Nuevos espacios en la cocina

Práctico: decore con tonos lisos

¿Cuáles son sus colores preferidos?

Luces para dos necesidades

Replantear lo nuestro

El control de la obra

Respuestas a los lectores

Aprender con libros

Portada



¿Cuáles son sus colores preferidos?


Con la calidez del rojo, el naranja y el terracota se invita a degustar los alimentos.

Vibrantes. Son colores potentes, vivos y dramáticos. En esta gama figuran, por ejemplo, los tonos violeta, con los cuales una habitación tradicional se convierte en un espacio más actual. Foto Aunque en su gran mayoría son colores fuertes, de uno mismo se pueden obtener tonalidades menos acentuadas, sin que deje de pertenecer a la clasificación vibrante. Los efectos de este grupo son de utilidad en comercios, en los que es frecuente decorar con rojos y naranjas para estimular el apetito, por ejemplo. También son aplicables en residencias: en habitaciones infantiles y al pintar marcos de ventana, puertas o estanterías de cocina. Con colores como el amarillo se trata de generar la actividad de las personas, de ahí que se recomiende para los baños e inclusive para la cocina. El fin es que las primeras experiencias del día sean estimulantes.


Frescos. Se perciben como puros, limpios y refrescantes. Recuerdan al limón, la naranja, la mandarina y otros cítricos. En la paleta de los colores frescos predominan el verde, en tonalidades brillantes, y el azul. Y aunque generalmente a este grupo se le asocia con esos dos tonos, también se pueden obtener colores frescos púrpura, violeta, rosado, naranja, amarillo y celeste. En general son tenues, no muy saturados, y no tienen la capacidad de estímulo de los vibrantes. Son muy aceptados en espacios juveniles y pueden tener funciones tan específicas como acrecentar la luminosidad.

Cálidos. Se identifican como cómodos, reposados y relajantes. El terracota es una muestra representativa de esta gama. Estos colores son flexibles al combinarlos con distintos accesorios. Son intermedios entre los vibrantes y los tranquilizantes.

La clave de este grupo es el rojo, el cual se aplica en distintas cantidades para restar frescura o brillantez a los colores y, en su lugar, hacer que un azul o un verde se puedan percibir con calidez. Se utilizan en habitaciones para bebés, en clínicas médicas y en otros lugares donde se quiere impregnar el ambiente de agradables detalles para atender al usuario.

Tranquilizantes. Son suaves, sutiles y elegantes. Se les suele identificar como colores "pastel". Son tonos neutros que evocan la paz y también la elegancia. Rescatan lo simple y limpio en los espacios.

Se aconsejan para dar el primer un paso al experimentar con el color. Al no ser extremos, son apropiados para fachadas, así como dormitorios, salas, recibidores, habitaciones grandes y otros espacios internos. Se pueden conseguir tanto claros como oscuros. Aunque ha sido tradición pintar de blanco o blanco hueso, estos colores pueden presentar inconvenientes: hacen que los espacios se perciban más amplios, el intenso reflejo de la luz puede ser molesto para la vista y se dificulta lograr con ellos ambientes acogedores.

Neutros. La gama de los tonos neutros son apropiados para dar los primeros pasos en el mundo del color. Foto

Créditos: para la elaboración de este artículo se tomó información de la revista Color Magazine, de Glidden.


© 14 de julio 2.000. Segunda Publicación. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total oparcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr