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Hitos en la gimnasia artística femenina
Larisa Latynina
(UCRANIA)
La mamá de oro. Casada y con un hijo, ganó el título individual en Melbourne 1956; tuvo un segundo vástago y de nuevo se proclamó campeona en Roma 1960; fue madre por tercera vez y logró la plata en Tokio 1964. Tan impresionante palmarés se completa con 18 medallas más, de diferentes metales y en los diversos aparatos.
Vera Caslavska
(REP. CHECA)
Jaleada desde la grada a los acordes de corridos mexicanos, la simpática checa fue capaz de obtener a la edad de 26 años cuatro medallas de oro. A ellas hay que sumar las tres de idéntico metal logradas en Tokio cuatro años antes, cuando destronó a Latynina.
Olga Korbut
(BIELORRUSIA)
Sus lágrimas de desconsuelo tras caerse de las barras paralelas emocionaron al mundo. No pudo subir al podio en la clasificación general individual, pero fue la gimnasta más espectacular y, sin duda, la preferida por el público alemán. En Múnich logró una medalla de oro y dos de plata, más otra plata en Montreal 1976.
Nadia Comaneci
(RUMANIA)
Hay un antes y un después de Nadia Comaneci en la gimnasia artística femenina. Con 14 años se convirtió en la medallista más joven de la historia. Encandiló a Canadá y al mundo entero con sus excelentes ejercicios, obteniendo el primer diez (y varios más) en unos Juegos Olímpicos. Fruto de ello fueron tres oros, una plata y un bronce. El tren de la fama la arrolló y, tras lograr otras cuatro meda-llas en Moscú (dos de oro y dos de plata), su vida privada ha sido fuente de diversos escándalos. Foto
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