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La empresa Unimer presenta en este documento los resultados y el análisis de la tercera encuesta nacional de opinión de 1999 efectuada entre el 23 de setiembre y el 5 de octubre.
Nuestra encuesta regular (cuatrimestral), tiene como propósito obtener la opinión de los costarricenses en relación con los aspectos básicos que afectan el país. Una sección permanente en el formato de la encuesta investiga la opinión de los costarricenses sobre el desempeño del sector público y sobre las políticas oficiales de mayor interés. En este estudio se incluye la percepción de los costarricenses sobre los partidos políticos. Otras secciones están orientadas a obtener la opinión sobre la situación personal del costarricense, sobre personajes nacionales y sobre diversos temas de la política partidista. Estas secciones forman parte permanente de la encuesta, pero sus componentes específicos varían según las circunstancias particulares que viva el país.
En el presente estudio también se investigan temas relacionados con la violencia doméstica, el fútbol, Monseñor Arrieta, la gestión de la Sala Cuarta y otros.
Esperamos que la información aquí expuesta sea de interés para los diversos sectores de nuestra sociedad.
Al presentar este informe, dejamos constancia del esfuerzo y dedicación del equipo que trabajó en todo el proceso relacionado con la realización de esta investigación. A todos ellos nuestra personal gratitud.
Finalmente, es necesario agregar una nota aclaratoria. El equipo de trabajo realizó el análisis de la información obtenida y elaboró este informe debidamente fundamentado con los cuadros y gráficos necesarios para corroborar nuestra interpretación. Dado el tipo de trabajo y el propósito de la encuesta, el equipo consideró que no debía formular conclusiones generales. Esa tarea corresponde a los interesados en utilizar esta información y el análisis que se presenta para cada sección. Desde luego,
Unimer está deseosa de realizar esa labor conjuntamente con los interesados o mediante la elaboración de informes especiales, que inclusive podrían ser ampliados con la información de nuestro banco de datos no utilizado en este documento.Dr. Carlos G. Paniagua Ms. Sc. Cathalina García S.
Gerente General Directora Técnica
San José, Octubre 14, 1999
ASPECTOS METODOLOGICOS Y COMPOSICIÓN DE LA MUESTRA
Esta encuesta de opinión nacional fue realizada entre el 23 de setiembre y el 5 de octubre de 1999. Fueron entrevistados 1201 costarricenses en todo el territorio nacional. Se utilizó un cuestionario estructurado y precodificado con una mayoría de preguntas cerradas.
Como marco muestral se utilizó la cartografía resultante del Censo de Población y Vivienda de junio de 1984 (y actualizada en 1986), la cual fue suministrada por la Dirección General de Estadística y Censos. Esta entidad también proporcionó la información básica del marco muestral, la cual fue trabajada en el microcomputador. Este archivo está ordenado por provincias, cantones y distritos, siguiendo el orden de la división territorial administrativa del país. Los distritos se subdividen a su vez en áreas de aproximadamente 60 viviendas conocidas como segmentos censales. Para cada uno de estos segmentos censales aparece el número de viviendas que contienen, el número de personas residentes y el grado de urbanización - urbano, periferia urbana, rural concentrado y rural disperso- que les asignó la Dirección General de Estadística y Censos luego del censo de 1984. Además, cada segmento censal del área urbana se encuentra clasificado por nivel socioeconómico en tres grupos: alto, medio y bajo.
Distribución de la Muestra por Zona Geográfica
Para realizar la distribución de la muestra entre las cinco zonas geográficas establecidas para el estudio, fue necesario estimar el número de viviendas que existían en cada una de las regiones a inicios de 1996. Para ello se calculó la tasa de crecimiento del número de hogares para el período 1990-1996, de acuerdo con la Encuesta de Hogares que realiza la Dirección General de Estadística y Censos todos los años. Esto suministra una estimación más actualizada del cambio en el número de viviendas que la estimación por medio de tasas de crecimiento calculadas con el período intercensal.
