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ÚLTIMAS NOTICIAS (12 de abril, última actualización)

Esperados miles de visitantes este miércoles ante la tumba de Juan Pablo II

Ciudad del Vaticano. Miles de fieles son esperados este miércoles ante la tumba de Juan Pablo II, a partir de las siete de la mañana (05h00 GMT), en las grutas de la basÍlica de San Pedro, que se abrirá a la visita pública.

Numerosos peregrinos, en particular polacos, permanecen en Roma desde los funerales del Papa, el viernes pasado, para poder rezar ante su tumba.

Los fieles podrán descubrir una simple losa de mármol blanco marcada con la inscripción latina "Ioannes Pavlvs PP II. 16.X.1978 - 2.IV.2005" en letras doradas y debajo "16 X 1978 - 2 IV 2005", las fechas de su elección pontifical y de su fallecimiento.

El emplazamiento de la tumba de Juan Pablo II recuerda a una celda monacal. Curiosamente las tumbas de dos mujeres rodean su última morada: la de la reina Cristina de Suecia, fallecida en 1689 tras convertirse al catolicismo después de abdicar, y al otro lado la de Carola de Chipre, que murió en 1487.

A su derecha descansa PÍo VI, que dirigió la Iglesia de 1775 a 1799.

La lápida del papa Wojtyla recuerda por su sobriedad a la de Pablo VI y difiere en el color. La tumba de Pablo VI es beige y la de Juan Pablo II es de mármol de Carrara blanco con vetas grisáceas. Las dos contrastan con la magnificencia de los sarcófagos de algunos de sus predecesores.

En la pared del fondo, un bajorrelieve de una Virgen con Niño sentado en su regazo y rodeada por dos ángeles. Juan Pablo II fue un ferviente devoto de la Virgen MarÍa. AFP


El Opus Dei examina con atención elección de nuevo Papa

Madrid. Mientras los cardenales se aprestan a elegir un nuevo Papa, una comunidad católica en particular tiene mucho en juego: el Opus Dei, un movimiento ultraconservador.

Fundado en España en 1928, el movimiento cuenta con más de 80.000 miembros a nivel mundial. Muchos de ellos son seglares, pero hay también centenares de sacerdotes, obispos, e inclusive dos cardenales entre aquellos que depositarán su voto en Roma, durante el cónclave para elegir al nuevo pontífice.

La misión del Opus Dei, la de dar a laicos un papel dinámico en diseminar la palabra de Dios, contó con fuerte respaldo de Juan Pablo II, quien respaldó al movimiento como un medio de enfrentar la secularización de la sociedad y de reforzar su doctrina conservadora.

Pero el Opus Dei, que significa en latín La obra de Dios, también ha sido acusado de ser una sociedad hermética, de lavar el cerebro a sus miembros para que muestren una devoción ciega, y de tratos financieros turbios.

Existe obviamente cierta preocupación sobre si el próximo pontífice será receptivo a algo como el Opus Dei, dijo Anthony Figueiredo, un sacerdote y profesor de teología en la universidad Seton Hall, cerca de Nueva York, quien en una época sirvió en la Santa Sede.

El Opus Dei es lo que se conoce como un prelado personal. Eso significa que su líder, monseñor Javier Echevarría, sólo responde ante el Papa. AP


La casa Gammarelli ya está lista para vestir al nuevo papa

Roma. Nadie sabe si el sucesor de Juan Pablo II será alto o bajo, corpulento o flaco, pero la casa Annibale Gammarelli, que durante más de dos siglos se ha encargado de coser la ropa de los pontÍfices, ya está lista para vestir al nuevo papa.

"Esperamos estar, una vez más, a la altura de nuestro contrato y entregar (el hábito papal) a la Santa Sede como muy tarde el dÍa del inicio del Cónclave (el lunes 18 de abril) o incluso antes", confiesa un poco angustiado Alessandro Gammarelli, quien con sus dos hermanos, Annibale y Filippo, dirige la prestigiosa casa Annibale Gammarelli, en pleno corazón de Roma.

Desde 1793, esta célebre familia de la capital italiana ha vestido a todos los papas, con excepción de PÍo XII que prefirió recurrir a un sastre que habÍa en su propia familia.

A dos pasos del Vaticano, los sastres, bordadores y modistos daban los últimos toques a los tres hábitos papales preparados: de talla pequeña, mediana y grande, que vestirá el nuevo papa cuando salga al balcón de la basÍlica de San Pedro después de su elección.

"Está claro que cuatro o cinco hábitos nos permitirÍan ser más precisos en nuestro trabajo, ajustar mejor la ropa a la talla del pontÍfice, pero dados los plazos tan cortos con los que trabajamos, tres son suficientes", explica a la AFP Alessandro Gammarelli.

Los tres hábitos, -una sotana de seda blanca, una capa roja, el solideo, una estola y mocasines de cuero rojos- tendrán que estar listos para el dÍa de la apertura del Cónclave, asÍ como los zapatos, de tamaños que van del 41 al 44. AFP


Adoración hacia Juan Pablo II decae y Vaticano se concentra en sucesión

Ciudad del Vaticano. Diez dÍas después de la muerte de Juan Pablo II el aura de santidad que rodeó su figura comienza a desvanecerse incluso entre los cardenales, que dudaron de la espontaneidad de los gritos que pedÍan su rápida canonización en el funeral.

Según informaciones filtradas en la prensa italiana, los purpurados, reunidos en un pre-Cónclave en el Vaticano, sospechan que el grito que surgió de la multitud congregada para los funerales el pasado viernes estuviera de alguna forma preparado.

Las banderas con la inscripción "Santo Subito" (Santo ya) fueron vistas en los dÍas anteriores al entierro del Papa y también en varias plazas de la ciudad durante la ceremonia.

Además, la idea lanzada por las autoridades de Roma para llamar a la estación de tren Termini "Estación Juan Pablo II", tampoco despierta el entusiasmo inicial.

"Es el punto máximo de un delirio de idolatrÍa creciente en la sociedad italiana", según un comunicado publicado en Internet por intelectuales que se oponen a esta idea.

Por ahora, los méritos para elevar a los altares a Juan Pablo II los recibe el cardenal alemán Joseph Ratzinger pero la idea de que el difunto Papa sea beato en tiempo récord no parece suscitar la aprobación general de los purpurados. AFP

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