (1) •Un banco pequeño en mal estado (1) •Un lote de tablas y reglas, todo viejo
(1,50) •Un balde de sacar agua (0,50) •Dos taburetes viejos (1,25) •Un baúl viejo (1) •Una banca vieja (1,25) El
valor de este primer lote de bienes ascendía a 719 pesos
con 75 centavos. Luego
el 5 de agosto del viudo declara otros bienes: •Un baúl de cedro en regular estado con
flores de portal (4 pesos) •Un baúl de pino en mal estado (1,50) •Varias figuras de portal que existen
en baúl ajeno (1) •Otros objetos varios (1) •Un espejo cuadro redondo y una torre
de portal (2,50) •Dos baulitos pequeños en mal estado
(0,75) •Un misterio del nacimiento de Cristo
(10) •Un ángel pequeño y una bolita de cristal
en que está colocado (0,75) •Una palita en mal estado (0,50) •Dos cajones viejos (1) •Tres ollas en mal estado (1,50) •Tres piedras de moler (1,50) •Dos planchas (1) •Seis estampas con marco (1,75) El
valor de este segundo lote de bienes ascendía a 35,50
pesos. Los
bienes inventariados son entregados al viudo en calidad
de depósito. Sobre
los 71 pesos que pagó Manuel Bastos por el entierro de
la heroína, Gil afirma: “yo no di orden a dicho señor
de hacer tales gastos, ni me constan, por no haberlos
presenciado en su totalidad...”; sin embargo, hace un
depósito en el Banco de El
19 de setiembre se nombra por albacea definitivo al viudo
y por suplente al señor Alberto Brenes Vargas; se aprueban,
asimismo, el inventario y avalúo realizados. Nuevamente
el viudo alega que acaba de ser nombrado albacea definitivo
y que, por tanto, no podría presentar las cuentas, y
que es ridícula tal petición. Que la hija de su esposa “lo
que se propone es molestarme y obtener ella el nombramiento
a su favor”. El
12 de octubre el juez dice que las acusaciones carecen
de fundamento, por lo que confirma a Gil Zúñiga en el
cargo de albacea definitivo. Luego
el viudo reclama como aporte al matrimonio 200 pesos
de un solar que le correspondió a la muerte de su primera
esposa (Laureana Aguilar), pero Manuela lo niega y dice
que más bien era de su madre, que adquirió con el dinero
de un solar que vendió en Cartago. La
casa que reclama el viudo como suya estaba en el barrio
de La
respuesta de Manuela Solano Carrasco deja entrever algunos
aspectos de la vida conyugal de su madre: “Cuando inicié yo la mortuoria tuve noticia
de que el señor Zúñiga decía que yo no heredaría cosa
alguna porque todo le pertenecía a él. Yo, que sabía
muy bien cómo estaba todo, esperaba que ese señor promoviera
ese asunto para justificarle que no solo lo que existe
hoy pertenecía exclusivamente a mi señora madre, sino
que otros bienes que habían de propiedad de ella, el
señor Gil Zúñiga la había obligado a venderlos para despilfarrar
el dinero. No he podido leer el memorial del señor
Zúñiga sin que me haya ocasionado indignación por afirmar
hechos enteramente falsos. Dice que vendió una finca y que el producto
fue invertido para atender a la sociedad conyugal. Jamás
mi señora madre llegó a recibir un solo centavo del señor
Zúñiga ni este atendía de ningún modo las obligaciones;
y antes por el contrario, él no solo le hizo vender a
mi señora madre parte de sus bienes sino que le quitaba
parte del trabajo de ella para tender aquel a otra clase
de sociedad, la que le ocasionó a ella serias amarguras. Llegó a tal extremo el señor Zúñiga que
el día del fallecimiento de mi señora madre se oponía
a que se gastara cosa alguna para el entierro de ella
y hubo necesidad de pedir dinero prestado para hacer
los gastos indispensables del entierro. ¡Quería que se
sepultara en el suelo y sin ataúd! ¿Ya olvidó esto el
señor Zúñiga? Esto que afirmo lo están probando también