Con base en el número de hogares que reportaba la Encuesta de Hogares, se estimó la tasa de crecimiento aritmética, geométrica y exponencial. Posteriormente se seleccionó la mayor de ellas - la aritmética - y se aplicó al número de viviendas que según el Censo de Población de 1984 existía en cada una de las zonas. Se partió de la premisa bastante aceptada de que la población crece en forma exponencial y se aplicó la tasa seleccionada a cada una de las regiones con este modelo - exponencial.
El número de hogares estimado en cada región, la proporción que representa del total del país y el número de entrevistas a realizar en cada una de las zonas fue la siguiente:
|
Región |
Viviendas |
Proporción |
Número de Entrevistas |
|
Área Metropolitana |
236,232 |
0.269 |
323 |
|
Resto Valle Central Urbano |
100,360 |
0.137 |
164 |
|
Resto Valle Central Rural |
162,120 |
0.224 |
269 |
|
Resto País Urbano |
69,480 |
0.107 |
128 |
|
Resto País Rural |
203,808 |
0.263 |
316 |
|
772,000 |
1,000 |
1,201 |
La muestra resultante, fue por lo tanto, autoponderada.
Utilizando la cartografía de la Dirección General de Estadística y Censos, así como la información básica del marco muestral, la selección de los sujetos a entrevistar se realizó con un diseño muestral probabilístico, estratificado por zona geográfica y polietápico. Para la estratificación, se dividieron las viviendas del territorio nacional en cinco grupos; a saber:
1) Área Metropolitana
2) Resto del Valle Central Urbano
3) Resto del Valle Central Rural
4) Resto del País Urbano
5) Resto del País Rural
En los cinco estratos, la unidad primaria de muestreo fueron los segmentos censales, los cuales fueron seleccionados con probabilidad proporcional al tamaño (PPT). En cada uno de los segmentos censales seleccionados, se establecieron segmentos compactos de quince (zonas rurales) o diez (zonas urbanas) viviendas, las cuales fueron escogidas al azar.
Para cada conglomerado compacto, el entrevistador contó con la cartografía detallada del sector, en la cual se señalaron las casas que debió visitar, así como el orden en que debía hacerlo.
La muestra tuvo un tamaño de 1201 sujetos, lo que permite trabajar con un nivel de confianza de 95% y un error máximo de 2.8 puntos porcentuales.
Aun cuando Unimer cuenta con personal experimentado, antes de iniciarse el trabajo de campo, se realizó un curso de adiestramiento para supervisores y encuestadores. Durante el mismo se discutió el funcionamiento del instrumento y se revisaron las funciones de los supervisores, encuestadores y del Director de Proyectos. Posteriormente, se procedió a realizar una prueba piloto. El objetivo de la misma fue no solamente evaluar el cuestionario, sino también la habilidad de los encuestadores para administrarlo. Como resultado de la prueba, se hicieron las correcciones necesarias al instrumento.
El trabajo de campo se llevó a cabo con dieciséis entrevistadores, agrupados en cuatro grupos. Cada uno de estos grupos contó con su respectivo supervisor de campo, quien fungió como jefe del grupo y responsable de garantizar la calidad de la información recogida. La dirección y coordinación de todo este personal estuvo a cargo de un Director de Proyectos y un Director de Trabajo de Campo.
Durante la realización del trabajo de campo, la mayoría de los cuestionarios fueron revisados por los supervisores. Una vez que llegaban a la oficina, parte de ellos fueron sometidos a una supervisión telefónica principalmente para verificar los datos de identificación y en general la realización de la entrevista.
Procesamiento de datos y tabulación
Todos los cuestionarios fueron sometidos a una etapa de crítica manual de la información tendiente a revisar la lógica de las respuestas y a corregir las anotaciones defectuosas. Luego se procedió a la codificación de las preguntas abiertas.
De nuevo se revisó la totalidad de los cuestionarios y luego se procedió a la digitación. Tanto la crítica, como la codificación y digitación fueron realizadas en forma simultánea, de tal manera que conforme entraban los cuestionarios de los distintos segmentos, éstos eran revisados y luego digitados.
