¿Cuáles son las bases para todo universitario?
Antes de que nuestros lectores, próximos a ingresar a las aulas, decidan la carrera en la que se matricularán, escojan la institución o analicen otros aspectos, hacemos un repaso a los valores que dieron origen al recinto universitario, a su quehacer y a quienes acuden a él.
Pensar en los objetivos
Para Rogelio Medina Rubio, catedrático de Teoría de la Educación, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, en España son fines primordiales de la universidad: Y con la definición de esos fines -comenta el profesor Medina- se delimita el conjunto de posibilidades o potencialidades sobre el hombre y la sociedad de esta institución, y le ofrece el marco de cualquier actuación posible en la vida universitaria. En opinión de Francisco Ponz, catedrático de filosofía de la Universidad de Navarra, España, "aunque es cierto que muchas universidades están desbordadas por el número de alumnos, que los estudiantes parecen buscar títulos profesionales más que cultura y educación de su personalidad, y que son grandes las dificultades para lograr un trato entre profesores que saben ser maestros, siempre existen ámbitos, lugares, donde se vive el espíritu universitario, donde se aspira al menos a hacer verdaderamente universidad". Y ese ambiente, los profesores lo pueden promover de muchas maneras, Ponz brinda algunas ideas: en la forma de dar una clase, de sugerir, de preguntar, de hacer pensar, cuando despiertan el interés de los alumnos por un tema, al tratarlos en forma atenta, manteniendo un nivel de exigencia prudente en el estudio, en el trabajo y en la corrección, al mostrar disponibilidad para atender al alumno, brindándole ideales motivadores, con el ejemplo de su trabajo. A su vez los alumnos favorecen el espíritu universitario cumpliendo con los trabajos, siendo buenos compañeros, puntuales, honrados, justos en las apreciaciones, al saber comprender y disculpar, y al defender al que es tratado sin respeto. A estas posibilidades que pueden crear profesores y alumnos, Ponz destaca las características básicas para que todo universitario, con independencia de la carrera o nivel académico, logre una formación integral en los años que dedicará a sus estudios profesionales.
Características del espíritu universitario
Elevada estimación de la dignidad de la persona Es propia de la vocación y del espíritu universitario la clara conciencia de que el hombre, cuerpo y espíritu, es persona, un ser inteligente y libre, dueño de sus actos, llamado a ejercer un responsable señorío sobre la naturaleza, con un destino superior que le trasciende, sujeto de derechos inalienables, con aspiraciones radicales a la verdad, al bien, a la belleza, a la justicia y al ejercicio de su libertad. Y la educación superior potencia esos nobles atributos.
Búsqueda, conocimiento y participación de la verdad Para Aristóteles todos los hombres tienen naturalmente deseo de saber. Y ese anhelo, de una verdad real, se proponen los universitarios al buscar y enseñar la verdad forjando hábitos intelectuales -que ameritan esfuerzo, estudio, rigor crítico y humildad intelectual-, y el amor desinteresado y la participación en la verdad difundiendo publicaciones científicas, al mostrar la verdad con delicadeza, el respeto a la opinión ajena y con la mente abierta a toda verdad.
Fidelidad a la verdad Se conoce la verdad mediante la inteligencia. La verdad reclama adhesión intelectual, lealtad en el pensamiento y en la conducta. Una vez adquirida con certeza, no es posible falsearla ni por capricho ni por debilidad o ligereza, no se deja negar ni distorsionar por motivos de conveniencia, por burlas o amenazas; no está sometida a compraventa. Los universitarios han de ser personas atraídas por ideales nobles y elevados.
Amor a la libertad Es propio del espíritu universitario el amor apasionado a la libertad. Surge de la profunda convicción de la elevada dignidad de la persona humana en uno mismo y en los demás, y se demanda como condición imprescindible para alcanzar la verdad por el estudio, la reflexión y la investigación científica, para enseñar con coherencia y participar a otros las propias certezas y perplejidades. Considera la responsalidad en el ejercicio de la libertad.
Espíritu de servicio Ese espíritu conlleva la alegría del poder servir a los demás con el trabajo, a cooperar con otros y a fomentar el sentido de responsabilidad social, la convivencia y la solidaridad. No solo se trata de procurar el respeto hacia los hombres y las mujeres sino de proporcionarles el mayor bien posible, para que se desenvuelvan la personalidad, la madurez, las convicciones sólidas, y descubran la propia dignidad.
Universalidad El universitario es capaz de apreciar los valores que existen en el mundo, sin dejarse llevar por partidismos, nacionalismos a ultranza, prejuicios raciales o de cualquier otro tipo. Tener una mente y un corazón universales supone la virtud de la magnanimidad, que lleva a emprender generosas obras de servicio con toda clase de personas, a descubrir en ellas muchos aspectos positivos. Un universitario no puede ser indiferente ante las faltas de solidaridad. |
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