Tras la inesperada muerte del Papa Juan Pablo I, Karol Wojtyla asumió la silla del Vaticano el 16 de octubre de1978 bajo el nombre de Juan Pablo II, en honor a su predecesor.

Cardenal polaco subió al trono como Juan Pablo II

Primer papa que procede de país comunista

La Nación, martes 17 de octubre de 1978


CIUDAD DEL VATICANO. (AP y EFE) -
Los príncipes de la Iglesia dejaron ayer de lado siglos de tradición y eligieron al cardenal polaco Karol Wojtyla como 264 Pontífice del catolicismo, el único proveniente de un país comunista y el primero no italiano en 455 años.
El nuevo Pontífice escogió el nombre de Juan Pablo II, en homenaje a su fallecido predecesor y como aparente indicación de que se propone seguir su línea espiritual de 700 millones de católicos en todo el mundo.
Los 111 cardenales recluidos en el cónclave realizado en la Capilla Sixtina efectuaron ocho votaciones en un período de 32 horas y 48 minutos hasta elegir al arzobispo de Cracovia, de 58 años de edad, comno nuevo Pontífice supremo de la Iglesia.
La elección de monseñor Wojtyla resultó una sorpresa total aún para los expertos en cuestiones eclesiásticas y llenó de asombro a más de 300 000 personas que se habían congregado en la Plaza de San Pedro.
Monseñor Wojtyla es el primer Pontífice no italiano en 455 años y el primero que proviene de un país comunista, aunque sus anteriores pronunciamientos pastorales lo señalan como un firme defensor de los derechos del individuo ante la hegemonía ideológica del comunismo.
Su elección se produjo 18 días después de la inesperada muerte de su predecesor, Juan Pablo I, que se había ganado los corazones de millones de personas en todo el mundo con su cálida sonrisa durante su fugaz reinado de apenas 34 días.

Nombre

Expertos del Vaticano dijeron que la elección del nombre de Juan Pablo II por Monseñor Wojtyla indica no sólo un homenaje al dulcve patriarca de Venecia sino que se propone seguir las políticas de los papas Juan XXIII y Paulo VI, que había sido también el frustrado propósito de Juan Pablo I.
Fuentes vaticanas familiarizadas con el nuevo Pontífice lo describieron como "un teólogo conservador con mente abierta".

Humo blanco

Cuando el humo blanco aunciando al mundo la elección del nuevo Papa comenzó a surgir por la chimenea de la Capilla Sixtina las 6:18 de la noche (17:18 GMT), las alrededor de 100 000 personas que realizaba la vigilia en ese momento en la Plaza de San Pedro prorrumpieron en ese momento en atronadores aplausos, mientras muchos caían sobre sus rodillas sollozando y rezando presas de la emoción.
A medida que la noticia se esparcía por la ciudad, en los boletines radiales y de televisión, de boca en boca y por el vuelo jubiloso a que fueron echadas las campanas de los numerosos templos románicos, la gente comenzó a afluir en la enorme plaza elíptica. Pronto su número creció a 300 000.
Media hora después de haberse visto salir el tradicional humo blanco, cuyo color tuvo que ser certificado como tal por la radio del Vaticano debido a los caprichosos cambios en la coloración durante las votaciones anteriores. El decano del sacro colegio de cardenales, monseñor Pericle Felici, se asomó al bancón principal de la Basílica de San Pedro para entonar por segunda vez en apenas 53 días:
"Les anuncio una gran alegría: Habemos Papam (tenemos Papa)", exclamó.
La muchedumbre se enloqueció de deleite, mientras monseñor Felici hacía una pausa para prolongar el suspenso.
El humor de la muchedumbre, empero, cambió perceptiblemente cuando monseñor Felici pronunció el nombre del cardenal Karol Wojtyla y los romanos congregados en la plaza se percataban de que se trataba de un no italiano, un extranjero que quien poco, si nada, habían oído hablar.
La desilusión fue perceptible en la muchedumbre durante varios segundos.