los autos, pues en un escrito que presentó dijo que desconocía
esos gastos porque él no los había autorizado. (...) Ese solar lo compró mi señora madre
con dinero propio de ella antes de contraer matrimonio
con el señor Zúñiga y a este le dio también dinero para
que le hiciera la casa, también antes de contraer matrimonio
y, por consiguiente, ese solar y esa casa fue aportado
al matrimonio, no por el señor Zúñiga, sino por mi señora
madre, como lo puedo justificar con un sinnúmero de testigos
y aun el señor Zúñiga no lo negará, según creo bajo juramento. Ese solar y esa casa, así como otro solar
y otra casa que mi señora madre hubo por herencia de
sus padres y que tenía en Cartago fue lo que el señor
Zúñiga hizo vender no para atender las necesidades del
matrimonio sino para atender a otra clase de sociedad
y a que me he referido. Deseo que el señor Zúñiga intente su
acción en la vía ordinaria para allí justificarlo todo
lo que dejo expuesto. Jamás mi señora madre tuvo conocimiento
de la hijuela que ahora presenta el señor Zúñiga y el
derecho que allí se refiere no es el solar que fue vendido
al señor Fuentes. La hijuela no justifica esto pues no
hay identificación de finca. El solar con los dos departamentos que
se han inventariado eran también de la exclusiva propiedad
de mi señora madre, como también lo justificaré en caso
necesario. El señor Zúñiga a excusas de mi señora madre
levantó el título que presenta consignando en él hechos
falsos. Hasta hoy no he querido promover incidente
ni juicio alguno a ese respecto y pasaba porque los bienes
se repartieran entre él y yo por iguales partes, pero
si él lo quiere, dispuesta estoy a que se ventile todo
en la vía correspondiente y en ese caso me prometo de
que el señor Zúñiga se quedará, como vulgarmente se dice “sin
Inés y sin el retrato” “Sin el santo y sin la limosna”. Por último, si el señor Zúñiga pretende
que se le reconozcan cantidades que no aportó, yo justificaré que
no hubo tal aporte de parte de él, y que antes por el
contrario, esa casa a que él se refiere y otra que mi
señora madre tenía en Cartago deben considerase como
aporte de ella. Espero la resolución del señor Zúñiga
si intenta o no su acción en la vía y forma del caso”. Ignoramos si se presentó el juicio ordinario pues en el expediente se dice que se siga en la instancia que corresponda pero la mortual continúa. El
viudo y albacea explica que el único bien de la mortuoria
no admite cómoda partición por lo que pide que sea subastada
públicamente. Siguen
acusaciones y descargos de La
casa en disputa, como se dijo, estaba en En
la propuesta de partición que presentó el viudo, el valor
de los bienes ascendió a 1.570,25 pesos. Hechas las rebajas
por deudas y otros, a la hija correspondía 688 pesos
con 11 centavos (de los cuales 659 sería en efectivo);
al viudo correspondía igual cantidad (más 78 pesos con
51 centavos por al albaceazgo). La
hija de la difunta presenta otra propuesta en la que
el valor de los bienes ascendía a 1.787 pesos con 25
centavos. Correspondían al viudo 897 pesos con 40 y a
la hija 818 pesos con 35. (En efectivo corresponderían
a ella 789 pesos con 60 y al viudo 715 con 40). Finalmente,
el viudo acepta algunas de las propuestas de la heredera
de su mujer (a ella correspondieron 765 pesos, los cuales
se le pagaron en efectivo del dinero depositado en el
Banco de Costa Rica por el remate de la casa; al viudo
correspondieron 715 pesos con 40 centavos). Se
hizo entrega de la herencia el 13, 14 y 16 de mayo de
1892. Ascendencia de Pancha Carrasco A
continuación, la ascendencia de Francisca Carrasco Jiménez,
hasta donde las fuentes documentales lo permitieron.
Quizá en una profundización de la pesquisa se pueda seguir
el rastro de los antepasados más remotos de Pancha Carrasco. 1. Francisca Carrasco Jiménez (más
conocida como Pancha
Carrasco) Heroína
de Francisca
contrajo primeras nupcias en Cartago, el 8 de abril de
1834, con Juan Manuel Solano Montoya, hijo legítimo de
Rafael Solano Jiménez (27) y María Montoya Bonilla (28). Hijos: SOLANO CARRASCO ∑María
Josefa Solano Carrasco (bautizada en Cartago, el 13 de
febrero de 1835 (29)) ∑María
Manuela Solano Carrasco (bautizada en Cartago, el 9 de
abril de 1836 (30)) Contrajo
segundas nupcias con Espíritu Santo Espinoza Ríos, de
Escazú, y tercera vez con Gil Zúñiga, con quienes no
tuvo sucesión. HIJA DE: 2. José Francisco Carrasco
Méndez 3. María de Francisco
fue bautizado en Cartago, el 22 de abril de 1792. Francisco
y María de El
15 de noviembre de 1871, Francisca Carrasco Jiménez se
presenta ante el Juzgado Primero de San José como única
heredera en la mortual de su madre, para lo que presenta
una certificación del alcalde Diego Corrales, quien la
autoriza(32) a presentarse
por sí misma sin la autorización de su marido, Gil Zúñiga,
agricultor y vecino de San José, de quien está separada (33). Finalmente,
en la ciudad de Cartago, a las 4 p.m. del 28 de noviembre
de 1871, se presenta Francisca Carrasco Jiménez ante
el Juzgado Tercero de Cartago para pedir la apertura
de la mortuoria de su madre, María de La
difunta María Trinidad había dejado una casa de 8 varas
de frente y 3,5 de fondo con el solar en que está ubicada
(de 25,5 varas de frente por 33 varas de fondo), localizada “a
orillas de esta ciudad en el distrito segundo del cantón
primero de esta provincia” (Cartago). Esta propiedad
lindaba por el norte, calle en medio, con casa de Ramón
Calvo; por el sur, solares de Francisco Hernández y María
Miranda; por el este, con casa y solar de Da. Lina Brenes,
y por el oeste, casa y solar de Maurilio Masís. La casa
valía 250 pesos y la heredera se comprometía a pagar
de su peculio los 16 pesos que se han causado de costas
judiciales. La
finca le fue adjudicada a Francisca el 21 de diciembre
de 1871. Hijos: ∑Francisca
Carrasco Jiménez (nació en 1816) casó con Juan Manuel
Solano, Espíritu Santo Espinoza y Gil Zúñiga. ∑Petronila
de Jesús Carrasco Jiménez (bautizada en Cartago, el 19
de octubre de 1817 (34)) ∑Andrea
de Jesús Carrasco Jiménez (nació la noche del 19 de noviembre
de 1818; fue bautizada en Cartago, el 20 de noviembre
de 1818 (35)) ∑Pablo
de Jesús Carrasco Jiménez (bautizado en Cartago, el 14
de enero de 1824 (36)) NIETA DE: 4. Juan Andrés Carrasco
Campos 5. María Simona Méndez Juan
Andrés y María Simona contrajeron matrimonio en la ciudad
de Cartago, el 4 de febrero de 1788 (37),
ambos fueron consignados en esta partida como mulatos.
El consignado como hijo legítimo de Ramón Carrasco y
Juana Antonia Campos, ambos difuntos; ella, como viuda
de Matías Morillo (sic). Padrinos: José Félix Calvo y
Benita José Gómez. Testigos: Manuel José Morales y José Morales.