Para la entrada de datos al microcomputador se utilizó el Data Entry del paquete estadístico SPSS/Windows, versión 6. Con el uso de este mismo paquete se evaluó la digitación mediante la verificación de todos los cuestionarios. Finalmente, también mediante el uso de ese paquete, se obtuvieron las tabulaciones.
La muestra está compuesta por un 49.5% de hombres y 50.5% de mujeres.
Por edad, el grupo con mayor representación es el de 30 a 39 años (25.6%), seguido del de 50 a 65 años con 21.7% y del grupo de 18 a 24 años con 21.6%. El grupo de 40 a 49 años tiene una representación de 17.1% y los entrevistados de 25 a 29 años representan el 13.9%. Gráfico 1.
Por nivel socioeconómico, hay una representación de 42.7% de la clase media - media, 41.6% de baja y media baja. Finalmente, el 15.7% corresponde a la clase media alta y alta. Gráfico 2.

Por zona geográfica, el 26.9% corresponde al Área Metropolitana de San José, un 13.7% al Resto del Valle Central Urbano y un 22.4% al Resto del Valle Central Rural. La Región Central del país representó un 63% del total de entrevistados. Por su parte, un 10.7% de la muestra proviene del Resto del País Urbano y un 26.3% del Resto del País Rural. Por zonas se tiene que, un 51.3% de los entrevistados residen en zonas urbanas y un 48.7% residen en zonas rurales. Gráfico 3.

En relación con el nivel educativo de los entrevistados, el grupo mayoritario es el de primaria completa y secundaria incompleta (50.4%), seguido por el grupo con primaria incompleta o sin estudios (16.4%). Los que poseen secundaria completa representan el 13.3%, los de universidad incompleta el 11.8% y quienes tienen universidad completa y posgrado el 8%. Gráfico 4.

Por ocupación, el grupo con mayor presencia es el de los económicamente inactivos (en donde se incluyen amas de casa, estudiantes, pensionados, etc.) con 46.6%. Con un 19% encontramos los obreros calificados, con un 10.9% los obreros no calificados y con un 9.1% a los pequeños propietarios y los individuos de cuello blanco. Los obreros semicalificados están presentes en un 8.4%, los semi - profesionales con un 4.3% y los profesionales e individuos en posiciones de gerencia 1.7%.
PRIMERA PARTE: SITUACION PERSONAL Y NACIONAL
Los principales problemas nacionales: Aspectos económicos
Se solicitó a los entrevistados que indicaran el principal problema del país. Los resultados revelan, al igual que en la medición pasada (mayo 1999), que los dos principales problemas nacionales son el alto costo de la vida y la situación económica del país.
Si agrupamos varios problemas relacionados tales como el costo de vida (32%), la mala situación económica (18%), el desempleo (10.1%) y la pobreza (5.1%), queda claro que, independientemente del nivel socioeconómico y de la zona donde resida, la situación económica sigue siendo el problema más importante que afecta al país en la actualidad. Cuadro 1 y Gráfico 5.

Problema que más afecta personalmente: el económico
Al preguntar a los entrevistados acerca del problema general que más le afecta de manera espontánea e independientemente del nivel socioeconómico al que pertenecen o la zona en que residan, el alto costo de la vida sigue siendo el problema que más afecta de manera personal al 47.9% de los entrevistados (en mayo de este año esta había sido la respuesta del 47.7%), seguido por el mal estado de la economía (18.7%). En la medición anterior, esta último había sido el problema mencionado por el 13% de los encuestados, por lo que se observa un aumento significativo en la proporción de personas que lo consideran como el problema económico que más las afecta. El desempleo es mencionados por el 10.4% (11% en mayo). Cuadro 2 y Gráfico 6.
Situación económica actual del costarricense en comparación con la que tenía el año anterior
Como se pudo observar en el apartado anterior, los problemas de índole económica son los que más entrevistados mencionan. En esta medición, se preguntó a los entrevistados acerca de su situación económica actual con respecto a la del año anterior. Aún cuando este año las autoridades estiman que la inflación será inferior a la reportada en 1998, el 76.1% de los entrevistados considera (percibe) que este año la inflación ha sido mayor, un 18% considera que igual y sólo un 4.8% que menor. Existe una relación significativa entre la percepción y el nivel socioeconómico, conforme este último disminuye, aumenta la percepción de que la inflación de este año es mayor. Gráfico 7 y Cuadro 3.
