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Papa hacia 22 años en la sillaAFP. Ciudad del Vaticano. Juan Pablo II iniciará el 16 de octubre de 1977, a los 77 años de edad, su vigésimo año de pontificado, uno de los más largos de la historia de la Iglesia, con la voluntad manifiesta de proseguir sus actividades pastorales. El Papa fue elegido jefe de la Iglesia Católica el 16 de octubre de 1978 a los 58 años de edad, para suceder a Juan Pablo I, el Pontífice que reinó apenas 33 días. Sólo 13 Papas, de los 264 que han gobernado la iglesia, han permanecido tanto tiempo en el trono pastoral. El récord, que parece imbatible, lo tiene San Pedro, quien dirigió por 34 o, según otras versiones, 37 años (depende de la fecha del martirio calculada 64 ó 67 años después del nacimiento de Cristo), la primera comunidad cristiana. El segundo papa que se clasifica en la lista de longevidad pontifical es Pío IX, que reinó 31 años, 7 meses y 23 días, de 1846 a 1878, y vio desaparecer durante su reinado (1870) el poder temporal de la Santa Sede. En mayo próximo, Juan Pablo II superará a Pío XII, que permaneció 19 años, 7 meses y 7 días, el pontificado más largo del siglo XX. León XIII murió dentro del siglo, en 1903, pero de sus 25 años y 5 meses de reinado la mayoría se desarrolló en el XIX. Papa de hazañasNo obstante la edad, las enfermedades y los accidentes, Juan Pablo II ha batido muchos récords en la historia de la Iglesia Católica. Entre ellos, el de haber sido el Papa más viajero: ha realizado 208 viajes, de los cuales 128 en Italia. Otro récord, es el del número de personas canonizadas (256 santos) y beatificadas (757 beatos), así como el de los discursos pronunciados y documentos publicados, que son numerosísimos. Sin hablar de las hospitalizaciones, seis, razón por la cual el Políclino de la Universidad Católica Gemelli le reserva un apartamento privado. La deteriorada salud del Sumo Pontífice, que padece la enfermedad de Parkinson, comienza a ser evidente y la valentía que demuestra ante ella conmueven profundamente a la muchedumbre. Al Papa le tiembla intensamente la mano izquierda, camina con dificultad, la parte izquierda de su rostro está semiparalizada por lo que pronuncia mal las palabras y a veces uno de sus párpados se ve caído. Para muchos observadores, la fractura del fémur derecho, en 1994, que le impide caminar con soltura, desgastó más al Pontífice que las operaciones a que ha sido sometido, como la extirpación de un tumor de colon y del apéndice. Sin embargo, Juan Pablo II no ha perdido la serenidad ni el deseo de participar activamente en la preparación del Jubileo del año 2000. El Papa quiere inaugurar personalmente el Gran Jubileo y conducir a los cristianos al tercer milenio, como se lo pidió el cardenal polaco Stefan Wyszynski, su padre espiritual, cuando fue elegido Sumo Pontífice.
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