Los casó el cura Juan José Benito Bonilla. María
Simona era viuda de Matías Murillo, con quien había casado
en Cartago, el 7 de noviembre de 1774. Matías fue esclavo
de don Pedro Aymerich, según consta en la partida matrimonial
de Matías, donde además se consigna que María Simona
es “hija de padres no conocidos”; sin embargo, la madrina
de varios de sus hijos es citada como Juana Buenaventura
Méndez (o Juana Ventura), quien de seguro era parienta
suya ¿acaso su madre? Hallamos una sola mujer en Cartago
con un nombre similar: Antonia Buenaventura Méndez, también
citada como Antonia Buenaventura de Hijos: CARRASCO MÉNDEZ ∑Dámaso
José Carrasco Méndez (bautizado en Cartago, el 12 de
diciembre de 1789 (38)), mulato,
casó en Cartago, el 10 de enero de 1816 (39),
con María Trinidad Molina Abarca, mestiza, hija legítima
de Miguel Molina y Cruz Abarca. ∑José Francisco
Carrasco Méndez (bautizado en Cartago, el 22 de abril
de 1792) casó en Cartago, el 24 de mayo de 1815, con
María de ∑Juan
Ventura Carrasco Méndez casó en Cartago, el 19 de enero
de 1794 (sic) con José Segundo Córdoba. ∑Petronila
Carrasco Méndez casó en Cartago, el 3 de febrero de 1808,
con Serapio Bonilla. ∑José Manuel
Carrasco Méndez, mulato, casó en Cartago, el 28 de mayo
de 1811 (40), con Joaquina
de Jesús Masís, mestiza, hija de Petronila Masís. MURILLO MENDEZ ∑Josefa
Rafaela Murillo Méndez (bautizada en Cartago, el 18 de
octubre de 1775 (41)), mulata,
casó en Cartago, el 17 de setiembre de 1801, con José Leoncio
Valerio. ∑José de ∑José Ramón
Murillo Méndez casó en Cartago, el 17 de setiembre de
1801, con María Joaquina Montoya Pérez, hija legítima
de José Moya y Vicenta Pérez. María Joaquina casó segunda
vez en Cartago en febrero de 1805, con Francisco Soto. 6. José Cayetano Jiménez
Madrigal 7. María Josefa Rodríguez
Bonilla Juan
Francisco y María Josefa contrajeron matrimonio en la
ciudad de Cartago, el 21 de mayo de 1786; ambos fueron
consignados como mulatos, al margen. El consignado como
hijo legítimo de José Felipe Jiménez y Marcela Gracia
Madrigal (sic); ella como hija legítima de Manuel Antonio
Rodríguez y María Francisca Bonilla (sic). Padrinos:
José Angel Muñoz y Micaela Rodríguez. Testigos: don Nicolás
Romero y don Nicolás Ulloa. Cura: Andrés José Fernández. Hijos: JIMÉNEZ RODRÍGUEZ ∑José de
losÁngeles Jiménez Rodríguez (bautizado en Cartago, el
20 de agosto de 1774 (43)), mestizo,
casó en Cartago, el 14 de junio de 1797 (44),
con Manuela Solano, mestiza, “hija de padres no conocidos”. ∑Juana
Manuela Jiménez Rodríguez (bautizada en Cartago, el 28
de marzo de 1780 (45)) ∑Antonia
de ∑Ana
Antonia Jiménez Rodríguez (bautizada en Cartago, el 21
de junio de 1788 (47)) ∑María
de BISNIETA DE: 8. José Ramón Carrasco Durán 9. Juana Antonia Campos
Chavarría Juana
Antonia fue bautizada en Cartago, el 23 de junio de 1744,
cuando fue consignada como mulata, hija legítima de José Manuel
Campos y Melchora de Chavarría; su madrina fue Antonia
de Chavarría y fue bautizada por fray José Guzmán Portocarrero. José Ramón
y Juana Antonia contrajeron matrimonio en la ciudad de
Cartago, el 24 de abril de 1762 (48);
ambos fueron citados como mulatos libres. El fue consignado
como hijo legítimo de Manuel Cayetano Carrasco, ya difunto,
y Josefa Nicolasa Durán; ella, como hija legítima de
José Manuel Campos y Melchora Chavarría, ya difunta,
todos mulatos libres y vecinos de Cartago. Los padrinos
fueron Pedro Vicente Chavarría y Gerarda de José Ramón
contrajo segundo matrimonio en la misma ciudad, el 26
de julio de 1773 (49), con María
Eugenia Solano Acuña; ambos consignados en esta partida
como mulatos. El consignado como viudo de Juana Antonia
Campos. Ella fue hija legítima de Silvestre Solano y
Josefa Acuña. Padrinos: Pedro Poveda y Casimira Oreamuno.