Por otra parte, al preguntar sobre cómo considera que está la situación económica personal y de su familia este año con relación al año anterior, la mayoría (45.7%), considera que igual, el 41.4% opina que está peor y el 12.7% que está mejor.
Las personas que dicen estar económicamente igual que el año pasado son las de estratos medio y altos. Por otra parte, la mayoría de los entrevistados de nivel medio-bajo y bajo y los de mayor edad consideran que su situación es peor. Gráfico8.
A cada persona se le preguntó porqué consideraba que estaba mejor, igual o peor que el año pasado y las siguientes fueron las respuestas de cada grupo:
øPor qué están mejor? El 28.4% de las personas que responden que están mejor este año (n=152), lo atribuyen al hecho de que hay más trabajo o que tienen un trabajo estable, el 14.8% considera que se ha mantenido estable, el 10.2% responde que gana un poco más y el 10.1% que tiene entradas extra. Cuadro 4.2.1.
øPor qué están igual? Una cuarta parte (25.1%) de los entrevistados que consideran que este año están económicamente igual (n=549) consideran que su situación se debe a que no se ven cambios, y otra cuarta parte (24.6%) a que se han mantenido estables. El 9.2% lo considera así por la difícil situación económica o que todo está muy caro, el 5.1% por el alto costo de la canasta básica y el 4.5% porque los salarios se mantienen igual.
øPor qué están peor? Por último, los que consideran que este año se encuentran económicamente peor que el año anterior (n=497), se refieren a la difícil situación económica (39.5%), a que no alcanza el dinero (22.4%), al alto costo de la canasta básica (17.1%), al desempleo (11.2%) y a que tienen salarios más bajos (5.9%).
Situación personal y familiar futura
Se solicitó al entrevistado que, tomando en cuenta su situación actual, expresara su percepción sobre cómo considera que estarían económicamente él o ella y su familia el próximo año. El 52.7%, opinó que estará peor; en mayo esta proporción había sido del 43.5%, por lo que se observa un aumento de pesimismo de 9.2 puntos, ubicándose al mismo nivel de enero. El 22.8% respondió que estará igual (26.9% en mayo) y el 18.1% que estará mejor (2.4 puntos menos que en mayo, 20.5%). El Gráfico 9 permite observar la proporción de las respuestas desde enero de este año y Cuadros 5.1 y 5.2.

Los más optimistas sobre su situación económica el próximo año, se encuentran las personas de 18 a 24 años, los de nivel medio alto y alto y los que eran menores de edad en las elecciones pasadas. Entre quienes se muestran más pesimistas en cuanto a su situación económica dentro de un año, son en mayor proporción, los entrevistados que pertenecen a los estratos bajo y medio bajo, los de 30 ó más años de edad, y los entrevistados que simpatizan con el PUSC, el PLN y aquellos que votaron por Corrales en las últimas elecciones presidenciales y los que no votaron.
Situación económica actual del país en comparación con la que tenía hace un año
Con respecto al país, los encuestados muestran la misma tendencia que con su situación personal e incluso más pesimista. Para un 65.7% el país está ahora económicamente peor que hace un año, un 24.2% estima que está igual y un 7.5% que está mejor. En el Gráfico 10 se puede comparar la situación económica personal actual y la situación del país. Cuadros 6.1, 6.2 .

Al comparar la situación económica actual con respecto al año anterior, es importante hacer notar que la situación del país es percibida mucho más negativamente que la situación a nivel personal o familiar. La situación económica en la que se encuentra nuestro país presenta una relación estadística significativa con las variables edad, nivel socioeconómico, partido con el que simpatiza y candidato por el que votó en las últimas elecciones presidenciales: los entrevistados de 25 años ó más de edad, los de menor nivel socioeconómico, los que no simpatizan con el PUSC y aquellos que votaron por Corrales o que no votaron se inclinan más a considerar la situación económica actual del país peor en relación con el año anterior.
