Perfil de jugadores de la Selección Nacional

Luis Gabelo Conejo

(Preparador de porteros)

El futbol es, quizá, uno de esos vicios que nunca se pueden dejar.

Es por eso que la gramilla sigue coqueteando con muchos que fueron jugadores para que sigan unidos a ella.

Ese es el caso de Luis Gabelo Conejo Jiménez, quien después de la experiencia mundialista en Italia 90, renovó sus votos con el balompié para unirse al trabajo de preparación de los porteros de la Selección Nacional.

El hijo Barranca de Piedades Sur, cantón de Naranjo, provincia de Alajuela, exjugador de Ramonense, Cartaginés, Albacete (España), Herediano y la Tricolor, forma parte del actual cuerpo técnico que trabaja con miras al Mundial del 2002.

Encargado del departamento de porteros, Gabelo sigue unido al equipo que todos quieren.

En la pasada Copa América en Colombia, el día en que la Selección partía de Medellín, llegó una prueba más de que Gabelo continúa en la memoria de los amantes del futbol.

Unos jóvenes que colaboraban con la organización escucharon el nombre del portero titular de Costa Rica en Italia 90 y, al reconocerlo, le pidieron autógrafos y por supuesto, sobraron los elogios para el que fue el héroe de muchos viniendo de un equipo que hasta ese momento era desconocido para gran parte de la gente.

Gabelo fue considerado por casi toda la prensa acreditada en Italia como el mejor portero de la primera fase del Mundial, un hecho que hizo sonar el nombre de Costa Rica alrededor del orbe.

Sus inicios fueron como extremo izquierdo y centro delantero en la escuela de La Palma de San Ramón, pero fue a los 12 años, por accidente, cuando por primera vez ocupó el puesto de portero en el equipo Deportivo América.

Después de ahí pasó a la Estrella Azul, conjunto que ganó invicto un campeonato interdistrital en San Ramón, por lo que fue escogido para conformar las promesas de la A. D. Ramonense y ahí estuvo hasta 1980, cuando debutó con la Primera División.

Con sencillez y buen modo, Luis Gabelo ha sabido permanecer en el corazón de los seguidores del futbol, que ven en él un símbolo más de la herencia de nuestra primera Copa del Mundo, que ahora encarnan él, Alexandre Guimaraes y Hernán Medford.

Le gustan las pastas, el gallopinto y las carnes. Además, la guitarra siempre ha sido su compañera y en el canto podría cosechar muchos aplausos, pues el guardameta no lo hace nada mal.

Su experiencia en el debut de Costa Rica en una Copa del Mundo es un tesoro valioso para las nuevas generaciones, que encuentran en el arquero mundialista, el reflejo de la huella que dejó la gesta en Italia.


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