Testigos: Manuel Morales y José Morales. Los casó el
cura Andrés José Fernández. Hijos: CARRASCO CAMPOS ∑María
Bibiana Carrasco Campos (bautizada en Cartago, el 14
de marzo de 1763 (50)), mestiza. ∑Ramona
de ∑Juan
Andrés Carrasco Campos casó con María Simona Méndez. ∑María
Josefa Carrasco Campos casó en Cartago, el 10 de setiembre
de 1807, con Antonio Fernán Bonilla. CARRASCO SOLANO ∑Manuel
José Carrasco Solano (bautizado en Cartago, el 18 de
noviembre de 1775 (52)), mulato. 10. Desconocido 11. Desconocida 12. José Felipe Jiménez 13. Manuela Madrigal Calderón [Manuela
García 1752; Manuela de José Felipe
y Manuela contrajeron matrimonio en Cartago, el 30 de
abril de 1752 (53); José Felipe
fue consignado como mulato libre, hijo natural de Francisca
Jiménez, mestiza; Manuela, quien es llamada Manuela García
en esta partida, es consignada como mestiza, hija legítima
de Juan Tiburcio Madrigal y Rosa de los Santos, todos
vecinos de Cartago. Los padrinos fueron Juan de Dios
Alvarado y Feliciana Jiménez (esta, de seguro, pariente
del novio). Los casó el cura José Francisco Alvarado.
El hecho de que José Felipe sea citado como mulato libre,
pero su madre como mestiza, indica que su padre debió ser
mulato. Felipe
enviudó de Manuela Madrigal (así citada en esta partida
matrimonial) y contrajo segundas nupcias en la misma
ciudad, el 31 de agosto de 1789 (54), con Dolores
Porras, viuda de Francisco Ortiz; fueron padrinos Manuel
Marín y Antonia Baltasara Jiménez; testigos: Manuel José Morales
y don Martín Barquero. Los casó el cura Juan José Benito
Bonilla. Por
otra parte, esta Antonia Baltasara Jiménez fue hija legítima
de José de Generacionalmente,
Francisca Josefa y Antonia Baltasara deben haber sido
primas hermanas de José Felipe Jiménez, quien entonces
debió ser sobrino de José de Hijos: JIMÉNEZ MADRIGAL ∑José Antonio
de los Angeles Jiménez Madrigal (bautizado en Cartago,
el 27 de marzo de 1771 (55)),
mulato (mestizo 1790), casó en Cartago, en primeras nupcias,
el 27 de noviembre de 1790 (56), con Juana
Ventura Céspedes Castilla, mestiza, hija legítima de
Tomás Céspedes y Tomasa Castillo; en segundas, el 24
de julio de 1810 (57),
con María Madrigal, mestiza, hija de María Madrigal. ∑José Cayetano
Jiménez Madrigal, mulato, casó en Cartago, el 27 de octubre
de 1773, con María Josefa Rodríguez Bonilla, mulata,
hija legítima de Manuel Antonio Rodríguez y María Francisca
Bonilla. ∑María
Dolores Jiménez Madrigal (bautizada en Cartago, el 27
de junio de 1759) Josefa Dominga de los Dolores Jiménez
Cruz (bautizada en Cartago, el 15 de mayo de 1764 (58)), mulata libre. ∑José Nicolás
Jiménez Madrigal (bautizado en Cartago, el 15 de noviembre
de 1775 (59)), mulato. JIMÉNEZ PORRAS ∑María
Joaquina Jiménez Porras (bautizada en Cartago, el 13
de setiembre de 1787 (60)), mestiza. ∑José Nicolás
Jiménez Porras (bautizado en Cartago, el 6 de diciembre
de 1788(61)), mestizo. ∑María
de Jesús Jiménez Porras (bautizado en Cartago, el 12
de enero de 1791) 14. Manuel Antonio Rodríguez
Hernández 15. María Teresa Bonilla [Molina 1786] Manuel
Antonio y María Teresa contrajeron matrimonio en Cartago,
24 de abril de 1738 (62). Manuel
Antonio Rodríguez es consignado hijo legítimo de Antonio
Rodríguez y María Hernández, difunta; María Teresa de
Bonilla, como hija de padres no conocidos; consignados
ambos como mestizos. Padrinos: José Nicolás del Castillo
y Josefa Antonia del Castillo. Testigos: José Esquivel
y Miguel de Estrada. Los casó el cura Antonio Raimundo