Situación del país dentro de un año
Se preguntó al entrevistado la percepción sobre la situación general del país dentro de un año, y las respuestas obtenidas fueron predominantemente pesimistas.
El 64.2% respondió que el país estará peor, en mayo esta proporción había sido del 47.6%, por lo que se observa un significativo aumento de pesimismo de 16.6 puntos, ubicándose en su nivel más alto en este año. El 20.1% respondió que estará igual (27.8% en mayo) y el 9.7% que estará mejor. Este último porcentaje también cae 7.8 puntos siendo significativamente menor al reportado en mayo (17.5%), llegando a su nivel más bajo desde enero. Un 6% "no sabe o no responde". Gráfico 11 y Cuadros 7.1 y 7.2.
Los entrevistados de 25 años ó más, los de nivel socioeconómico medio bajo y bajo, y los que votaron por Corrales en las últimas elecciones presidenciales o no votaron, son quienes se muestran más pesimistas en cuanto a que la situación general del país dentro de un año será peor.
Al comparar la percepción sobre la situación económica del país y la personal o familiar del próximo año con respecto al actual, nuevamente se observa que las personas son más pesimistas cuando evalúan la situación económica del país que cuando evalúan la propia. Gráfico 12.
Situación del país dentro de cinco años
Se preguntó al entrevistado su opinión acerca de lo que opina que sucederá en el país en los próximos cinco año escogiendo entre dos escenarios: que tengamos una buena situación económica durante los 5 años o que tengamos periodos de crisis y fuerte desempleo.
La mayoría 82.1% opina que sucederá lo que describe el escenario pesimista, mientras que el 11.6% piensa que la situación económica será buena. El 6.3% no supo responder. El perfil de los entrevistados que consideraron que el panorama se vislumbra pesimista son mujeres, personas de 25 a 29 años y las de 40 a 65, las personas de nivel socioeconómico medio bajo y bajo, las que no simpatizan con ningún partido político y las que no votaron en las pasadas elecciones presidenciales.
Disponibilidad de compra de bienes duraderos
Para finalizar esta sección se consultó a los entrevistados su disponibilidad de comprar bienes de consumo duraderos. Este tipo de bienes, como refrigeradoras, cocinas, televisores o muebles de sala, son gastos no obligatorios que pueden posponerse, y cuando se compran su consumo es continuo, con una vida útil larga y con costo inicial alto. Debido a que tienen una dimensión de inversión, generalmente se realizan cuando se tiene la capacidad de comprarlos. Estos factores hacen que la decisión del consumidor tome en cuenta sus expectativas sobre lo que considera que será su situación futura y no solamente la actual (ya que en algunas ocasiones se recurre al crédito o se utilizan ahorros que no estarían posteriormente disponibles). Por lo tanto los cambios en el consumo de estos bienes dependen tanto del ingreso, precios, tasas de interés y otras variables económicas como de las expectativas que tienen los consumidores.
Al preguntar a los encuestados sobre si era o no un buen momento para comprar artículos del hogar como refrigeradoras, cocinas, televisores o muebles de sala, el 57.4% consideró que no lo era y el 36.1% considera que si lo es. Son especialmente las mujeres las que piensan que no es un buen momento.
Los que dicen que no es un buen momento (n=689) alegan principalmente que por la inflación/todo está mas caro (34.5%), porque no alcanza el dinero (23%), porque hay necesidades más importantes (14.6%), porque es mejor ahorrar (8.2%) y porque apenas alcanza para comer (5.2%). Otras razones se observan en el Cuadro 10.2.
A los que se les preguntó por qué consideran que es un buen momento (n=433), respondieron principalmente que porque más adelante estará mas caro (46.9%), o porque los consideran artículos básicos (14.4%), porque son capaces de comprarlos (12.8%), y porque hay buenos precios (5.6%). Cuadro 10.1.
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