Viernes 3 de setiembre de 1999
Fascículo 3

Convivencia en familia

Todos los familiares deben tener un rol activo

Yalile Muñoz *

LA MEJOR INVERSIÓN. Ame a sus seres queridos y departa con ellos; aproveche la dicha de tenerlos. Julio Rodríguez, de 64 años, coordinador de la sección editorial de La Nación, con su nieto Andrés.
En el seno de la familia, se aprenden los valores que rigen nuestra vida. Es fundamental fomentar hábitos saludables y actividades de prevención. En caso de enfermedades crónicas, como diabetes, presión alta, demencia, etc., la educación de la familia en el cuidado, comportamiento y desarrollo del padecimiento es clave para evitar complicaciones. Esto cobra mayor importancia si estamos ante una persona mayor que tiene limitadas sus capacidades para valerse por sí misma, como trastornos mentales, déficit visual o limitación para movilizarse.

Una familia organizada y capacitada en el cuidado del anciano proporciona a la persona mayor una mejor adaptación a los cambios generados por el proceso de envejecimiento, un adecuado control de la enfermedad y una mejor calidad de vida.

Organización familiar

Es importante recalcar que, aunque generalmente existe un cuidador principal, que es el que por su disposición de recursos y habilidades asume este papel, el resto de los miembros de la familia deben tener un rol activo dentro de los cuidados del anciano con el propósito de que el cuidador principal no se sienta agobiado con la responsabilidad.

Cada uno de los familiares directos debe aportar, según el caso, apoyo efectivo, económico, en tiempo y espacio, así como asistencia al anciano dependiente, de manera que si el cuidador esta indispuesto o simplemente requiere de un tiempo para sus asuntos, otro miembro de la familia puede asumir este rol sin prejuicio para el enfermo.

Alternativas

No siempre contamos con el recurso familiar en el cuidado del anciano. Es importante investigar redes de apoyo alternativas como la organización de los vecinos, recursos comunitarios como centros diurnos, clubes y otros grupos organizados, donde la persona mayor tenga alternativas para relacionarse con otra gente y acudir por ayuda en caso necesario.

Como última alternativa tenemos los hogares de ancianos para aquellas personas que no cuentan con otros recursos de asistencia y, por su condición, ameritan de un cuidador.

* Geriatra del hospital Dr. Raúl Blanco Cervantes.


Funciones de la familia

Jeannette Martínez *

  • Ser una red social fiable: Dar apoyo afectivo en todo momento, sobre todo en los momentos de crisis y de enfermedad.
  • Ser el ente de interacción o participación social: Comprender las necesidades de comunicación, y ofrecerle el espacio para que se integre a las actividades cotidianas de la vida familiar.
  • Sentido de pertenencia: Mantenerlo integrado en la vida familiar, de manera que desempeñe funciones en su interior; fortalecer su actividad en la toma de decisiones, compartir intereses y actividades que le brinden seguridad.
  • Intimidad: Permitir que exprese sus sentimientos a los miembros del grupo familiar sin hacerla sentirse mal; comprender sus emociones y compartirlas con él.

* Trabajadora Social del hospital Dr. Raúl Blanco Cervantes.

_
© 1999. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr

Portada

Amor eterno

Convivencia en familia

¡Quiérase!

Sexualidad para mayores

Sensibilidad para todos

Hogares: última opción

Amor & viudez

Libérese de la depresión

No al maltrato y al abuso