de Estrada. Hijos: •Manuela Micaela Rodríguez Bonilla (bautizada
en Cartago, el 30 de setiembre de 1739 (63)) •José Matías Rodríguez Bonilla (nació el
22 de febrero de 1742; fue bautizado en Cartago, el 25
de febrero de 1742 (64)) •Manuela Antonia Rodríguez Bonilla (bautizada
en Cartago, el 10 de junio de 1746 (65)) casó con Matías de •María Josefa de los Angeles Rodríguez
Bonilla (nació el 2 de agosto de 1751; fue bautizada
en Cartago, al día siguiente (66))
casó en la misma ciudad, el 27 de octubre de 1773, con
José Cayetano Jiménez. •Ana Micaela Rodríguez Bonilla casó en
Cartago, el 29 de setiembre de 1765, con José Angel Muñoz. •Tomás de Jesús Rodríguez Bonilla (bautizado
en Cartago, el 18 de febrero de 1762 (67)), mestizo. •José Antonio Rodríguez Bonilla (bautizado
en Cartago, el 19 de abril de 1769 (68)), mestizo. •Juan Manuel Rodríguez Bonilla casó con
Josefa de •María Lorenza Rodríguez Bonilla casó en
Cartago, el 26 de noviembre de 1800, con José Antonio
Rivera. TATARANIETA DE: 16. José Miguel Carrasco
Moya [Cayetano 1763] 17. Josefa Nicolasa Durán
Mena José Miguel
y Josefa Nicolasa contrajeron matrimonio en Cartago,
el 29 de mayo de 1736 (69);
en la partida no se cita la categoría sociorracial de
los novios. El es consignado como hijo legítimo de Pedro
Carrasco y Josefa Moya; ella, como de Juan Durán y María
Mena. Los padrinos fueron Dn. José Barros y Da. María
Barros. Los casó el cura José Antonio Díaz de Herrera. Hijos: ∑José Manuel
Carrasco Durán (bautizado en Cartago, el 11 de enero
de 1742; “bautizado a necesidad” el 14 de diciembre de
1741 (70)) ∑María
Manuela Carrasco Durán, mulata (bautizada en Cartago,
el 10 de julio de 1740) ∑Ramona
de ∑María
de los Santos Carrasco Durán casó en Cartago, el 12 de
diciembre de 1764, con Juan Antonio Castillo; muy posiblemente
María de los Santos contrajo segundas nupcias en la misma
ciudad, el 29 de junio de 1773, con José Antonio Solano. ∑Josefa
Cecilia Carrasco Durán casó en Cartago, el 29 de abril
de 1759, con José Manuel Campos. ∑Manuel
Antonio Carrasco Durán, mulato, casó en Cartago, el 31
de julio de 1776 (72), con María
Benita Arroyo Falcón, mulata, hija legítima de José Isidro
Arroyo y Ambrosia Falcón. 18. José Manuel Campos 19. Melchora Calvo (Chavarría
o Echavarría) Cuando
José Manuel enviudó, contrajo segundas nupcias en Cartago,
el 29 de abril de 1759, con Josefa Cecilia Carrasco Durán,
hija legítima de José Miguel Carrasco y María Nicolasa
Durán. Al parecer, no tuvieron sucesión. Hijos: CAMPOS CALVO o CAMPOS CHAVARRÍA ∑Juan
Antonio de ∑José Nicolás
Campos Calvo (bautizado en Cartago, el 13 de febrero
de 1737; confirmado en Cartago, en 1739 (75))
casó en la misma ciudad, el 21 de enero de 1756, con
Antonia de ∑Joaquín
Campos Chavarría (confirmado en Cartago, 1739 (76)) ∑José Campos
Chavarría (confirmado en Cartago, 1739 (77)) ∑Francisco
Javier Campos (bautizado en Cartago, el 29 de abril de
1740 (78)), mulato. ∑Juana
Antonia Campos Chavarría (bautizada en Cartago, el 23
de junio de 1744), mulata, casó en la misma ciudad, el
21 de abril de 1762, con José Ramón Carrasco. ∑María
de ∑José Campos
Calvo casó en Cartago, el 26 de noviembre de 1753, con
Juana Josefa Garita Romero, hija legítima de José Garita
y Sebastiana Romero. Tal
parece que hubo otra Melchora Echavaría, hija de Micaela
Echavarría, quien casó en Cartago, el 3 de marzo de 1737,
con Manuel Valerín López, hijo legítimo de Ventura Valerino
(esclavo) y Ana López (mulata libre); sin embargo, no
