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| Viernes 10 de setiembre de 1999 |
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Labor de todos
El apoyo de los lectores ha sido importante para estimular este tipo de proyectos periodísticos. Nuestro objetivo fue, en todo momento, llevar un mensaje de optimismo para los adultos mayores y sus familiares y hacer conciencia en la población del valor de los ciudadanos de oro. Hemos cumplido con nuestro compromiso de contribuir a tener cada vez una sociedad más informada y más dispuesta a afrontar e interpretar el signo y los cambios de nuestro tiempo. Estamos realmente satisfechos. Hemos cumplido y la aceptación nos compromete a volver sobre este tema tan cambiante, siempre nuevo, siempre interesante. Agradecemos profundamente su apoyo, y una vez más reconocemos y valoramos la labor de los especialistas que colaboraron en cada uno de los fascículos. Este último capítulo abordará temas que no podemos obviar: la enfermedad, los cuidadores y la muerte. Un mal se puede sobrellevar mejor si se está bien informado. La ciencia está de nuestra parte y, además de prevenir, se puede tratar y lograr una mejor calidad de vida. Al final, eso es lo que cuenta. El tratamiento de una enfermedad no debe limitarse al uso de medicamentos, popr cuanto hay muchas estrategias que la familia puede poner en práctica, como se explica en el artículo sobre la demencia. Destacamos también, e insistimos, en la importancia de mantener una comunicación honesta con su médico. El apoyo familiar siempre es fundamental. La tarea de los cuidadores no se debe recargar en una sola persona; esta labor corresponde a todos los miembros de la familia. La sexualidad en la enfermedad puede llevarse a cabo sin problema siempre y cuando las personas se asesoren bien. Además, es importante enfatizar que existen muchas maneras de manifestar amor: una caricia, un abrazo, un apretón de manos. La relación sexual exitosa no se limita al acto carnal. Todos los seres vivos tenemos un destino inevitable: la muerte. Por lo tanto, debemos afrontarlo. Hay que ayudar a la persona para que este último acto de su vida sea lo menos doloroso posible, más humano, más digno. Gracias de nuevo. En el 2000 se publicarán los fascículos de Edad de Oro nuevamente. Quedan avisados. Por ahora, a poner en práctica la información que ya tienen a mano. Lilliana Mora
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Labor de todos |
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