En el balcón

Pero cuando el nuevo Pontífice apareció en el balcón, vestido con los ropajes rojos, amarillos y blancos del papado, los italianos en la plaza habían recuperado su tradicional hospitalidad y bonhomía y le brindaron una bienvenida extremadamente cordial.
El nuevo Papa respondió con afecto, abriendo los brazos a la multitud y elevando los brazos al cielo mientras sonreía tímidamente.
"Mis amados hermanos y hermanas, estamos aún entristecidos por la muerte de nuestro amadísimo Juan Pablo I", expresó en italiano con fuerte acento pero con gran fluidez y mientras derramaba algunas lágrimas.
"Aunque no soy capaz de expresarme bien en vuestro (idioma) italiano, en nuestro italiano, si cometo errores corríjanme", añadió, conquistando la simpatía de los romanos.
"EStaba temeroso de recibir esta designación", continuó Juan Pablo II, usando la familiar primera persona del singular en vez del "nosotros" papal tradicional. "Pero la he aceptado en el espíritu de obediencia a nuestro Señor y de fe absoluta en su Santísima Madre la Virgen María."

"Aire querúbico"

Sus rudas facciones e incipiente calvicie daban al nuevo Pontífice un aire querúbico, pero sus delghhados labios revelaban una cierta determinación.
Su relativamente joven edad hará probablemente que su pontificiado sea de larga duración.

Decreto

En su primer acto oficial , el nuevo Papa decretó que los cardenales pasesn su tercera noche juntos con él en las improvisadas celdas sacerdotales del palacio del Vaticano.
Manifestó que concelebraría una misa en la Capilla Sixtina a las 9:30 de la mañana (8:30 GMT) con la totalidad de los 125 cardenales del sacro colegio, incluyendo aquellos que tienen más de 80 años de edad y fueron excluidos del cónclave que lo eligió.

Selección

Fuentes del Vaticano dijeron que el cardenal Giovanni Benelli, a quien se le atribuye haber juntado los votos que determinaron la rápida elección de Juan Pablo I, también tuvo una influyente intervención en la selección de monseñor Wojtyla como nuevo Papa.
Las fuentes añadieron que monseñor Wojtyla y dos prelados polacos basados basados en el Vaticano, los arzobispos Wladyslaw Rubin y Andrzei Deskur, se reunieron con el secretario de monseñor Benelli ocho días antes en la iglesia de la , comunidad polaca en Roma, San Estanislao.
El templo se encuentra en la calle de los comercios oscuros, en las cercanías de la sede del Partido Comunista italiano.
El cardenal Carlo Confalionieri, de 85 años de edad, dijo que conocía a monseñor Wojtyla como :un hombre que muestra una excelente espiritualidad y que es un gran teólogo."
"Lo que más me impresiona es su hábito de profunda reflexión", añadió Monseñor Confalionieri. "Tenemos un Papa verdaderamente católico para la Iglesia Católica y el mundo estará favorablemente impresionado".
Al ser elegido Papa, monseñor Wojtyla recibió por lo menos 75 de los votos depositados por los 111 cardenales que participaron en la cónclave en la Capilla Sixtina.
Fuentes del Vaticano dijeron que los favoritos antes del cónclave, los cardenales italianos giuseppe Siri y Corrado Ursi, no recibieron las cantidades esperadas de votos en las primeras ruedas de votación como para armar su posición. Los cardenales se pronunciaron entonces por un candidato de compromiso.

Cónclave


El cónclave fue el cuarto más largos de los realizados en este siglo. Fueron necesarias 14 votaciones para elegir a Pio XII en 1922, 11 para la consagración de Juan XXIII en 1958 y 10 para la de León XIV en 1914.

Hijo de obreros

Monseñor Wojtyla, hijo de un matrimonio de trabajadores, nació en Wadowice en la arquidiócesis de Cracovia, el 18 de mayo de 1920.
Fue ordenado sacerdote a los 26 años y consagrado obispo en 1958 a los 38 años.
El Papa Paulo VI lo designó arzobispo de Cracovia en 1964 y a ello sigió su cardenalato en 1967.
Mientras estaba en el colegio, Wojtyla trabajó en una industria química de Cracovia, donde organizó un centro religioso, cultural y recreacional.
Ingresó en el seminario mayor de Cracovia para estudiar filosofia y teología.
Después de ser ordenado fue a la universidad pontífice Angelicum de Roma donde obtuvo un doctorado en 1948.
De vuelta en Polonia trabajó dirante varios años con estudiantes y graduados y fue profesor de moral y ética en la Universidad Católica de Lublin y en la Facultad de Teología de la Universidad de Cracovia.
Es miembro de la congregación vaticana para los sacramentos y culto, para la cleresía y la educación católica.
Como arzobispo de Cracovia, logró la construcción de varias iglesias a pesar dela presencia comunista.


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