creemos que se trate del mismo matrimonio de José Manuel
Campos y Melchora Echavarría, quienes bautizan un hijo
ya en 1733... Además,
por los padrinazgos, parece que Melchora estaba relacionada
con los Chavarría Calvo, quizá había sido esclava o descendiente
de los esclavos de la familia Calvo. 20. Desconocido 21. Desconocida 22. Desconocido 23. Desconocida 24. Desconocido 25. Francisca Jiménez 26. Juan Tiburcio Madrigal 27. Rosa María de los Santos
Calderón Ambos
deben haber nacido hacia principios del siglo XVIII. Juan
Tiburcio y Rosa María deben haber contraído matrimonio
hacia 1730. Hijos: ∑Manuela
Madrigal Calderón casó en Cartago, el 30 de abril de
1752, con José Felipe Jiménez. ∑Francisco
Antonio Madrigal Calderón casó en Cartago, el 27 de setiembre
de 1759, con Juana Josefa de los Reyes, mulata libre,
hija legítima de Tomás de los Reyes y Agustina Alvarado. 28. Antonio Rodríguez 29. María Hernández Antonio y María deben haber nacido hacia
fines del siglo XVII. Contrajeron matrimonio
hacia 1718.
Ambos son consignados
como mestizos, aunque en 1729 se les cita como indios. Antonio Rodríguez contrajo segundas nupcias
en Cartago, el 4 de julio de 1737, con Dionisia Quirós,
hija de “padres no conocidos”. No se conoce sucesión
de esta unión. Hijos: •Juana Manuela Rodríguez (bautizada en
Cartago, el 8 de noviembre de 1729(80))
casó en la misma ciudad, el 18 de setiembre de 1748,
con Pablo Cubero(81). •Manuel Antonio Rodríguez casó con María
Teresa de Bonilla. •José de 30. Desconocido 31. Catalina Rodríguez Podría
ser la misma Catalina Rodríguez madre de María Antonia,
confirmada en Cartago, en 1739(82),
cuya madrina fue Candelaria Meneses. Asimismo, parece
que Catalina casó con Diego Chinchilla, con quien tuvo
a María de CUARTA NIETA DE: 32. Pedro Carrasco 33. Josefa Moya Hijo: ∑Cayetano
Carrasco Moya casó con Josefa Nicolasa Durán Mena. 34. Juan Durán 35. Manuela Mena Hija: ∑Josefa
Nicolasa Durán Mena casó con Cayetano Carrasco Moya. Notas (1) En su artículo “Mujeres anónimas”, Informa-tico.com,
20 de mayo del 2006. (2) Se usa el término raza
en su sentido histórico pues hoy bien se sabe que la
raza humana es una sola. (3) Meléndez Obando, Mauricio. “Estratificación
socio-racial y matrimonio en (8) Archivo Nacional de
Costa Rica (ANCR, en adelante). Congreso, N°8671. (9) Esta afirmación tampoco
es exacta. En una reciente exposición del Archivo Nacional,
se citaba el nombre de otras mujeres que, como Francisca
Carrasco, asistían al Ejército Nacional. (10) Este era el tercer marido
de Pancha. (11) La información está fechada
27 de mayo de 1891 y la intención era confirmar que fue
hija única de doña Francisca Carrasco y vivía en la pobreza.
Sobre este particular declaran don Guillermo Witting
y Scheuch, don Camilo Mora Aguilar y el Lic. don Manuel
Argüello Mora. (12) Luis Ferrero es quizá el
creador de la figura mítica de Pancha Carrasco, nacida
en Taras, secretaria de Mora, cantando (13) Archivo Histórico Arquidiocesano
Bernardo Agusto Thiel (ABAT, en adelante). Libro de Bautizos
de Cartago Nº27, f. (14) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº27, f. (15) Ocasionalmente citado
como Santos Espinoza Ríos. (16) Dato facilitado por el historiador Raúl Arias. (17) ABAT. Libro de Matrimonios
de (18) A veces citado como
agricultor y otras como artesano. (19) ABAT. Libro de Matrimonios
de San José Nº8, f. (20) ABAT. Expedientes Matrimoniales
de El Carmen de San José, Tomo 2 (1854-1857), fs. 193-194.
