Perfil de jugadores de la Selección Nacional
Wálter Centeno
Con gran simpatía, el creativo saprissista confesó sus orígenes en el futbol: "comencé como mascota del equipo de mi papá, allá en Palmar Sur".
Don Benigno no se equivocó en llevar a su hijo a los partidos, porque ahí le abrió paso a su futuro en las canchas nacionales y con la Tricolor.
Wálter Centeno Corea nació en Palmar Sur, en Osa (Puntarenas), el 6 de octubre de 1974, un año generoso para el nacimiento de los actuales seleccionados.
El número 8 de los morados es un joven tímido, actitud que muchos interpretan de otra forma; pero no, Wálter afirma ser una persona sencilla, de trato amable y quizá, su gran pecado, es ser de pocas palabras.
Casi nunca sale, son contadas las ocasiones en las que frecuenta el cine y cuando tiene un tiempo libre, juega un rato al baloncesto y al tenis, que, aunque no es su fuerte, le atrae mucho.
Centeno, mejor conocido en el ambiente como Paté, tiene una marca de 36 partidos internacionales y cinco goles en su trayectoria de encuentros clase A.
Es un muchacho esforzado, que se ha abierto paso con grandes deseos de superarse y con mucha dedicación.
Le agrada la música, en especial la de Maná, U2 y la de corte romántico, aunque reconoce que "no baila ni los ojos".
En Segunda División militó en las filas de Goicoechea, luego estuvo con Belén en la primera y finalmente con el Deportivo Saprissa, con el cual coronó el campeonato en las campañas de 1997-98 y 98-99.
Centeno confiesa tener algo de supersticioso, aunque no le da más importancia de la que merece.
Wálter, quien siempre se ha desempeñado en la media cancha, vive en San Antonio de Coronado y en el aspecto de comidas, sus predilectas son aquellas que contienen pastas o mariscos.
En el repertorio del "10" de la Selección, se combina su aplicación en la labor de conducción y la visión para marcar el camino del equipo en el campo, además de fungir como lanzador para aquellos que marchan al frente del ataque.
Frente a la adversidad no se arruga; aprendió que esas son lecciones de la vida y que cuando las cosas se ponen cuesta arriba siempre hay que sonreír y luchar.
Vive el mismo sueño de todos, por eso no abandona su espíritu emprendedor para acompañar a la Selección Nacional al viaje más importante de todos.
"Siempre se aprende algo nuevo cada día, he madurado mucho y puedo decir que ahora manejo mejor muchas cosas que antes no sabía cómo".
Ese es Wálter Centeno, el 10 de la Tricolor.
|