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Hitos en la gimnasia artística masculina
Alberto Braglia
(ITALIA)
En los Juegos de Londres 1908 y Estocolmo 1912 solo se disputó una prueba gimnástica combinada (sextatlón), y Braglia obtuvo la medalla de oro en ambas oportunidades. Tras la cita londinense, el pequeño italiano trabajó en el circo, donde estuvo a punto de matarse al caer de un trapecio. Con su segundo oro al cuello regresó al circo, pero esta vez como payaso.
Joaquín Blume
(ESPAÑA)
La fatalidad hecha gran deportista. Hijo de un profesor de gimnasia de origen alemán, cuando Blume, en plena forma, supo del boicot español a los Juegos de Melbourne quiso nacionalizarse germano, pero Samaranch le hizo desistir. Un fatal accidente de aviación ocurrido en 1959 durante el trayecto Madrid-Barcelona acabó con su vida y con sus fundadas esperanzas -era campeón de Europa- para la cita olímpica romana de 1960. Foto
Nikolai Adrianov
(RUSIA)
Acabó con el que parecía invencible poderío olímpico japonés. Aprovechó el resplandor de Nadia Comaneci para, sin ruido, colgarse cuatro medallas de oro, dos de plata y una de bronce. Maravilló al público con su innovador doble salto mortal planchado en los ejercicios de suelo.
Vladimir Artemov
(RUSIA)
Elegante gimnasta moscovita, se convirtió en el líder del equipo ruso y en uno de los reyes de los Juegos Olímpicos de Seúl, donde obtuvo cuatro medallas de oro y una de plata. Se casó con una estadouniden-se. Reside en EE UU, donde ejerce como entrenador.
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