Expediente matrimonial de Gil Zúñiga, viudo de Salvador
Aguilar (sic) con Francisca Corrales (sic, obviamente
por error), viuda de Juan Solano (sic). (21) Joaquín Guerrero Aguilar,
artesano, hijo legítimo del finado Vicente Guerrero y
María Aguilar, casó el 15 de junio de 1856 con Fulgencia
Palma, hija de Urbana Palma. ABAT. Expedientes Matrimoniales
de El Carmen de San José, Tomo 2 (1854-1857), fs. 195-196.
Este expediente matrimonial está inmediatamente después
del de Gil Zúñiga y Francisca Carrasco. Precisamente
en este funge como testigo Gil Zúñiga, consignado como
artesano. La solicitud para autorizar el matrimonio es
del 30 de mayo de 1856 y consta en el expediente que
casaron el 15 de junio del mismo año. (22) ABAT. Fondos Antiguos,
Caja Nº62, fs. 120-121. (23) ANCR. Juzgado Primero
Civil de San José, N°9381. Mortual de Francisca Carrasco
Jiménez. (24) Todavía no hemos podido
determinar de quién era viuda. (25) Firma con buena caligrafía Gil
Zuñiga, rubricado. (26) Por cierto, primo hermano
doble de mi bisabuelo paterno-paterno Ramón Meléndez
Zúñiga. (27) Hijo legítimo de José Manuel
Solano y Juana Felipa Jiménez. (28) Hija legítima de Manuel Montoya y Juana Bonilla. (29) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº27, f. (30) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº27, f. (31) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº11, f. (32) Le dio licencia judicial
para ello. (33) ANCR. Mortual Independiente
de Cartago N°1676. Mortual de María de (34) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº23, f. (35) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº23, f. (36) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº24, f. (37) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº10, f. (38) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº16, f. (39) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº11, f. (40) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº11, f. (41) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº12, f. (42) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº13, f. (43) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº12, f. (44) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº10, f. (45) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº13, f. (46) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº14, f. (47) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº16, f. (48) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº8, f. (49) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº8, f. (50) ABAT. Libro de Bautizos
de San José Nº10, f. (51) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº11, f. (52) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº12, f. (53) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº7, f. (54) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº10, f. (55) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº11, f. (56) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº19, f. 180 vuelto, a. 44. Consignados como
mestizos; él hijo legítimo de Felipe Jiménez y Manuela
Madrigal, difuntos, y ella de Tomás Céspedes y Tomasa
Castillo, difunta. Padrinos: Andrés de (57) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº11, f. (58) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº10, f. (59) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº12, f. (60) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº15, f. (61) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº16, f. (62) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago N°4, f. (63) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº6, f. (64) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº7, f. (65) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº7, f. (66) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº8, f. (67) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº10, f. (68) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº11, f. (69) ABAT. Libro de Matrimonios
de Cartago Nº4, f. (70) ABAT. Libro de Bautizos de Cartago Nº7, f. (71) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº7, f. (72) ABAT. Libro de Matrimonios de Cartago Nº9, f. (73) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago Nº5, f. (74) ABAT. Confirmas de Cartago
de (75) ABAT. Confirmas de Cartago de (76) ABAT. Confirmas de Cartago
de (77) ABAT. Confirmas de Cartago de (78) ABAT. Libro de Bautizos de Cartago Nº6, f. (79) ABAT. Libro de Bautizos de Cartago Nº7, f. (80) ABAT. Libro de Bautizos
de Cartago N°5, f. 66 vuelto, a. 12. Juana Manuela, india,
hija legítima de Antonio Rodríguez y María Hernández.
Madrina: Da. Catalina González del Camino. Cura: Manuel
Francisco Martínez Cubero. (81) De esta pareja desciende el autor de este trabajo,
Mauricio Meléndez Obando. |